El Leganés cierra la muralla
Los dos primeros meses del curso han sido muy positivos para el equipo de Asier Garitano, ya que se sitúa en la sexta posición de la tabla con 14 puntos y un registro de cuatro victorias, dos empates y dos derrotas. En las cuatro últimas jornadas se ha mantenido invicto, a pesar de que en ese periodo le ha tocado recibir al Atlético en un partido que acabó con un 0-0 en el marcador. De hecho, el Leganés ha encajado únicamente tres goles hasta la fecha, una cifra tan solo igualada por el Barça, y es el único equipo de toda la Liga que ha logrado dejar su portería a cero en seis de los ocho partidos disputados.
El veterano guardameta Iván ‘Pichu’ Cuellar, elegido mejor portero de Segunda División en la campaña 2014/15 con el Sporting de Gijón, ha empezado su etapa en el Leganés de la mejor manera posible y actualmente lidera junto a Marc-André ter Stegen la pelea por el Trofeo Zamora, con un promedio de 0,38 goles anotados por partido.
No obstante, el Leganés sabe muy bien que no puede confiarse. Ya la pasada temporada empezó con buenos resultados (diez puntos en las siete primeras jornadas y también un 0-0 contra el Atlético), pero el tiempo le fue pasando factura y se mantuvo al borde del descenso durante gran parte del curso hasta acabar con tan solo 35 puntos.
Además, y aunque no hay que quitar mérito a sus éxitos en este primer cuarto de la Liga, también es cierto que se ha visto favorecido por un calendario no demasiado exigente, ya que siete de sus ocho rivales se encuentran actualmente en la mitad baja de la tabla. Tanto es así, que precisamente ahora empieza lo duro para el equipo de Garitano, con un mes por delante realmente temible. Tras recibir al Athletic de Bilbao en la novena jornada, el Leganés iniciará la Copa del Rey frente al Real Valladolid y luego le tocarán tres jornadas de infarto, con las visitas al Sánchez Pizjuán y a Mestalla antes de recibir al Barcelona. Todo un reto en el que el conjunto pepinero deberá demostrar que los halagos recibidos hasta ahora tenían fundamento, aunque también es cierto que la plantilla es plenamente consciente de que su pelea es la por la permanencia y no por los puestos europeos.
El Getafe da la cara
Los azulones pueden estar satisfechos de estos dos primeros meses, teniendo en cuenta que procedían de Segunda División y que su arranque de curso estaba plagado de minas. Con dos victorias, dos empates y cuatro derrotas, el Getafe no solo ha logrado mantenerse fuera de la zona de descenso en todo momento, sino que incluso ha disfrutado en varias ocasiones del calor de la zona media de la tabla.
Los de Pepe Bordalás lo tenían muy difícil para salir de este primer cuarto de la Liga con optimismo, ya que se han topado con cinco de los siete clubes que el curso pasado coparon los puestos europeos: Real Madrid, Barcelona, Sevilla, Villarreal y Athletic de Bilbao. Destaca especialmente el triunfo por 4-0 ante el Villarreal, aunque el 0-0 en San Mamés también tuvo su mérito y la afición azulona también puede sentirse orgullosa de la actuación de su equipo ante los otros tres gigantes, pese a las derrotas: el Sevilla tan solo firmó un gol en el Coliseum y no llegó hasta el minuto 83, mientras que tanto el Barça como el Madrid también sufrieron para sacar los tres puntos del estadio con sendos 1-2. De hecho, los blaugranas tuvieron que remontar en la segunda parte con dos tantos (el último de ellos, anotado en el minuto 84) y los blancos lograron vencer gracias a un gol de Cristiano Ronaldo en el minuto 85.
También tiene mucho mérito haber completado el primer cuarto de la Liga con tan solo diez goles encajados (solo cinco equipos cuentan con menos goles en contra), teniendo en cuenta, además, la dureza de sus partidos hasta la fecha. El objetivo ahora es mantener la concentración y no confiarse ante un calendario más asequible: seis de los nueve equipos a los que se enfrentará en la Liga hasta que concluya 2017 se sitúan actualmente en la mitad baja de la tabla.
No obstante, el comienzo de la Copa del Rey, con el Alavés como primer oponente, supondrá un mayor desgaste para la plantilla azulona. Por lo tanto, Bordalás deberá empezar a hacer más rotaciones, después de que hasta siete jugadores hayan disputado todas las jornadas como titulares: el portero Vicente Guaita, los centrales Juan Torres ‘Cala’ y Djené Dakonam, el lateral derecho Damián Suárez, el centrocampista Markel Bergara, el extremo Amath Ndiaye y el delantero Jorge Molina.
El Real Madrid, castigado en casa
Los blancos sabían que afrontaban una temporada complicada, ya que, al partir como campeones de la Liga y de la Champions League, las opciones de quedarse por debajo de ese listón eran muy altas. Las expectativas se hincharon con el triunfo de la Supercopa de la UEFA ante el Manchester United y, sobre todo, con los de los dos Clásicos en la Supercopa de España. Sin embargo, esa euforia se ha ido rebajando poco a poco.
De momento, la revalidación del título liguero se ha complicado tras varios tropiezos y el Madrid completa el primer cuarto del curso con cinco puntos menos que el Barça. Lo curioso es que ha sido en el Santiago Bernabéu donde ha cometido todos sus fallos, con el 2-2 frente al Valencia, el 1-1 contra el Levante y 0-1 ante el Real Betis. Ese último partido puso fin, además, a la impresionante racha de 73 partidos oficiales seguidos anotando al menos un gol (desde el 20 de abril de 2016 hasta el 20 de septiembre de 2017.
