Es una alternativa a la medicación, que no siempre es la mejor de las soluciones para afrontar estos problemas. Las bombas de vacío son la primera opción de tratamiento porque varios estudios realizados por especialistas de diversos países afirman que tiene beneficios médicos muy positivos. Es una forma eficaz y rentable de obtener un remedio, además está respaldado por especialistas y colaboradores independientes.
Bomba de vacio para la impotencia
La impotencia se define como una incapacidad continua para conseguir tener o mantener una erección con la que se pueda tener una relación sexual calificable como satisfactoria. Las bombas de vacío son muy útiles para conseguir tener una erección y mejorar el rendimiento sexual.
Active Ed System es una terapia de vacío muy fácil de usar totalmente segura y que es completamente eficaz. Otro de sus puntos fuertes es que se puede usar aunque el paciente presente otros problemas subyacientes de salud.
El aparato se limpia con sencillez utilizando agua templada y un jabón neutro. Tan solo hay que retirar el cabezal del cilindro, que se puede limpiar con un paño húmedo, evitando siempre productos de limpieza corrosivos. Todas las piezas se pueden recoger en una bolsa que se vende junto con la bomba de vacío.
Existen bombas manuales o eléctricas. Estas últimas funcionan con 3 pilas y tienen 3 botones para controlar el grado de presión que se genera dentro del cilindro. El sistema manual tiene una palanca con la que se extrae el aire del interior y con la que también se regula la presión.
Ambas vienen con unos anillos de constricción con los que se puede mantener la erección conseguida bloqueando el flujo sanguíneo. La recomendación médica es que se quite este anillo después de la relación sexual o antes de que pase media hora.
Bomba de vacio tras la operación de próstata
Este dispositivo está avalado por la Unión Europea como la bomba de vacío perfecta para la rehabilitación después de una prostatectomía.
Es un entrenador de los cuerpos cavernosos después de la operación de próstata, tanto la radical como la que afecta a la pelvis menor o la enfermedad de La Peyronie (también conocida como IPP). En este último caso ayuda a disminuir la deformación del pene producida por esta enfermedad. El tiempo de utilización ha de ser el estipulado por el recetado por el médico.
Rehabi-PVT es el dispositivo perfecto para el postoperatorio. Colabora en la rehabilitación y a conservar la capacidad de conseguir una erección. Funciona porque ejerce una presión negativa en el interior del aparato llenando de sangre los cuerpos cavernosos, lo que provoca en última instancia una erección. Son importantísimas para la rehabilitación y para conservar esta capacidad, puesto que lleva sangre rica en oxígeno y entrena la musculatura de los cuerpos cavernosos. Esta acción evita que el cuerpo cavernoso se convierta en un tejido no elástico y que se reduzca tanto la longitud como el grosor del pene.