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Sánchez dimite apelando al “orgullo de ser militante socialista”

> La derrota del secretario general en la votación sobre la celebración de un congreso ha precipitado su renuncia

> El asturiano Javier Fernández es ya el principal favorito para presidir la gestora que dirigirá el partido

sábado 01 de octubre de 2016, 10:11h

Con apariencia relajada, con una sonrisa casi natural pese a las 11 horas de “intenso debate y a veces mucho acaloramiento”, Pedro Sánchez ha comparecido ante los medios de comunicación para despedirse con una elegancia poco habitual en estos tiempos. Ha proclamado “el orgullo de ser militante del PSOE” y ha prometido “lealtad” a la gestora que ahora dirigirá el partido.

En su breve alocución, Sánchez se ha limitado a recordar su promesa de ayer, dimitir si perdía en el Comité Federal, y ha vuelto a citar a sus padres para defender su decisión y su dignidad personal. Sólo cuando se ha bajado del atril a toda velocidad se le ha notado la emoción del momento tras muchos meses de tensión haciendo frente a la operación de acoso y derribo de su liderazgo que hoy se ha hecho con el poder en el PSOE.

El ya ex secretario general del PSOE ha presentado su dimisión tras perder la votación que esta noche se ha registrado en el Comité Federal del partido a favor o en contra de la celebración de un congreso extraordinario cuya votación de primarias tendría lugar el próximo 23 de octubre.

En contra de la propuesta de Pedro Sánchez, votaron un total de 132 miembros del Comité Federal, mientras que a favor de la iniciativa se recogieron 107 votos. El Comité Federal negocia ahora una gestora provisional que se haga cargo del partido hasta el próximo sábado, en que una nueva cita del Comité Federal elegirá la definitiva hasta la celebración del Congreso que, pese a lo sucedido hoy, deberá convocarse en los próximos meses. El favorito para pilotar este proceso es conocido desde hace tiempo: el asturiano Javier Fernández, el 'protegido' de Susana Díaz.

Pedro Sánchez anunció esta noche ante el Comité Federal que presentaba su dimisión tras perder la votación para convocar un congreso extraordinario por 132 votos en contra y 107 a favor.

En su discurso de despedida apeló a la unidad del PSOE y argumentó que había hecho esa propuesta porque se estaba cuestionado la figura del secretario general, destacando que al menos "así lo ha sufrido".

En segundo lugar explicó que la propuesta tenía que ver con la posición política, en relación a si el PSOE debería intentar formar un gobierno alternativo al PP, aunque desgraciadamente no fue posible la anterior legislatura.

Pedro Sánchez añadió que el congreso era para dirimir esas dos cuestiones. "Y sigo creyendo que debe ser la militancia quien decida esas cuestiones, tiempo hay", remachó.

Finalmente indicó que ha sido para él un orgullo y un honor dirigir el PSOE y ha deseado todo el acierto del mundo a quien le suceda, destacando que la Ejecutiva saliente servirá de manera leal.

El exdirigente de Izquierda Socialista y excandidato a liderar el PSOE José Antonio Pérez Tapias ha abandonado el Comité Federal socialista y al salir ha declarado que "el partido está roto" porque la reunión de este sábado "está acabando de la peor manera posible". Ha explicado a los medios de comunicación a su salida que el sector de Pedro Sánchez quería someter a votación secreta su propuesta de celebrar un congreso extraordinario, pero no ha habido acuerdo. "Empezó la votación secreta de forma anómala, porque no se había acordado un procedimiento claro" para efectuar la misma, lo que provocó el rechazo de los críticos.


Para el socialista andaluz, partidario de Sánchez por su defensa del 'no' al PP, esta situación ha sido claramente una "escenificación del alejamiento entre las dos partes", razón por la cual no ve manera de que se pueda arreglar y este es el motivo por el que ha decidido abandonar la reunión.

A la pregunta de si la reunión continúa, Pérez Tapias ha contestado que "ahora mismo" ni siquiera sabe "quién puede clausurar el Comité".

"Yo doy por roto el partido. Se ha situado en una situación muy difícil". Y por eso, a la pregunta de si va a volver a entrar en la reunión, ha contestado: "Hoy no. ¿Para qué?".




La colocación de urnas por sorpresa del sector de Pedro Sánchez, para una votación secreta sobre la celebración de un Congreso Extraordinario de manera inmediata, ha elevado la tensión del Comité Federal que se está celebrando hoy en la sede del PSOE en la calle Ferraz. Esto ha provocado que el sector crítico detuviera el proceso de votación y que comenzara la recogida de firmas para realizar una moción de censura contra le Ejecutiva.

