Según el Dr. Pellicer: “La introducción de la vitrificación de ovocitos, del PGD para seleccionar embriones, de los aparatos de time-lapse, de métodos que diagnostican la receptividad endometrial, nos llevan hacia la medicina reproductiva personalizada. En un futuro próximo estaremos transfiriendo un embrión viable, debidamente seleccionado, en el momento en el que el útero es más receptivo”.
Antonio Pellicer, obstetra y ginecólogo, es fundador y co-presidente del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), nacido en 1955 y su elección de carrera se la debe a su padre, también ginecólogo, a quien admiraba. Es autor de más de 300 capítulos de libros y más de 800 artículos publicados en revistas nacionales e internacionales sobre la Medicina Reproductiva. Asimismo es Co-Editor de la Revista Fertility & Sterility y ha sido galardonado en el año 2004 con el premio Rey Jaime I en la modalidad de Medicina Clínica y este último año ha recibido el premio Jacques Salat-Baroux de la Academia de Medicina de Francia.
El IVI es la primera Institución española especializada íntegramente en la reproducción humana asistida. El presente año celebró su 25 aniversario y cuenta con más de 100.000 niños concebidos gracias a sus esfuerzos.
La diferencia de la vitrificación de ovocitos con las técnicas de medicina reproductivas existentes, es que permite posponer la capacidad reproductiva de una mujer el tiempo que lo desee, con las mismas posibilidades que en el momento en que se vitrificaron los ovocitos. La principal ventaja es que no se formarían los cristales de hielo que dañan los óvulos y alrededor del 97 por ciento sobreviven al proceso. Uno de los usos más importantes de esta técnica es que beneficia a pacientes oncológicas o que hayan sufrido endometriosis o cualquier enfermedad por la cual hayan tenido que recibir cirugía repetitiva en sus ovarios.