Según han informado fuentes del Museo de Ciencias Naturales, los investigadores han realizado la primera amplificación del ADN tras la cual se necesitan más análisis y pruebas con el fin de determinar si se trata de un ejemplar de Stenella coeruleoalba, delfín listado, o de Delphinus delphis, delfín común oceánico o de aletas cortas.
A petición de la Autoridad Administrativa CITES, se realizó una inspección ocular de los restos del cetáceo por parte del personal del museo. Asimismo, se tomaron fotografías y medidas morfológicas como por ejemplo la longitud total del ejemplar, unos 190 centímetros, así como muestras de tejido con el fin de lograr esclarecer a qué especie pertenece y el sexo del ejemplar. En base a los insectos encontrados en el cadáver y el estado de éste la fecha de la muerte se estima en varios meses.