Tras reiniciar la sesión cerca de las seis de la tarde, después de uno de los múltiples recesos que se han hecho hoy en el Comité Federal, se estaba discutiendo sobre si se votaba en urna o a mano alzada la celebración de un Congreso Extraordinario cuando propone la Ejecutiva en funciones, es decir, a mediados de noviembre.

Sin embargo, en medio de la discusión, Pedro Sánchez y la Ejecutiva Federal en funciones se han levantado, sin que la presidenta diera la orden de ir a votar, y se han dirigido a las urnas que han sacado por sorpresa y que estaban preparadas, según uno de los presentes, detrás de las pared del Comité Federal.

La salida de Sánchez y lo que queda de su Ejecutiva ha sido interpretada por los presentes como que abandonaban la sala del Comité Federal. Sin embargo, después se han dado cuenta de que no es que se fueran, sino que se habían levantado para ir a votar.




"Pucherazo"


Ante esta situación, los críticos han advertido de que se estaba votando sin el control de la Mesa del Comité Federal y sin un censo impugnable y han comenzado a oírse dentro de la sala gritos de "pucherazo" y de "tramposos".

Los críticos han considerado que la votación que se estaba llevando a cabo era "ilegal" porque se estaba haciendo fuera de todos los controles del partido y escondida de la vista del Comité Federal.

Este hecho ha generado situaciones de tensión con algunos dirigentes llorando o a punto de la histeria y otros calificando la situación de "lamentable" y de "locura". Algunos dirigentes que habían venido a Madrid con la intención de respaldar a Pedro Sánchez, estaban sorprendidos por la actuación de la Ejecutiva en funciones y se estaban replanteando su posición, según han asegurado a Europa Press.

Entre toda esta confusión, la presidenta andaluza, Susana Díaz, ha pedido que se parara la votación y que se haga de una manera ordenada y limpia.

Además, el sector crítico ha comenzado a repartir impresos entre los miembros del Comité Federal para recoger firmas con las que hacer una moción de censura contra el secretario general Pedro Sánchez y sus afines en la dirección.

Según el artículo 36 "c" de los estatutos del PSOE, es necesario un 20 por ciento de los miembros del Comité Federal para poder presentar una moción de censura contra la Comisión Ejecutiva Federal y ésta tiene que ser apoyada por la mayoría absoluta de los integrantes del máximo órgano de gobierno del PSOE entre congresos.

Este hecho, la recogida de firmas para la moción de censura, ha sido aprovechado por los dirigentes de la Ejecutiva en funciones para decir que los críticos sí están reconociendo a la Ejecutiva de Pedro Sánchez alegando que no se puede hacer una moción de censura a una Ejecutiva que no se reconoce.


Cinco horas de retraso


A las 14.00 horas, por fin arrancó el Comité Federal, aunque tras cinco horas de negociaciones a cara de perro en el despacho del secretario de Organización, César Luena, parece que con mal pie. Lo primero que ha trascendido es la oferta de Pedro Sánchez de recomponer la Ejecutiva, es decir, la reincorporación de los 17 dimisionarios, y convocar otro Comité Federal; la primera respuesta, sin embargo, ha sido la del barón aragonés Javier Lambán, que le ha negado legitimidad alguna y le ha espetado que ya no es el secretario general del PSOE. Poco después, al filo de las cuatro de la tarde, Susana Díaz ha subido al estrado para proponer que se vote el informe de tres de los cinco miembros de la Comisión de Garantías que plantea la constitución de una comisión gestora. Tras varias horas de confusión, al final se procedió a votar la celebración de un Congreso Extraordinario, pero se supendió entre gritos de fraude mientras se iniciaba una rcogida de firmas para presentar una moción de censura.

Nada más reanudarse la sesión, la presidenta del Comité Federal del PSOE, Verónica Pérez, ha tenido un incidente con Rodolfo Ares, vocal de ese órgano, a cuenta del uso de la palabra, según informaron fuentes socialistas.

Según las fuentes consultadas, Verónica Pérez, después de que por fin el Comité Federal se sentase alrededor de las 14:00 horas de la tarde, tras varios recesos, propuso que se sometiese a votación el informe redactado por tres de los cinco miembros de la Comisión de Etica y Garantías. Este texto declara que la Ejecutiva Federal está disuelta y propone la creación de una comisión gestora.

Pérez, una mujer de la confianza de Susana Díaz, argumentó para hacer esa propuesta de votación, que ella era la máxima autoridad del partido en ese momento y que la Mesa no era un órgano colegiado. Estas fuentes apuntan que mientras hablaba la presidenta del Comité Federal, el sonido del micrófono se interrumpió en dos ocasiones.

Tras la intervención de Verónica Pérez, el vocal de la Mesa Rodolfo Ares, partidario de Pedro Sánchez, salió a la tribuna para tomar la palabra y responderle. Sin embargo, cuando iba a empezar a hablar, se puso también en pie el secretario general en funciones, Pedro Sánchez, para explicar que la situación es muy grave y hacer su propia propuesta.

Concretamente, el dirigente socialista propuso que los 17 miembros de la Comisión Ejecutiva Federal que esta semana dimitieron sean readmitidos y que la dirección, con todos sus miembros, celebre una reunión y ordene el debate para convocar otro Comité Federal.

Tras la intervención de Sánchez, Verónica Pérez le dio la palabra al presidente de Aragón, Javier Lambán, quien le respondió que él ya no era el secretario general. A continuación se ha producido otro receso del Comité Federal para anotar las peticiones de palabra, por lo visto muy numerosas.

Por su parte, el dirigente de Izquierda Socialista, José Antonio Pérez Tapias, ha publicado un tuit a proposito del incidente en el que afirmaba: "Quien dijo que la autoridad soy yo, se situó al borde del autoritarismo. Resbaló y cayó".

Posteriormente, ha pedido la palabra Susana Díaz para hacer un llamamiento a la calma entre sus compañeros y plantear que en el Comité Federal de hoy o bien se vota el citado informe que defiende una gestora o que se espere a que la Comisión de Garantías se reúna oficialmente y emita otro dictamen.

Las mismas fuentes reconocen que el ambiente en el interior del cónclave es "muy tenso" y que ha habido varias intervenciones espontáneas de algunos de los asistentes, lo que habrían motivado la intervención de la líder de los socialistas andaluces.

Tras la intervención de la presidenta andaluza, el sector oficialista propuso votar la celebración de un congreso extraordinario mediante una votación de carácter secreta, con la participación de los miembros de la Ejecutiva en funciones. Alrededor de la 16.00 horas de la tarde se produjo un nuevo receso y la reunión se suspendió.

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Mañana de locura


Hora y media después de la hora prevista, las nueve de la mañana, el decisivo Comité Federal del PSOE aún no había comenzado, ante la falta de acuerdo sobre su constitución y, al parecer, sobre el censo de los más de 200 dirigentes del partido que lo integran. Finalmente, tras frenéticas negociaciones, los críticos aceptaron que lo presida la ‘ejecutiva’ de Pedro Sánchez, es decir, sin los 17 miembros que han dimitido, una imagen que parece reconocer la legitimidad del secretario general. Sin embargo, la reunión no ha podido arrancar hasta las 12.00 horas por una nueva polémica: el derecho a voto tanto de los que están sentados en la presidencia como de los que han desaparecido de la 'foto', pero para anunciar un nuevo receso... En las puertas de Ferraz, un puñado de militantes ha recibido con gritos de “traidores” y “iros a Génova” a los dirigentes contrarios al aún líder socialista.


Aunque estaba previsto que la reunión comenzara a las 9.00 horas, a las 10.30 no había empezado todavía, ya que los dos sectores no se habían puesto de acuerdo sobre la Mesa que organiza el debate, cuyo orden del día también es motivo de fricción. Pero cuando por fin lo consiguieron, una nueva polémica retrasó aún más el inicio del Comité.




El sector crítico del PSOE exige que los miembros de la Ejecutiva en funciones liderada por Pedro Sánchez no forme parte del censo del Comité Federal que hoy se celebra en la sede federal de la calle Ferraz de Madrid, según ha trascendido. Argumentan que toda vez que ellos no reconocen a esa Ejecutiva después de que dimitieran los 17 miembros del sector crítico, no pueden estar en el Comité Federal como si no hubiera ocurrido nada y mucho menos votar.

No obstante, algunos miembros de la Ejecutiva saliente sí podrían ejercer su derecho al voto, porque son natos como le ocurre a Pedro Sánchez o la presidenta balear, Francina Armengol.

Este es uno de los debates que está provocando que la reunión prevista para las 09.00 horas de la mañana aún no hubiera comenzando a las 11.45 horas.

Otro de los temas que enfrenta a las dos partes es el orden del día, ya que mientras el sector de Pedro Sánchez quiere que se vote la convocatoria de un congreso extraordinario cuyas primarias se celebrarían el 23 de octubre, los críticos, tras el dictamen realizado ayer por 3 miembros de la Comisión Federal de Etica y Garantías desean que se vote la creación de una comisión gestora.