Por lo tanto, los de Zinédine Zidane se quedaron sin victoria en los tres primeros partidos de la Liga que disputaron en casa y su primer triunfo como local no llegó hasta el 2-0 contra el Espanyol en la séptima jornada. Ahora el Madrid tratará de mantener la senda del triunfo en el Bernabéu este fin de semana frente al Eibar, equipo que ha perdido sus tres últimas citas a domicilio (incluyendo un 6-1 en el Camp Nou).
Las cosas en la Champions le han ido un poco mejor, aunque el reciente 1-1 también en casa frente al Tottenham dejó mal sabor de boca. El Madrid venía de ganar al Apoel Nicosia por 3-0 y, lo que es más importante, al Borussia Dortmund en el Signal Iduna Park por 1-3. Sin embargo, el empate frente al Tottenham pone en peligro su objetivo de concluir la presente fase como líder del Grupo H. De momento está igualado a siete puntos con los ‘spurs’, pero todavía queda por disputarse el enfrentamiento directo en Wembley.
No obstante, y visto lo visto, que la cita sea en el estadio de su rival puede acabar siendo una ventaja. Los de Zidane se han mostrado más efectivos a domicilio esta temporada, con un pleno de seis victorias entre todas las competiciones. En todos esos partidos logró marcar más de un gol, aunque el Madrid sigue sin resolver sus deficiencias defensivas y ha encajado goles en diez de los 14 partidos que ha disputado hasta el momento.
Por si fuera poco, el aparato ofensivo también está bastante cuestionado. Gareth Bale sigue jugando por goteo a causa de las constantes lesiones y solo ha formado parte del once inicial en la mitad de los partidos ligueros, además de haberse perdido la cita de Champions contra su antiguo equipo. Karim Benzema tampoco está aportando gran cosa, lastrado también por las lesiones, y solo llega un gol en la Liga, mientras que Cristiano Ronaldo lleva también números muy inferiores a lo que acostumbra en el campeonato nacional. Es cierto que se perdió las cuatro primeras jornadas por sanción, pero en las cuatro siguientes solo ha firmado un tanto. En cambio, en la Champions sí ha mostrado su esencia y acumula ya cinco dianas en tres partidos.
El Atlético, en caída
El equipo rojiblanco es el club madrileño que más disgustos está dando a su afición esta temporada, con tan solo cuatro victorias entre sus 11 partidos. La situación en la Liga no es tan negativa, a pesar de que tan solo ha sacado un punto ante rivales como el Girona o el Leganés, pero el curso promete ser exigente en la pelea por el Top 4 con el resurgimiento del Valencia y el Atlético no puede permitirse demasiados tropiezos.
La cosa está bastante peor en la Champions League, con tan solo dos puntos en su haber. El empate a cero inicial frente a la Roma en el Estadio Olímpico de la capital italiana no pudo considerarse un mal resultado, pero después llegó el doloroso 1-2 contra el Chelsea en el Wanda Metropolitano (con gol de Michy Batshuayi en el minuto 93 incluido) y el inesperado 0-0 contra el FK Qarabag en Bakú.
Ese empate complica el futuro del Atlético en la Champions, el torneo más deseado por la afición rojiblanca tras las decepciones de 2014 y 2016. De hecho, es el único campeonato que todavía no ha ganado el Atlético de Simeone, pero, a este paso, es posible que por primera vez en seis años se quede sin acceder a los octavos de final.
Sin embargo, el optimismo de Simeone se mantiene intacto. “Creo absolutamente en este equipo”, declaró al término del encuentro en la capital de Azerbaiyán. “Firmé hace tres meses sabiendo lo que hay y lo que se venía. Tengo la tranquilidad de esperar al día de mañana para seguir mejorando”.
Ya son cuatro partidos seguidos sin victoria y en las dos últimas citas a domicilio se ha quedado sin marcar. Unos resultados preocupantes, sobre todo si se tiene en cuenta que el Atlético disputará sus dos próximos duelos también fuera de casa: este domingo frente al Celta de Vigo en Balaídos y la próxima semana en el estadio del Elche para comenzar la Copa del Rey.
La imposibilidad de fichar y reforzar la plantilla durante el verano está haciendo mella en el equipo, que espera como agua de mayo que acabe este 2017 para que se puedan incorporar dos importantes revulsivos ofensivos como son Diego Costa y Vitolo. De momento, el delantero hispano-brasileño continúa entrenándose sin poder jugar tras su difícil salida del Chelsea y el extremo canario al menos está compitiendo como cedido en Las Palmas, aunque sin demasiado brillo. De hecho, Vitolo tan solo ha disputado cuatro partidos de la Liga y dos de ellos ni siquiera estuvo los 90 minutos sobre el terreno de juego.
En cualquier caso, la temporada es larga y todavía queda mucho por delante, para bien o para mal. Tanto el Leganés como el Getafe deberán luchar por seguir por la misma senda que han caminado hasta ahora, mientras que el Madrid y, sobre todo, el Atlético, necesitan ajustar sus mecanismos para darle a sus respectivas aficiones las alegrías de los últimos tiempos. Al fin y al cabo, lo importante es cómo se acaba, aunque también es cierto que las temporadas pueden truncarse en los primeros meses, sobre todo en competiciones como la Champions o la Copa que comenzará la próxima semana con los partidos de ida de los dieciseisavos de final.