El cauce que ha tomado la situación económica en España ha tenido como resultado que muchos individuos, emprendedores y familias no puedan hacer frente a sus obligaciones crediticias. Y, en la gran mayoría de los casos, no hablamos de una única obligación sino de varias deudas simultáneas que se acumulan cada mes y que suman cantidades difíciles de pagar con un suelto estándar actual.
Ante esta situación, la actividad de las empresas de finanzas como esta, se ha multiplicado en los últimos años y ya son muchas las personas que han conseguido solucionar su problema crediticio mensual gracias a este tipo de servicios.
¿Qué es la reunificación de dudas?
Cuando hablamos de reunificar deudas nos referimos al mecanismo crediticio a partir del cual se pueden juntar todas las deudas y préstamos personales en una sola deuda que mantendrá una cuota mensual inferior a la suma de todas las deudas actuales.
Suena bien, ¿verdad?
Pues es tal que así. La reunificación de deudas se lleva a cabo por empresas conocidas como “reunificadoras” que tratan de reducir las obligaciones de pago de sus clientes. Su gestión consiste en la cancelación de todas las obligaciones crediticias del cliente para enmarcarlas dentro de un nuevo crédito o préstamo que cubrirá el conjunto de gastos y obligaciones.
El resultado será una única deuda con una cuota inferior que tendrá mayor periodo de amortización, es decir, tu deuda pasará a tener una duración superior.
Sin duda, es un buen método para aumentar tu capacidad de liquidez mensual, sobre todo si eres una persona joven. Puedes unir tu préstamo hipotecario, tu crédito de la compra del coche y los gastos de tu tarjeta de crédito, por ejemplo. Así, si todo eso suma una cantidad de 1500 euros mensuales podrías reducir esa cantidad a 700 euros o menos a cambio de aumentar el periodo de tu deuda.
Eso sí, para utilizar este método de reducción de cuota necesitarás contratar una nueva hipoteca o ampliar la que ya tenías, aunque también se puede contratar un préstamo sin garantía hipotecaria. Esta última opción es menos común porque la cuota no se ve tan reducida como en el otro caso.
En definitiva, la reunificación de deudas implica la cancelación de todos tus créditos y préstamos existentes para contratar uno nuevo de la misma cantidad que la suma de los anteriores, con menor cuota mensual resultante y mayor plazo de devolución.
Beneficios de la reunificación de dudas
Entonces, para resumir, las ventajas que obtendrás si decides reunificar deudas son las siguientes:
- Cuota mensual a pagar inferior a la suma de las deudas que tenías antes de la reunificación. Llegar a fin de mes será más fácil gracias a que tendrás más liquidez en tu poder.
- El tipo de interés es inferior, sobre todo en el caso de la contratación de nuevas hipotecas o ampliaciones de la que ya existe.
- El plazo de duración de tu deuda será superior, pero tú podrás elegirlo para así ajustar la cuota que mejor se adapta a tus condiciones monetarias.
Entonces, ¿merece la pena la reunificación de deudas?
Sin duda, reunificar deudas ha sido la solución empleada por muchas familias para llegar a final de mes sin problemas crediticios. Es una buena opción para reducir las deudas mensuales, a pesar de que se aumente el periodo de duración del crédito total. Esto, no tiene porqué ser una desventaja, sobre todo en el caso de personas jóvenes con una larga trayectoria laboral por delante.
Dependiendo de tu forma de ver la vida quizás veas la reunificación de deudas como una solución, o tal vez no. Desde luego, es uno de los mejores métodos para aumentar liquidez a corto plazo, y si puedes permitirte el lujo de extender tus deudas unos años más a cambio de reducir tus gastos mensuales, es una opción a valorar.
A la hora de hablar de economía familiar está muy bien leer acerca de las distintas modalidades de créditos y préstamos y de las distintas opciones que existen para intentar reducir los gastos de las obligaciones crediticias de la familia. Pero, al final, eres tú el que debe decidir qué opción se ajusta mejor a tu situación y si realmente es viable llevarla a cabo o, a largo plazo, empeorará la situación económica familiar.