La s
ucesión de obras a lo largo y ancho de Madrid continúa provocando
incidencias diarias en las carreteras, con
cortes, retenciones y atascos en muy diversos puntos de la ciudad. En consecuencia, también grandes
acumulaciones de usuarios que recurren al
transporte público como alternativa necesaria al coche particular. Todos ellos abocados a prolongados tiempos de
espera tanto en los andenes de
Metro como en las marquesinas de
autobús.
Fiel reflejo del actual escenario, la polémica contratación de los popularmente conocidos como "empujadores". Al menos sobre el papel, trabajadores encargados de regular la espera, repartir a los viajeros en el espacio disponible y, en último término, acomodarlos en el interior del vehículo. Se trata, en definitiva, de prevenir cualquier tipo de accidente ligado a la vigente "saturación".
Con el objetivo de paliar tales molestias y, de paso, las críticas de la oposición ante el "colapso" en la red, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, se ha servido del Pleno que este jueves se celebra en la Asamblea de Vallecas para anunciar un refuerzo adicional, gratuito y "sin paradas intermedias" en la línea sustitutiva de bus urbano que circula entre las estaciones de Moncloa y Ciudad Universitaria. Una iniciativa, con frecuencias entre los 5 y los diez minutos y horario ininterrumpido entre las 7:00 y las 21:30 horas, que se prolongará "mientras duren las obras -de modernización- en la Línea 6" del suburbano, una de las grandes arterias de la capital.
Asimismo, aunque sin concretar demasiado, ha añadido a renglón seguido la máxima mandataria autonómica, "en los próximos días también
vamos a incrementar el número de trenes Metro en las 12 líneas". En concreto, el suburbano aumentará su flota de vehículos en circulación en
24, pasando así de 295 a 319 convoyes. Medida acompasada a la
ansiada reapertura de la 7B a su paso por San Fernado de Henares, prevista para el mes de noviembre, y la "inauguración de
nuevos intercambiadores", en referencia a los trabajos en ciernes en
Conde de Casal, Plaza Elíptica y, a futuro,
Alcalá.
"La valoración de los usuarios del Metro es de un ocho sobre 10, la más alta de los último años (...). Es cada vez más moderno y pensado para todos, con récord de viajeros en septiembre, 62 millones. Estamos reformando la L6 en una época de difícil gestión del tráfico, con muchas obras a la vez. Pedimos disculpas porque la situación es muy difícil. Pero es temporal y será para bien", ha apostillado consciente de las molestias ocasionadas en el último mes.
"Es una época de difícil gestión del tráfico, con muchas obras a la vez. Pedimos disculpas"
Una disculpa acompasada, como cabía prever, a duras críticas frente a la falta de inversión del Ejecutivo de Pedro Sánchez en Cercanías y, por su puesto, alta velocidad. Y es que, a juicio de la propia presidenta, "hace falta una mucho mejor gestión".
La oposición, entre la satisfacción y la indignación
Las reacciones al anuncio no se harían esperar demasiado. Minutos más tarde y desde los pasillos de la misma cámara, la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, se mostraba satisfecha ante la puesta en marcha de una "lanzadera", asegura, que bebe de las propuestas de su formación en la ronda de reuniones con la presidenta del pasado viernes.
"El viernes pasado, como saben, tuve una reunión con la presidenta en la Puerta del Sol. Lo primero que hice fue mostrarle nuestra inquietud por el caos en la movilidad que se está viviendo en Madrid. La presidenta y los consejeros se mostraron incrédulos ante esa situación que parecían desconocer. Ese es el problema de que la señora Ayuso y el señor Almeida no utilicen el Metro... Les puse sobre la mesa dos propuestas: reforzar servicios extraordinarios y mejorar la información para que los usuarios sepan a qué hora van a llegar a clase, al trabajo o a casa por las noches. Estamos contentos de que nos hayan hecho caso con esa lanzadera", ha explicado la líder de la oposición.
En Vox prefieren achacar el incremento en el número de viajeros y la consiguiente "degradación" del servicio al crecimiento demográfico motivado por la "inmigración ilegal masiva". O lo que es igual, al menos desde el prisma conservador, a la llamada activa del Gobierno regional a "todos los acentos" que, sin embargo, "no caben en Madrid".
"Hablamos del colapso de los servicios públicos por la llegada masiva de personas a las que la presidenta sigue llamando (...). La señora Ayuso nos ha dicho que la región va a crecer en un millón de habitantes. Sin embargo no se han hecho las obras necesarias en las infraestructuras para acoger a toda esa población. No puede seguir entrando personas porque los servicios publicos no dan a basto. Tenemos que frenarlo", ha argumentado, por su parte, Isabel Pérez Moñino.