Con más de tres décadas de carrera y un sonido que ha marcado a varias generaciones, Café Quijanovuelve a los escenarios con una extensa gira por teatros y auditorios y la presentación de su nuevo disco, un trabajo impregnado del sabor latino y cosmopolita de Miami. Los leoneses hermanos Quijano —Manolo, Óscar y Raúl— mantienen intacta su pasión por contar historias a través de canciones que combinan bolero, pop y poesía urbana. En esta entrevista, repasan su proceso creativo, su evolución y su manera de adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su esencia.
'Miami 1990': Una película en diez canciones
Publicado en 2025, tres años después de 'Manhattan' (2022), el nuevo disco de Café Quijano nos transporta al Miami de 1990 como si se tratara de una película de culto rodada en vinilo. Diez canciones que son escenas cargadas de acción, de hombres-lobo y balaceras, de personajes que cruzan el plano como un Ferrari blanco, un cura, un puertorriqueño, un pariente leonés o incluso un ‘Sonny Croquet' salido de una serie de televisión.
Con la maestría narrativa que los caracteriza, Café Quijano convierte historias de amor, desamor, aventura y adrenalina en canciones que no necesitan más que unos minutos para dejar huella. Este disco es, probablemente, el más directo y cinematográfico de su carrera, con un arranque que no da tregua: ‘La primera noche’, ‘Sabes que te digo’, ‘Miami 1990’, ‘De sapo a rana’, ‘Cumbia del soltero’, ‘Indiana’, ‘Sería mejor callarse’, ‘Si supieras’, ‘No llevo la cuenta’ y ‘Sólo te puedo decir’ componen una road movie musical que cruza fronteras, atraviesa continentes y se detiene en antros que huelen a tequila y limón, sin olvidar los rincones cálidos del amor verdadero.
Canciones como ‘Indiana’, ‘No llevo la cuenta’ o ‘Sería mejor callarse’ cocinan el amor a fuego lento, mientras que ‘Sólo te puedo decir’, rescatada del disco en solitario de Manolo Quijano 'Vidas y venidas', (2008), cierra el álbum como un fin de fiesta colectivo, celebrando la vida en pareja con una emoción pocas veces vista en la música popular.
‘No llevo la cuenta’ es también un homenaje a la época de 'La taberna del Buda' (2001), con un guiño a ‘No tienes corazón’, aquella joya que compartieron con Joaquín Sabina en 2003.
¿Y por qué 'Miami 1990'? Porque, como cuenta Manuel Quijano, “Miami tiene mucho de génesis en la vida del grupo. La primera llamada de una discográfica la recibí allí, en 1990. Han pasado 34 años desde que empecé a viajar a Miami, y eso es más de la mitad de mi vida”. Ese puente entre Miami y España, tan presente en la historia de Café Quijano, explica su dominio del pop latino y su capacidad para crear temas míticos como ‘De sapo a rana’ o el riff que da título al disco.
¿Ficción o realidad? El Quijano del medio lo deja claro: “Todo lo que cuento sobre Miami en estas canciones es verdad. Pasear por Ocean Drive o parar en el News Café era sinónimo de que podía pasar de todo”. Y algo ocurrió, una noche del 2 de octubre de 1990. Poco se ha contado… hasta ahora. Después de 34 años, por fin podemos vivirlo en todas las pantallas musicales.
'Miami 1990', el undécimo disco de Café Quijano, es como el fotograma perdido de una película que nunca se rodó, pero que vive en la memoria sonora de Quijano. Su música, fiel al alma del grupo, se desliza entre ecos noventeros como si fueran escenas bañadas en luz de atardecer, con cada canción contando una historia que podría haber salido de un guion escrito en la arena. Son relatos breves, casi cinematográficos, que dejan al oyente preguntándose si los protagonistas son ellos mismos o personajes que han inventado para soñar despiertos. Y cuando estas piezas se proyectan en el escenario, el espectáculo se transforma en una experiencia visual y emocional, como si el público asistiera al estreno de una película que sólo puede vivirse en directo.
De la entrevista destacamos:
—¿Qué viene ahora para Café Quijano? Manolo: Estamos preparando una gira por teatros y auditorios para los primeros meses del año. En Madrid actuaremos el Día del Padre, y será un concierto muy especial. Raúl: Tocaremos de todo, desde los clásicos hasta las nuevas canciones. Nos gusta que cada concierto sea una experiencia completa.
—¿Y León? ¿Cuándo volveréis a casa? Óscar (sonríe): León siempre está en nosotros. Somos muy de nuestra tierra, y allá donde vamos siempre aparece alguien de León que presume de ello. Manolo: Es bonito ver ese orgullo. No descartes que pronto volvamos por allí… hay “caldo de cultivo”.
La charla termina con un abrazo y con los versos de una de sus canciones más recientes:
“Y sabes que te digo que me quedo contigo, que no salgo de casa, que te beso y decides…”
Treinta años después, Café Quijano sigue fiel a su esencia: historias, emociones y una voz que suena a vida vivida.
A partir de enero, Café Quijano vuelve a encender los focos de más de veinte teatros y auditorios de toda España. Tras un 2025 de vértigo —con éxitos rotundos en festivales, giras internacionales y ovaciones en ciudades como Londres, Bruselas, Dublín, Berlín o Zúrich— el grupo leonés regresa al formato más íntimo y mágico: el directo en teatro.
Esta nueva gira será el escenario perfecto para presentar su último trabajo, 'Miami 1990', una colección de canciones que respiran cine, nostalgia y autenticidad. Pero también será una celebración de sus boleros más sentidos y de esos himnos que han marcado generaciones durante más de 25 años.
El 10 de enero arranca esta travesía musical que recorrerá los grandes templos de la música en vivo, con nuevas fechas aún por confirmar. Y si algo ha quedado claro en sus últimas giras, es que el público sigue respondiendo con pasión: el cartel de “No hay entradas” se ha convertido en habitual, colgándose con meses de antelación en recintos tan emblemáticos como el Circo Price de Madrid, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, el Cartuja Center de Sevilla o el Euskalduna de Bilbao.
Además, su presencia en festivales como Sonorama Ribera, Costa Feira, Música en la Montaña o El Tío Pepe Festival ha demostrado que Café Quijano conecta con públicos de todas las edades y estilos, conquistando corazones con cada acorde.
Esta gira no es solo un regreso: es una nueva película en directo, donde cada canción es una escena, cada teatro un plató, y cada espectador, parte de la historia.
La charla ha terminado con un afectuoso abrazo y la muy agradable sensación de que, treinta años después, el SonidoCafé Quijano sigue presente en todos los escenarios incorporando nuevas y emocionantes vivencias al sonido original.