En la calle de la Batalla de Belchite 14, del barrio de Legazpi, una excavadora protegida por siete furgones de las Unidad de Intervención de la Policía ha derribado las dos naves que conformaban el CSO. Varias decenas de personas se han acercado a la zona para tratar, sin éxito, de impedir la demolición Según ha declarado a este digital Rocío, portavoz de La Traba, ningún miembro del centro ha recibido notificación alguna y los agentes han impedido la recogida de material (ordenadores, micrófonos, material de los bikers, un proyector de cine...) del interior del centro social valorado, según un asiduo al CSO, en "miles de euros".
Tras el derribo, se han escuchado gritos de "un desalojo, otra okupación" entre los congregados. Antonio, vecino de la zona, considera que es "sin duda, una gran pérdida para el barrio". Fuentes policiales indican que se ha desplegado un dispositivo para dar cumplimiento al mandato cursado por el Juzgado de Instrucción número 31 de Madrid a instancias de la inmobiliaria propietaria del inmueble.
La Traba llevaba siete años abierto y era uno de los CSO más grandes de Madrid. Fue el 14 de abril de 2007 cuando
miembros de otros centros sociales cercanos, como el desaparecido CSO
Milano, decidieron okupar dos naves adosadas, propiedad de la inmobiliaria Aiser S.A, que llevaban "años abandonadas". "Aquí antes de existir el centro había trapicheo de estupefacientes, ratas y estaba todo lleno de escombros", recuerda Pedro Higuera,
portavoz de Izquierda Unida en el distrito de Arganzuela.
Al principio
sirvió de espacio para organizar las protestas contra el asesinato de
Carlos Palomino, el joven antifascista que fue apuñalado en el corazón
en 2007 por un soldado que acudía a una manifestación neonazi. Más
tarde, según informa Lucas, integrante de La Traba, el centro "se
abrió al barrio". Hasta hoy contaba con un estudio de grabación, uno
de los bikepark para bicicletas BMX
más grandes de España y un gimnasio. Además, se impartían clases de
baile, se organizaban ciclos de cine y actividades para niños, entre otras actividades.
El espacio está situado frente a un colegio. Para los miembros de La
Traba es relevante que hasta el AMPA del mismo estuviera a favor de que siguiera
en funcionamiento. El Grupo Municipal de Izquierda Unida llevó una
proposición al pleno del distrito celebrado el 4 de junio para pedir al Ayuntamiento de Madrid la expropiación del inmueble, tal y como sucedió con el Centro Social Seco de Retiro, proposición que fue rechazada con los votos del PP y la abstención de UPyD. "No hay voluntad política,
es el PP, para ellos la propiedad privada lo es todo", ha criticado
Higuera que, además, denuncia que los propietarios quieren "especular
con la construcción de pisos de lujo".
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