El mercado de oficinas en Madrid sigue creciendo y los precios han llegado a máximos históricos desde que iniciaron la escalada en 2003. El año pasado el precio de las oficinas creció un 25 por ciento. El mercado se caracteriza además por la escasa oferta, sobre todo en el denominado distrito central de negocios, y por la dificultad de los inversores de encontrar operaciones importantes y con alta rentabilidad.
"Hay escasez de oferta de oficinas en Madrid y los precios crecen a gran velocidad", ha explicado el director general de la consultora inmobiliaria Jones Lang LaSalle. Según los datos de la compañía la disponibilidad de metros cuadrados ha bajado en un 10 por ciento en el último trimestre de 2006, situándose alrededor de los 800.000 metros cuadrados. "Durante este año saldrán al mercado más metros que el pasado debido a volúmenes de obra cuya salidad estaba prevista para 2006, pero que finalmente se retrasaron", ha explicado Churruca.
Por otra parte, la demanda de oficinas sigue manifestando unos niveles altos y sus búsquedas se centran fundamentalmente en el entorno de la M-30 y la M-40. "Las búsquedas de espacio en el distrito de negocios son difíciles porque no hay espacio y cada vez es más difícil colocar empresas de gran volúmen en distrito central de negocios", señala el director general.
En 2006 se alquilaron o compraron por usuarios, no por inversores, 824.000 metros cuadrados en Madrid, un importante crecimiento que ronda niveles cercanos al año 2000, en el que se registraron cifras históricas en todos los indicadores del mercado de oficinas. Asimismo, Churruca ha destacado que ha vuelto la figura de los "prealquileres", debido a la escasez de oferta. Por otra parte, se ha referido al traslado de Telefónica a su nueva sede de Las Tablas, que ha liberado metros cuadrados en el distrito central.
Churruca prevé que aumentará la oferta de oficinas en 2007 y que se mantendrá el aumetnto de precios hasta el 2008 cuando vaticina una estabilización. En cuanto a la inversión los expertos de Jone Lang LaSalle han catalogado como un año "muy difícil para los inversores". "Estamos en un nivel de liquidez máximo y escasez de oferta", explica Vanessa Gervers, "los inversores tienden a mantener los activos y hay poquísima rotación". Además señala que los inversores asumen un mayor riesgo en las operación y menor rentabilidad debido a la escasa oferta.
A pesar de estas circunstancias en el 2006 se alcanzaron cifras récord de inversión en oficinas en Madrid, ya que las operaciones que se realizan son de gran tamaño. "Ahora es más común que se cierren operaciones de 100 millones de euros, lo que era impensable hace unos años", añade Gervers.