A las 00.27 horas de este lunes la Policía recibió un aviso alertando de
un supuesto crimen ocurrido en el número 12 de la calle Pedro Martínez,
en el distrito madrileño de Carabanchel. Jorge Canepa, de nacionalidad
uruguaya había asesinado presuntamente a uno de sus hijos, de 19 meses
de edad, y había herido al mayor, de cinco años, en presencia de la
madre, Verónica Chavez, de nacionalidad ecuatoriana. Al parecer, el
matrimonio se encontraba en proceso de separación.
En el domicilio, donde fue detenido el presunto asesino, la Policía ha hallado una carta en la que este explica los motivos del doble crimen que, al parecer, quería haber cometido antes de suicidarse. El detenido, nacido en Montevideo y con residencia legal en España, que no tenía antecedentes penales por violencia ni consta sobre él denuncia policial alguna por malos tratos, residía en la vivienda, donde anteriormente vivían también su mujer y los hijos. Sin embargo, su pareja ha reconocido que le daba palizas.
El drama comenzó cuando "sobre las doce de la noche llegó la madre y se oyó una discusión, pero era habitual ya que la pareja discutía a menudo", según ha manifestado uno de los vecinos. "Se oyó un fuerte ruido y pasos de alguien corriendo por el pasillo, cuando salimos vimos al niño de cinco años herido", añade. Al parecer, la mujer había llamado por teléfono al no llegar sus hijos a casa a la hora que tenía que llevarlos su padre. Él le dijo que no se los iba a llevar porque había bebido alcohol y no estaba en condiciones de conducir. Fue entonces cuando la mujer decidió acercarse a por ellos. Al llegar, se encontró con el terrible panorama. "Yo escuché a la mujer gritando ¿por qué te has comportado así? ¿por qué has hecho esto?", ha señalado otro vecino.
Desde hace unos dos meses, en el domicilio vivía solo el detenido, y los niños pasaban los fines de semana, al igual que habían hecho durante la Semana Santa. "Le veíamos salir a él los fines de semana con los niños, y no les había escuchado discutir", afirma, por su parte, otra vecina que, al igual que otros, se encontraban durante la mañana de este lunes frente al inmueble para comentar consternados lo ocurrido. "Les conocíamos de vista, no eran conflictivos, y no se relacionaban con el resto de vecinos, nunca nos hubiéramos imaginado algo así", aseguraba uno de los presentes.
El hombre fue detenido por la Policía en el domicilio después de que un vecino, alertado por la madre, llamara al 091. Los facultativos del 112 comprobaron que el bebé de 19 meses había fallecido por heridas de arma blanca en el cuello y que el menor de cinco años presentaba una herida penetrante de arma blanca en la espalda.
Tras estabilizarle, el pequeño ha sido trasladado al Hospital 12 de Octubre, donde continúa ingresado en estado grave. Por su parte, el Samur-Protección Civil ha atendido a la madre, tía y abuela de los niños, que presentaban crisis de ansiedad y que han sido trasladadas por precaución al mismo hospital. La madre ha sido dada de alta a mediodía del lunes, tras haber pasado la noche en observación.