Botella se mantiene firme en su postura: Es contraria a la regularización de la prostitución, hecho que le enfrenta a
Esperanza Aguirre y a
Cristina Cifuentes, cuya visión del tema no es tan estricta. A juicio de la alcaldesa, el objetivo final de los políticos debe ser el que "
las mujeres y los hombres que no son libres no tengan que ejercer". "El realismo —haciendo referencia a la visión del tema de Aguirre que sostiene que, puesto que existe, mejor que deje de estar prohibido— está muy bien, pero a mí
me importa la dignidad del ser humano", agregó.
Por ello, dice mostrarse
partidaria del modelo sueco —impone multas a los clientes y ofrece protección a las meretrices— porque "se ha demostrado que es eficaz". "Con la mujer que se quiere prostituir libremente en un piso de lujo no me meto, pero
en el 90 por ciento de los casos la prostitución no es voluntaria, existe una coacción", aseveró la alcaldesa.
El Ayuntamiento de Madrid está trabajando en un plan contra la explotación sexual que será presentado en el próximo trimestre y que
por primera vez abordará la prostitución masculina.