Los lugares elegidos para robar eran pisos de bloques de viviendas de elevada altura, ubicados en zonas residenciales de clase media. Hasta allí se trasladaba una parte del grupo, donde uno de ellos se encargaba de acceder al lugar, colocaba los marcadores de plástico y averiguaba si la vivienda estaba ocupada o no en el momento de ir a cometer el robo. Para la apertura de la puerta, contaban con expertos en el uso de las prácticas reseñadas, y en pocos minutos lograban hacerse con "suculentos" botines, entre lo que destaban joyas y material informático.
Hasta el momento se les imputa judicialmente la participación en una veintena de hechos delictivos, cometidos en Madrid, Tres Cantos, Las Rozas, Valdemoro, Humanes de Madrid, así como en la provincia de Guadalajara. Los agentes están investigando su posible vinculación en la comisión de más de un centenar de hechos.
La investigación dio comienzo el pasado mes de octubre, en el marco de los seguimientos que realizan los agentes de los grupos especializados en los hechos delictivos que se cometen en la demarcación de la Guardia Civil, y que tenían una similitud idéntica a un grupo organizado desmantelado ese mismo mes, integrado por ciudadanos georgianos.
Más información:
Cae una banda de atracadores de joyerías, entidades bancarias y domicilios
Cae la primera red de extracción de alcaloide de cocaína en España
Tres atracadores huyen a 200 km/h por la M-30 tras atracar un hotel
Desarticuladas dos bandas de atracadores en Vallecas
Desarticulado un clan familiar de tráfico de drogas
Detenidas dos empleadas del aeropuerto por ayudar a introducir cocaína






Si (
No(



