Hace cuarenta años, el 10 de septiembre de 1985, se estrenaba en el teatro Reina Victoria (¿volveremos a verlo abierto?) Las amargas lágrimas de Petra von Kant, una obra de Rainer Werner Fassbinder. La dirigió entonces Manuel Collado, con Lola Herrera y Victoria Vera. No sé si es casualidad que vuelva esta semana con un montaje que dirige Rakel Camacho. La pasada temporada se estrenó en la Nave 10, de Legazpi.
Fassbinder dirigió en 1972 la película de este título basada en su propia obra teatral. Presentada en el festival de Berlín de ese mismo año, fue nominada a mejor película, lo que le proporcionó una gran repercusión internacional. Seguramente, la popularidad del filme desvió la atención del texto dramático, estrenado en 1971. El teatro de Fassbinder apenas ha llegado a los escenarios españoles. Se ha puesto en escena repetidas veces Las amargas lágrimas… y se estrenó, en 1985, Sangre en el cuello del gato. Hoy, en España, la obra cinematográfica del realizador alemán, fallecido en 1982 a los 37 años, está prácticamente desaparecida.
Cuando Manuel Collado montó Las amargas lágrimas, hace cuarenta años, todavía podía escandalizar a un sector del público la relación lésbica de las dos protagonistas. Hoy los otros conflictos que plantea el drama pueden destacar más porque el lesbianismo en escena ya no escandaliza a nadie.
Petra von Kant es una madura diseñadora que se siente profundamente sola. Acaba de romper con su segundo marido y convive con su secretaria, una joven de origen modesto. Pronto, Petra se siente profundamente atraída por ella y le promete lanzarla al estrellato como modelo internacional. Lo que comienza como una promesa de éxito se transforma en una tormentosa relación entre ambas.
Rakel Camacho cuenta para su versión con un reparto estelar. Ana Torrent y Aura Garrido encarnan a los personajes centrales. Ana es habitual de nuestros escenarios en las últimas temporadas. Tras su descubrimiento en la película El espíritu de la colmena (1973), tardó diecisiete años en subirse a un escenario. Lo hizo en el teatro Español, en 1990, con Las mocedades del Cid. La madrileña Aura Garrido ha cimentado su carrera en el cine y en las series de televisión. Consiguió un gran éxito con El ministerio del tiempo. Aunque comenzó a estudiar arte dramático en la RESAD, apenas ha aparecido en teatro. La hemos visto en Invierno en el Barrio Rojo y Una historia de amor.
Quiero destacar la recuperación de María Luisa San José. Debutó en teatro el año 1964 con el musical Golfus de Roma. Despuésn intervino en algunos montajes interesantes, como Adiós, señorita Ruth, La mamma o Así que pasen cinco años. El cine no fue indiferente a su belleza y en los sesenta y los setenta participó en numerosas comedias de entretenimiento, pero también en algunos de los filmes más interesantes de esas décadas: Los que tocan el piano, Tormento, Los nuevos españoles, El diputado o Réquiem por un campesino español. Sin embargo, en estas primeras décadas del siglo XXI apenas ha aparecido en la escena. Su última interpretación fue hace tres años con el montaje nostálgico, Celebración. Completan el reparto Maribel Vitar y Julia Monje.
Rakel Camacho lleva la acción a un ambiente entre futurista y onírico, repleto de simbolismo. La directora abrirá la temporada del Clásico con su versión de Fuenteovejuna, estrenada en el pasado festival de Almagro.
Las amargas lágrimas de Petra von Kant se representa en el teatro Bellas Artes hasta el 28 de septiembre.