www.madridiario.es
Ilustración del Soyuz llevando a Gaia hasta su órbita, cuando se desprende de su cubierta aerodinámica
Ilustración del Soyuz llevando a Gaia hasta su órbita, cuando se desprende de su cubierta aerodinámica

Arranca el viaje galáctico de Gaia

lunes 13 de enero de 2014, 08:00h
La Agencia Espacial Europea ha lanzado con éxito desde la Guayana Francesa el satélite Gaia, encargado de cartografiar la Vía Láctea con una precisión histórica. La misión cuenta con una importante presencia de investigadores e ingenieros españoles, quienes procesarán las ingentes cantidades de datos que enviará el satélite en los próximos cinco años.

Puntual y sin ningún contratiempo, el satélite Gaia ha sido lanzado a bordo del lanzador Soyuz-Fregat desde el Puerto Espacial Europeo, en la Guayana Francesa. Pasadas las 10:12 (hora peninsular española) del 19 de diciembre, el GPS más preciso de la galaxia comenzó su viaje hasta el punto Lagrange 2, situado a 1,5 millones de kilómetros de distancia de nuestro planeta.

El satélite, desarrollado por la Agencia Espacial Europea (ESA por sus siglas en inglés), llegará a su destino dentro de un mes, aunque en el trayecto "encenderá sus instrumentos y empezaremos a recibir datos sobre mediciones de ángulos", explica José Hernández, Ingeniero de Operaciones y Calibración de Gaia de la ESA.

Desde su ubicación, el satélite gozará de la estabilidad necesaria para poder medir las distancias y movimientos de unos mil millones de estrellas de la Vía Láctea con una exactitud histórica: si Gaia estuviera en la Tierra sería capaz de medir el pulgar de una persona situada en la superficie lunar.

Sus observaciones permitirán diseñar un mapa tridimensional de las estrellas que componen nuestra galaxia de una forma bastante representativa, puesto que será capaz de cartografiar el 1% de la población estelar con un margen de error muy pequeño, algo sin precedentes.

"Gaia traerá grandes avances en la comprensión de la inmensidad que nos rodea", recalca Luis Sarro Baro, investigador del departamento de Inteligencia Artificial de la UNED y líder de los cinco científicos de la UNED que participan en el proyecto.

Tecnología 'made in Spain'
El satélite cuenta con dos telescopios que apuntarán a zonas diferentes del cielo para medir simultáneamente la posición de las estrellas de esas dos regiones. La luz que recojan llegará hasta un mismo plano focal, formado por un mosaico de 106 CCD (Charge Coupled Devices), que forman la retina de Gaia. Su resolución, de 1.000 millones de píxeles, es la mayor conseguida desde el cosmos. Una antena electrónica será la encargada de que toda la información llegue a la Tierra.

Protegiendo esta tecnología punta, un parasol de diez metros de diámetro desplegará sus alas, lo que evitará que los rayos del Sol lleguen a los dispositivos y puedan trabajar a una temperatura constante de -110°C. Diferentes empresas españolas han participado en la construcción de estos instrumentos de vanguardia, con una contribución superior al 11% en el conjunto de la misión.

Cada seis meses, Gaia observará toda la esfera celeste y se detendrá en cada astro más de 70 veces a lo largo de los cinco años que durará el proyecto. El satélite se comunicará con la Tierra un promedio de ocho horas al día y enviará diariamente 50 Gigabytes de datos a las antenas ubicadas en Nueva Norcia (Australia) y en Cebreros (Ávila).

La información que llegue a Cebreros será rebotada al Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), que la enviará a su vez al consorcio DPAC (Consorcio para el Procesado y Análisis de los Datos), distribuido por diferentes puntos de Europa y del que forman parte 440 investigadores, más del 10%, españoles.

Un catálogo cósmico para los astrofísicos del futuro
Además de cartografiar mil millones de estrellas, los telescopios de Gaia captarán exoplanetas, asteroides, galaxias lejanas, estrellas fallidas, supernovas, cometas, cuásares y otros objetos desconocidos. Sus observaciones permitirán saber más acerca de la historia y la evolución de la Vía Láctea, y servirán para comprobar la teoría de la relatividad general de Albert Einstein.

"En todos los campos de la astrofísica -salvo en la observación solar- habrá una contribución de Gaia", asegura Jordi Torra, investigador principal de Gaia en España y catedrático de la Universidad de Barcelona. Esto incluye a la materia oscura, que conforma el 90% de la galaxia y sigue siendo el gran enigma de los científicos. Se espera que Gaia proporcione información sobre cómo se distribuye.

Los investigadores calculan que dentro de dos daños dispondremos de los primeros datos científicos de la misión y, hacia el año 2022, estará listo el catálogo final de Gaia. Éste contendrá más de 1 Petabyte de información, lo que se traduce en unos 200.000 DVD, que los astrofísicos del futuro tendrán que analizar e interpretar. Estos datos serán públicos y accesibles para toda la comunidad científica.

Antes de todo eso, en julio del año que viene, los científicos empezarán a analizar las observaciones que Gaia haga de los polos eclípticos -los puntos de la esfera celeste que están encima y debajo del plano que contiene las órbitas del sistema solar-. "Va a observar esta zona para calibrar los instrumentos. Será la primera que captará", avanza Sarro Baro.

La misión es el resultado de dos décadas de trabajo y en ella participan instituciones españolas como la UNED, la Universidad de Barcelona (ICCUB-IEEC), las universidades de A Coruña, Cádiz y Pablo de Olavide (Sevilla), el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), CESCA y Barcelona Supercomputing Center, además de una larga lista de empresas aeronáuticas.

Su coste ha sido de 650 millones de euros lo que significa que cada ciudadano de los países que la integran ha tenido que poner poco más de un euro. Según los expertos, esta cifra revertirá en una ganancia de 1,5 euros por cada persona, sin olvidar el incalculable valor científico que representa.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios