El teatro Calderón (1917) crece y lo hace con lógica: hacia arriba. La semana pasada comenzó la programación teatral en la rehabilitada terraza del edificio, que proyectó Eduardo Sánchez Eznarriaga. Hace diez años, coincidiendo con una reforma general del teatro, comenzaron los trabajos para recuperar la terraza como espacio accesible para el público. En ella existía un escenario que ya se había utilizado casi un siglo antes.
Que teatros o cines tuvieran un escenario o una pantalla en la cima fue relativamente habitual en las primera décadas del siglo XX. Al no existir el aire acondicionado -más allá de los ventiladores- los empresarios buscaban ofrecer al público entretenimiento veraniego al aire libre. El Real Cinema, los cines Callao, Barceló o San Carlos tuvieron terraza.
La del teatro Calderón (antes Odeón y del Centro) se inauguró 4 de agosto de 1920, tres años después de la apertura. La actividad artística desarrollada en los años siguientes fue argumento para que los actuales propietarios pidieran licencia para utilizarla de nuevo.

Con las obras se ha saneado y puesto en valor el torreón del chaflán entre las calles de Atocha y Doctor Cortezo. Se ha rehabilitado el escenario, equipándolo para las representaciones. En la terraza se ha instalado una cubierta de lona, que puede abrirse, para permitir que haya programación durante los meses de frío. Un nuevo ascensor permite llegar hasta ella, a una altura equivalente a siete pisos.
El pasado día 24 se levantó el telón de este espacio que ha sido bautizado con el nombre de Lírico. Y lo hizo con un sencillo montaje que lleva dos temporadas programándose en diversos teatros: Para la libertad. Se estrenó en el Infanta Isabel en junio de 2024 y, después, pasó al teatro Marquina.
En 1972 Joan Manuel Serrat editó su noveno disco, Miguel Hernández, musicando poemas del escritor. Ese volumen es un clásico de la discografía. Los productores de este montaje contaron con la asesoría el propio cantautor para ponerlo en pie. Con canciones como Las nanas de la cebolla, La elegía a Ramón Sijé, Llegó con tres heridas o El niño yuntero, se recrea la vida y obra del poeta oriolano fallecido en el exilio con solo 31 años. Tengo que remontarme al año 2002 para encontrar otro montaje teatral sobre él. Julio Salvatierra estrenó Miguel Hernández, en la Cuarta Pared.
En el reparto que actualmente representa Para la libertad, solo se mantiene, desde su estreno el actor madrileño Pablo Sevilla, que ahora incorpora al protagonista. Formado en la RESAD, ha participado ya en montajes como Beatrice, Rosario de acuña, Todos queríamos a Albert o Intrahistoria de una mudanza.
Claudia Galán es la componente femenina del elenco. Fue durante tres años una de las protagonistas de la serie El secreto de Puente Viejo. Hace tres temporadas consiguió un gran éxito como coprotagonista del último montaje de Equus.
Completando el reparto está Juan de Vera, destacado en la serie Amar es para siempre, y con un bagaje teatral adquirido en la Joven de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, con la que ha interpretado La vida es sueño, El desdén con el desdén o El amor enamorado. Un trío joven que tiene por delante un largo camino por recorrer, esperando que en él consiga muchos éxitos.
La dirección escénica es de Gabriel Fuentes y la musical de Daniel Molina.
Para la libertad se representa en la terraza Lírico, del
teatro Calderón, de jueves a domingo hasta el 30 de noviembre.