El éxito de la exposición, que reúne más de 150 piezas de gran valor histórico, ha llevado a la organización a incorporar otra de las grandes joyas documentales de la
Fundación Casa de Alba, como es el último testamento de Fernando el Católico.
Escrito en Madrigalejo (Cáceres) y fechado el 22 de enero de 1516,
un día antes de la muerte del rey de Aragón y de Castilla, se trata de una pieza de incalculable valor histórico que
se expone por primera vez al gran público.
En más de 1.000 metros cuadrados, la muestra, comisariada por Pablo Melendo, reúne pinturas, esculturas, documentos históricos y manuscritos, así como piezas arqueológicas, joyas, mobiliario o trajes, la mayoría procedentes del Palacio de Liria.
El legado de la Casa de Alba
Debido a su gran vinculación con la monarquía de los Reyes Católicos, los Alba conservan gran patrimonio artístico del reinado de Castilla, como son 3 de los 36 testamentos otorgados por Fernando El Católico a lo largo de su vida y originarios de los años 1475, 1494 y 1516.
El último testamento de Fernando El Católico tiene un especial significado histórico, ya que en él declara como heredera de todos sus dominios aragoneses a su hija doña Juana I y sucesora del reinado.
Sería sustituida, en su locura, por su hijo, y nieto de don Fernando, el príncipe don Carlos, "para que en nombre de la dicha Serenísima Reyna, su madre, los gobierne, conserve, rija y administre", tal y como recoge la pieza.
Quedaba en ausencia suya, como gobernador de la Corona y reino de Aragón, su hijo don Alonso de Aragón, arzobispo de Zaragoza y su lugarteniente general en tierras aragonesas.