Un rumor corría, desde hacía días, por los pasillos de la Asamblea de Madrid. La comparecencia de la presidenta Isabel Díaz Ayuso durante el Pleno del jueves vendría acompasada, al menos sobre el papel, al ansiado anuncio en torno al nuevo modelo de financiación plurianual para las seis universidades públicas madrileñas. Finalmente no haría falta esperar tanto.
Tal y como informaron esta misma mañana fuentes de la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol, la Comunidad había alcanzado ya un acuerdo con los rectores. Había, tras muchos tiras y aflojas que terminaron por costarle el puesto al exconsejero del ramo, Emilio Viciana, fumata blanca.
La firma definitiva tuvo lugar pasadas las 13:00 horas y trajo consigo los detalles: un nuevo sistema dotado con 14.790,7 millones de euros en los próximos seis años, lo que supone un incremento de la financiación anual "de manera gradual" hasta alcanzar un "extra" de 549 millones al año con vistas a 2031.
De este modo las universidades públicas con implantación en la región pasarán a disponer de una media de 2.465,1 millones para financiar su actividad. En concreto, sin tener en cuenta los fondos comunes, la Complutense recibirá 2.914,2 millones de euros en seis años; la Autónoma, 1.260,5; la Universidad de Alcalá, 763; la Carlos III, 850,1; la Politécnica, 1.676,3, y la Rey Juan Carlos, 971,9.
Del montante total, hasta un 83 por ciento, unos 12.300 millones, vendrán consignados en los Presupuestos regionales, incluyendo además el cobro de matrículas y tasas. El 17 por ciento restante, unos 2.500 millones de acuerdo con las estimaciones del propio Ejecutivo, procederán de otros "ingresos propios".
Todo articulado alrededor de una financiación "básica" para dotar a las universidades de recursos que permitan su "actividad ordinaria", seguida de un "fondo de contingencia" encaminado a "corregir desequilibios", otro "adicional" para "adaptarse al nuevo modelo" de la mejor forma posible y un tercero "de competitividad" para articular nuevos proyectos.
Además, el acuerdo recoge una financiación "específica" para, entre otros aspectos, "modernizar infraestructuras docentes y científicas" o incrementar las plazas residenciales, y una financiación "por objetivos" que aspira a fomentar ámbitos como la "empleabilidad" o la "investigación".
El objetivo, en palabras de la propia presidenta, poner fin al sistema de transferencias anuales para "garantizar la suficiencia económica de las univérsidades públicas" y "permitir su planificación plurianual de crecimiento, inversiones y servicios".
Medidas de "supervisión" adicionales
Al impulso económico se suma también un "refuerzo" al "mecanismo de supervisión", "transparencia" y "evaluación" de las cuentas de cada universidad, incluyendo un sistema de "contabilidad analítica", que debe estar en marcha antes de 2028, y auditorías tanto "internas" como "externas".
Así, cada centro deberá aprobar un "plan estratégico" alineado a los objetivos recogidos en el nuevos modelo, con "mecanismos de seguimiento anual" y una "memoria justificativa" al término de cada curso. En caso de producirse algún tipo de "desequilibrio", estos tendrán además la obligación de diseñar y activar un "plan financiero específico".
Firma y antecedentes

Además de la propia Díaz Ayuso, su portavoz, Miguel Ángel García y la nueva consejera del ramo, Mercedes Zarzalejo, el acto ha contado con la presencia de los primeros espadas de cada universidad, incluyendo a Joaquín Goyache, rector de la Universidad Complutense; Amaya Mendikoetxea, rectora de la Universidad Autónoma; Óscar García, rector de la Universidad Politécnica; Abraham Duarte, rector de la Universidad Rey Juan Carlos; Ángel Arias, rector de la Universidad Carlos III; y Margarita Vallejo, vicerectora de la Universidad de Alcalá.
"Muchas gracias a los rectores de las seis universidades por todo este tiempo de negociaciones, de debate, de entendimiento mutuo siempre al servicio de las universidades, siempre disponibles para defender todo aquello en lo que creen, con lealtad y con rigor. Han estado siempre a la altura cada uno de ellos. Quiero felicitarles y decir que me siento muy honrada de ser presidente de la Comunidad de Madrid en estos momentos, con unas universidades públicas como las nuestras, con unos rectores que han estado siempre a entera disponibilidad", ha querido agradecer la máxima mandataria regional.
Por parte de los rectores, Amaya Mendikoetxea, la presidenta de la CRUMA, ha destacado que, previo al acuerdo, "había una situación de desequilibrio que ponía en peligro la sostenibilidad del sistema. No solo era una cosa de recursos sino del modelo". A partir de ahora, sin embargo, el horizonte se atisba con "mayor estabilidad".
La buena nueva llega apenas dos semanas después del polémico cese de Emilio Viciana como consejero de Educación, Ciencia y Universidades, y, en consecuencia, el nombramiento de Zarzalejo como su sucesora. También del aluvión de dimisiones posterior, incluyendo dos directores generales y tres diputados autonómicos, además del popular Antonio Castillo Algarra, conocido como 'El Rasputín de Ayuso', como director artístico del Ballet Español de la Comunidad.