El patinete eléctrico ha dejado de ser una moda pasajera para convertirse en una parte esencial del paisaje urbano en España. Cada vez son más los ciudadanos que optan por este medio de transporte para moverse de forma rápida, económica y sostenible por las ciudades. Las cifras recientes no dejan lugar a dudas: el crecimiento del sector es real y sostenido, y todo apunta a que continuará durante los próximos años.
En los últimos meses, distintos medios especializados han reportado un notable incremento en las ventas de patinetes eléctricos a nivel nacional. Según datos publicados en estudios de mercado y analizados por plataformas como Statista o ANESDOR, la demanda de vehículos de movilidad personal ha experimentado una subida de doble dígito respecto al año anterior. Se espera que los ingresos en el mercado de patinetes eléctricos superen los 103 millones de euros durante 2025, con una proyección de crecimiento anual de casi el 4% hasta 2030.
Factores como la conciencia ambiental, el ahorro económico frente al combustible y la flexibilidad para evitar atascos están impulsando este fenómeno.
Una de las noticias más relevantes en este contexto es la consolidación del patinete eléctrico como la alternativa preferida al transporte público en trayectos de corta y media distancia. En ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla, miles de personas recurren cada día a su patinete para ir al trabajo, a clase o simplemente para disfrutar de sus desplazamientos diarios. Esta nueva forma de moverse se alinea con las políticas públicas de movilidad sostenible y con la creciente inversión en carriles bici y espacios adaptados.
Kukirin lidera el mercado español en búsquedas y crecimiento
En este contexto de crecimiento y consolidación, algunas marcas han conseguido posicionarse por encima de otras gracias a su enfoque especializado y a su capacidad de adaptarse a las necesidades reales de los usuarios. Es el caso de Kukirin, tras 12 meses de crecimiento meteórico, se ha convertido en la marca de patinetes eléctricos más buscada en España, superando en interés a nombres conocidos como Smartgyro, Niu, Dualtron o Segway. Esta tendencia ha sido confirmada por Google Trends, que refleja un crecimiento constante en el volumen de búsquedas relacionadas con la marca, situándola en el mes de Junio como la marca de patinetes eléctricos más buscada en España, superando a Smartgyro, que anteriormente ocupaba el primer puesto.
Dentro del catálogo de Kukirin, destacan especialmente dos modelos que han sido clave en el reconocimiento de la marca: el Kukirin G2 Pro, que cuenta con homologación por parte de la DGT, y el Kukirin G2, actualmente reconocido como el patinete eléctrico más vendido en toda Europa. Ambos han contribuido a posicionar la marca como un referente a nivel internacional, gracias a su combinación de rendimiento, diseño y accesibilidad.

La transformación urbana avanza con los Vehículos de Movilidad Personal
Más allá de los éxitos individuales de las marcas, lo cierto es que el patinete eléctrico se ha ganado la confianza de los consumidores españoles por sus múltiples ventajas prácticas. Permite moverse sin depender del transporte público ni sufrir los precios del combustible, facilita el aparcamiento y es ideal para trayectos urbanos de entre 5 y 15 kilómetros. Todo ello convierte a estos vehículos en una solución realista para millones de personas que buscan optimizar su tiempo sin renunciar a la comodidad.
Entre los beneficios más destacados del uso del patinete eléctrico se encuentra el ahorro económico. El coste por kilómetro recorrido con un patinete es sensiblemente inferior al de un coche o una moto. Además, el mantenimiento es mínimo, no requiere combustible y su recarga puede hacerse en casa, en cuestión de pocas horas. Esta accesibilidad ha hecho que el patinete eléctrico deje de ser un producto de nicho para convertirse en un medio de transporte popular entre jóvenes, adultos y también personas mayores que buscan mayor autonomía.
Otro punto a favor de este tipo de vehículos es su bajo impacto medioambiental. Al ser 100 % eléctricos, no generan emisiones contaminantes ni ruido. Esto contribuye a reducir la huella de carbono de las ciudades y mejora la calidad del aire, un objetivo clave para los gobiernos locales y autonómicos. Las campañas de concienciación y las ayudas a la movilidad eléctrica han jugado un papel relevante en la adopción masiva de estos vehículos personales.
También hay que destacar el papel que ha jugado la innovación tecnológica en la evolución del sector. Los modelos actuales son mucho más seguros, eficientes y completos que los de hace tan solo unos años. Incorporan sistemas de frenado mejorados, baterías de larga duración, conectividad con apps móviles, luces LED de alta visibilidad y elementos de suspensión que mejoran notablemente la experiencia de conducción.
El propio ecosistema de movilidad está adaptándose a este auge. Cada vez hay más estaciones de carga específicas, talleres especializados, seguros para VMP, y nuevas normativas que regulan su uso para mejorar la seguridad vial. La Dirección General de Tráfico ha reforzado sus campañas de concienciación y las ciudades están invirtiendo en mejorar las infraestructuras, lo que demuestra que los patinetes eléctricos ya no son un fenómeno aislado, sino una parte integrada del sistema de transporte moderno.
España, entre los países líderes en adopción
A nivel internacional, España se encuentra entre los países europeos donde más ha crecido la venta de patinetes eléctricos en los últimos tres años. Este liderazgo se debe en gran parte a la rapidez con la que se ha adoptado el cambio de hábitos, a la fuerte presencia de marcas competitivas y a un clima favorable para el uso diario durante la mayor parte del año.
El interés por estos vehículos también se refleja en la alta demanda online. Las búsquedas de información, comparativas, análisis de modelos y compras en tiendas especializadas han aumentado de forma significativa. Esto está generando nuevas oportunidades para comercios, distribuidores y servicios relacionados con la movilidad eléctrica.