Fuentes de la reunión explicaron que el ambiente dentro de la sede de Ferraz, a donde no pueden acceder los medios de comunicación, es más tranquilo que en la calle. En este sentido explicaron que aunque hay caras tristes, hay respeto entre los dirigentes enfrentados.


Ferraz sostiene que lo que hoy se vota es la fecha del próximo congreso del PSOE, que deberá ser extraordinario tras las 17 dimisiones del pasado miércoles, que hacen que la dirección haya perdido la mayoría de sus miembros.

Sin embargo, los críticos, encabezados por la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, no reconocen ya legitimidad a esta dirección, porque consideran que debería haber quedado disuelta y, por lo tanto, sólo cabe designar una gestora por el Comité Federal.

Los críticos defienden que la presidenta del Comité Federal es la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, pero la dirección defiende que esta dirigente, afín a Díaz, sólo ha estado al frente de la Mesa que se constituye antes de cada reunión. Por lo tanto, sostienen, hoy se puede constituir una Mesa diferente.

Además, tampoco se ponen de acuerdo sobre el censo, cuya composición será vital ante lo que se prevé una ajustada votación. Sánchez ya dijo ayer que si no sale adelante el calendario del congreso que ha propuesto, dimitirá, con lo que se creará esa gestora que, ha defendido el secretario general, se abstendrá en la investidura de Mariano Rajoy. El líder del PSOE defiende, así, que el fondo del debate de hoy es el voto del PSOE.

El sector crítico defiende que el censo del Comité Federal, es decir, el número de sus miembros que cuentan para una votación, es el de las personas que han acudido este sábado a la cita. De esta manera, no tendrían en cuenta a los ausentes.


La protesta de lo militantes


Decenas de militantes y simpatizantes socialistas han increpado y lanzado insultos como "traidores" a los dirigentes críticos con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, a su entrada en la sede de la calle Ferraz, donde este sábado se ha convocado el Comité Federal del partido en un clima de división sin precedentes.

Con gritos como "No es no" han entrado en la sede socialista el diputado Eduardo Madina y el presidente de Aragón, Javier Lambán, que ha tenido que acceder protegido ante un sonoro abucheo. Los militantes se han apostado en la sede desoyendo el llamamiento realizado este viernes desde el partido, pidiendo que no se acudiera a protestar a Ferraz.

"Iros a Génova" ha sido otro de los gritos lanzados a los críticos, incluso a partidarios de Pedro Sánchez como la presidenta de la comisión gestora del partido en Galicia, Pilar Cancela, o la secretaria general del PSOE-M, Sara Hernández.

Los manifestantes también han dedicado insultos a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que ha accedido a la sede de Ferraz a primera hora de la mañana en el interior de un vehículo. También contra el expresidente del Gobierno Felipe González, calificado de "chivato" y "golpista" en un carteles.

"Los barones del PSOE son la mafia", se podía leer en el cartel que portaba el activista Lagarder Danciu, famoso por reivindicar los derechos de los sin techo reventando actos de diferentes partidos políticos. También ha acudido a Madrid Francisco Gómez, el militante socialista que el pasado miércoles se encadenó a la sede del PSOE de Mérida en apoyo a Pedro Sánchez.

"He venido solo, conduciendo toda la noche, para apoyar a mi todavía secretario general, a solidarizarme con él", ha explicado este jubilado de 68 años, afiliado desde 1977 al partido, que ha desplegado una pancarta con el lema: "La militancia extremeña con Pedro Sánchez".

Según se acercaba la hora a la que estaba convocado el Comité Federal, a Ferraz se han ido sumando más manifestantes, que junto a la numerosa presencia de periodistas han convertido la entrada a la sede en un lugar casi inaccesible. El conglomerado de personas ha desbordado la acera de esta calle madrileña, que sobre las 9.00 horas ha sido cortada al tráfico por la Policía Municipal.

"Yo voté al PSOE, no al PP", se exhibía en otra pancarta de los militantes y simpatizantes que han acudido en apoyo a Pedro Sánchez. Frente a los insultos dedicados a los críticos, estos manifestantes han aplaudido la entrada de los miembros de la Ejecutiva del cuestionado secretario general. También al primer secretario del PSC, Miquel Iceta, que ha sido recibido con ovaciones y proclamas como "Pedro, amigo, el PSOE está contigo".

Otros dirigentes, como la presidenta del Gobierno balear, Francina Armengol, leal a Sánchez, han sufrido la confusión de los increpantes, que en algunos casos no diferenciaban entre partidarios y detractores de Sánchez y han abucheado sin distinción a todos los miembros del Comité Federal que han llegado a pie, ante la mirada de los agentes de la Policía Nacional, que no han intervenido en ningún momento.

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