La Policía no sabía qué documentos recoger en el Madrid Arena
jueves 25 de abril de 2013, 00:00h
Actualizado: 26/04/2013 14:53h
Uno de los dos policías nacionales que acudió al Madrid Arena horas antes de que se celebrara la fiesta de Halloween ha reconocido en su declaración judicial que desconocían la documentación que debían recoger y que no tienen capacidad para desautorizar la apertura de puertas.
Así lo han manifestado los abogados de las acusaciones particulares durante un receso de la declaración. A lo largo de la jornada de este comparecerán como testigos otro policía nacional y el agente municipal que traslado en coche a Cándida Jiménez, responsable del operativo policial de esa noche, al evento.
La abogada María José Siñeriz ha criticado que el agente no conociera la documentación que debían recoger, ya que muestra que desconoce el Reglamento de la Policía de la Ley de Espectáculos. "Eran prácticamente mensajeros", ha señalado la letrada. Ha especificado que la ley señala que se debe de recoger la licencia, el plan de vigilancia y se debe verificar el personal de seguridad y la enfermería, entre otras muchas cuestiones. Ha destacado también que el testigo y su compañero no revisaron los papeles y se limitaron a dejarlos en una bandeja de la oficina de la Policía.
Además, el abogado Abdón Núñez ha aseverado que el agente se ha retractado de su declaración policial en la que reconoció que vio a jóvenes bebiendo en la zona cuando recorrieron las instalaciones. Ahora, se ha limitado a señalar que José Rodrigo Caamaño, uno de los responsables de seguridad de Madridec, le comento que algo había visto.
Posteriormente, declaró un policía municipal que aseguró durante su declaración judicial que a alguien "se le pasó" avisar a la responsable de la seguridad de esa noche como jefa de la Policía Local del distrito de Moncloa, Cándida Jiménez, de que la fiesta se iba a producir, por lo que ésta tuvo que "improvisar" el dispositivo policial con doce agentes. El agente confesó que esa noche actuó como "chófer" de Cándida a la fiesta, según los abogados de las acusaciones particulares.
El propio juez Eduardo López en la sala ha llegado a asegurar: "Me parece demencial e increíble", según los mismos abogados, quienes han relatado que Jiménez se encontró con una macrofiesta el pasado 30 de octubre y tuvo que "improvisar con los doce policías que tenía para toda la zona de Moncloa Aravaca". Por tanto "ni cambio de nivel ni de nada", han indicado los letrados en alusión al supuesto cambio del nivel de riesgo horas previas al evento. Este agente habría declarado que Jiménez "lo supo en el último momento" y que en ese momento ya "no tenía tiempo". Además, ha indicado que se pasó toda la noche recorriendo el distrito de Moncloa, según los abogados.
Fuentes municipales han explicado que, sin conocer la literalidad de las declaraciones del agente, sí pueden confirmar que Madridec envió un fax a Cándida Jiménez el 26 de octubre a las 10.23 horas de la mañana en la que se informa del evento, horario, aforo, servicio sanitario disponible y ambulancias contratadas. La misma notificación se envió por fax a Delegación de Gobierno; al coordinador de actos públicos, Francisco Sacaluga; y al oficial jefe de la Policía Municipal, entre otros, según consta en el informe que hizo público el Ayuntamiento tras la tragedia y que se encuentra colgado en su página web. Se trata del documento 23. Estas comunicaciones fueron remitidas al juez el pasado 15 de noviembre y se encuentran en el sumario del caso Madrid Arena.
Núñez ha recordado que, además del fax enviado el 26 de octubre por Madridec a Jiménez, que fue remitido al juez y que consta en el informe público del Ayuntamiento (documento 23) con hora y minuto, esta responsable policial recibió una notificación el día 29 para qué formalizase la orden de servicio de cara a esa a noche, es decir, para que planificase el servicio en el Madrid Arena. Entonces el evento estaba tipificado como de nivel medio. Dos días después, el 31, el subinspector del Distrito I elevó el nivel pasando a alto. Lo hizo mediante una llamada telefónica a Cándida Jiménez, como ha explicado el delegado.
Eso suponía contar con cuatro agentes más, lo que aumentaba el dispositivo hasta 18 (los doce originales, los cuatro incorporados -de centro norte y centro sur-, Cándida Jiménez y el policía municipal que ha declarado hoy ante el juez. Esto contrasta con sus propias declaraciones, en la que, según los abogados de las víctimas, ha dicho que "no había previsión ni organización". Otro de los abogados ha asegurado que el policía ha declarado que no contaban con medios suficientes. En este punto, Núñez ha aclarado que tanto Jiménez como este agente cobraron el servicio como horas extras, demostrando así que no hubo restricciones presupuestarias afectando al normal desarrollo de la seguridad esa noche. En este punto, el edil ha recordado que esa noche hubo un 50 por ciento de policías más que en la misma fecha de 2011.