www.madridiario.es

Escándalo

martes 28 de octubre de 2014, 07:39h

La detención de seis alcaldes en activo, más un ex alcalde, ex consejero, ex secretario general de su partido y ex senador, Francisco Granados, dentro del marco de la Operación Púnica, puede ser la guinda de este tremendo pastel de la corrupción, del que parece que tantos han obtenido una porción. La situación no es para tomársela a broma: a fuerza de desayunarse con malas noticias, a cual peor, la opinión pública ha llegado a un grado de hastío tal que va a ser muy difícil levantar el aplastante descrédito en el que han quedado sepultados culpables e inocentes, churras y merinas, unos partidos y otros.

Porque ese es el principal problema: ya nadie cree en nadie. Si hay pruebas, como si no las hay; si son sospechas o si hay una actuación policial o judicial de por medio. Ha llegado el momento en que los ciudadanos no confían en ningún político. Las nuevas formaciones políticas gustan por sus expresiones encendidas, pero ya es frecuente también escuchar eso de que te pueden robar "los de antes" o "los nuevos". Y eso es muy peligroso.

Nada bueno han traído nunca a las vidas de la gente corriente los oportunistas, los que medran al calor de la indignación o el descontento; los que se aprovechan del cabreo general para "vender" un producto adulterado de origen, pero muy bien envuelto. Hacen bien los partidos tradicionales en preocuparse, porque la losa bajo la que les están enterrando quienes han robado bajo su manto protector es de las que van a costar décadas levantar. Y eso les afecta a todos.

Los que mejor están resultando, al final, son Policías y Jueces. Porque ambos forman parte de cuerpos que siguen funcionando, a pesar de todo. Y granito a granito, navegando muchas veces a contracorriente en ese vastísimo mar de corruptelas y choriceos, son los únicos que están consiguiendo abrir brecha a la maltrecha esperanza de la sociedad.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios