Vuelve el Black Friday otro año más y vuelve más fuerte que el año pasado. Según la última encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), a partir del 28 de noviembre, un 78 por ciento de los consumidores aprovechará estas fechas para hacer alguna compra, batiendo el 76 por ciento del año pasado. Sin embargo, junto a la euforia por los precios, crece también la preocupación por las compras compulsivas y los fraudes en estos días tan señalados.
La encuesta revela que el gasto medio previsto en esta campaña será de 219 euros, superando a los 201 euros de 2024, aunque menor que los 237 euros de 2023. Además, un 17 por ciento de los compradores prevé gastar más de 500 euros.
Cuidado con los impulsos y los fraudes
La influencia del Black Friday en el consumidor es innegable, OCU advierte que un 42 por ciento de los compradores admite comportamientos de compra compulsiva durante la campaña, ya sea por adquirir productos que no necesitaba o por gastar más de lo planeado. Rubén Sánchez, secretario general de Facua, recomienda a los compradores "centrarse en el precio final, no sin antes haberlo comparado con otros comercios", ya que los supuestos grandes descuentos pueden ser engañosos e incluso más caros que en otros establecimientos.
Además, la organización recuerda que para que un descuento sea legal, el precio antiguo del producto debe corresponder al más bajo de los últimos 30 días. Por ello, es aconsejable un seguimiento previo de los productos que se tiene planeado comprar, hacerlo con cuidado y evitar compras compulsivas. Según OCU, un 69 por ciento de los consumidores detecta que algunas tiendas suben los precios antes del Black Friday para que los descuentos no afecten el precio final.
Para que un descuento sea legal, el precio antiguo del producto debe corresponder al más bajo de los últimos 30 días
Durante el Black Friday también proliferan los timos y las estafas, especialmente en compras online, como el phishing o la suplantación de identidad. Otro engaño muy habitual en estas fechas son las webs falsas o clonadas. Este tipo de portales ofrecen descuentos demasiado buenos para ser ciertos o imitan la apariencia de plataformas o marcas conocidas. Para evitar caer en una de ellas, OCU aconseja no fiarse de productos con rebajas excesivamente altas ni de webs desconocidas. La falta de información de los productos o del negocio son una señal para estar alerta.
Plataformas como la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) también aconsejan conservar las cajas y envoltorios al menos por un mes y recuerdan que en España el consumidor tiene hasta 14 días para devolver una compra online.
Qué hacer si se cae en un fraude

Ante cualquier sospecha de fraude, OCU aconseja actuar con rapidez. En primer lugar, se debe contactar con el banco para bloquear el pago y solicitar la devolución si se ha efectuado bajo engaño, y, en segundo lugar, presentar una denuncia oficial ante la Policía o la Guardia Civil. Además, en la página de la entidad también cuentan con una plataforma de reclamaciones e incidencias en la que se gestionan mediaciones entre las empresas y los consumidores.
Para la organización, es fundamental que los consumidores denuncien cualquier irregularidad usando el hashtag #timofertasBF, lo que permite identificar prácticas ilegales y actuar ante las autoridades, de hecho, se analizarán este año 15.000 precios de productos de electrónica y electrodomésticos para comprobar si los descuentos cumplen la normativa.
Quién protege a los consumidores
“Echamos en falta controles como la monitorización de precios antes y durante el Black Friday"
A las puertas de que comience la campaña, Rubén Sánchez desde Facua, también reprocha la falta de vigilancia institucional en esta materia: “Echamos en falta controles por parte de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, como la monitorización de precios antes y durante el Black Friday”. Además, critica que no se aprecia un control real del mercado ni interés por sancionar el fraude.
Por otra parte, Sánchez reconoce compromiso por parte de la administración central: “Hemos visto avances desde el Ministerio de Consumo, que en los últimos años sí está desarrollando rastreos con una herramienta de la Comisión Europea y está multando a empresas que cometen fraudes con falsos descuentos”.
En definitiva, el Black Friday sigue siendo una oportunidad para ahorrar, pero con cautela. Comprar compulsivamente o caer en un fraude puede ser muy fácil si se actúa de forma imprudente o descuidada.