¿Buscas labrarte el éxito empresarial? Pues quizá te convenga apostar por el modelo de franquicia, que permite invertir en un negocio plenamente asentado.
Apostar por un camino más seguro cuando la competencia es feroz
Seguramente hayas escuchado no pocas veces esa frase que asegura que “a estas alturas está ya todo inventado”. Bueno, lo cierto es que todo no; pero casi todo. No son precisamente pocos los casos en los que una persona cree haber tenido una idea de lo más original para, acto seguido, descubrir que ya hay muchísimas más dedicándose a ello. Vivimos en un mundo masivo e interconectado. Y cuando uno posa los ojos en un sector, lo hace para descubrir que abrirse paso en él no será para nada sencillo, pues la competencia es feroz y quien ya se encuentra arriba cuenta con un mayor número de ventajas y posibilidades.
¿Significa esto que uno deba cejar en su empeño de lograr éxito o independencia económica? No, no necesariamente. Sin embargo, ha de tener en cuenta su situación a la hora de invertir recursos de todo tipo. Cuando no se cuenta con la seguridad del éxito o con una idea extraordinaria para destacar, pero se posee dinero para hacer una intentona, lo más seguro es apostar por el sistema de franquicia. Estudia tus posibilidades y elige la franquicia más adecuada para ti.
¿Qué es una franquicia exactamente?
El modelo de franquicia supone que una empresa (franquiciador) cede derechos de explotación sobre sus productos o modelo de negocio a un tercero (franquiciado) y en un territorio determinado. Este último, a cambio, paga un canon por dicho uso.
¿Difícil de comprender? Hagámoslo más sencillo con un ejemplo. Supongamos que una empresa conocida a nivel internacional, llamada “Helados SúperCremosos”, es tu franquiciador. Esta empresa te permitirá utilizar su nombre y te explicará cómo se hacen sus helados. Tú abres el negocio con dicho nombre y les pagas el canon. ¿Qué tiene de positivo hacerlo de este modo? Todas aquellas personas que ya han oído hablar de la marca o que han probado sus productos y han salido satisfechas visitarán el negocio que acabas de abrir. Vendes algo que ya se conoce. Apuestas por un negocio que sabes que funciona. Y te aprovechas de la experiencia y de la publicidad de una gran compañía.
El modelo de franquicia se hizo célebre en Estados Unidos hace prácticamente un siglo, permitiendo a algunas de sus compañías extenderse de manera espectacular por todo el globo. Piensa en algunos de los negocios que visitas frecuentemente; alguno de ellos será una franquicia.
Muchos caminos, muchos sectores, para escoger.
Otro punto a tener en cuenta es que el franquiciado puede escoger invertir en varios sectores. Normalmente, aquel que crea que va a gozar de mayor rendimiento en la zona que ha escogido o que mejor se adapte a sus capacidades, experiencia y formación.
¿De qué sectores hablamos? Pues de hostelería, automoción, venta de productos ecológicos, mercado inmobiliario, tratamientos de belleza, servicios a empresas, organizaciones sin ánimo de lucro, construcción, acondicionamiento físico…
¿Crees que un restaurante japonés funcionaría bien en esa zona en concreto? Pues adelante. ¿Detectas que las tiendas de repuestos para automóviles se encuentran muy lejos? Pues adelante.
Claves para que tu negocio de franquicia sea un éxito.
En primer lugar, existen una serie de rasgos que resultan esenciales a la hora de lograr el éxito en cualquier cosa que uno haga en la vida: temple, responsabilidad, diplomacia, constancia, esfuerzo, ilusión…
Para el caso concreto de la franquicia, vamos a centrarnos en ciertos aspectos capitales.
- Sé realista y sondea el territorio. Mira, es posible que te encante surfear. Pero si montas una tienda relacionada con dicha práctica a setecientos kilómetros de la costa más cercana, quizá no funcione. Quizá tampoco si lo haces en plena costa, pero allí donde ya existen otros diez establecimientos similares (a no ser que estés seguro de que el producto va a poder con la competencia). Presta atención a la demanda, a las necesidades de la población local (y a la de los visitantes si hablamos de una zona turística).
- A ser posible, escoge algo que te sea afín. Si te lo propones y eres capaz, seguramente puedas triunfar en cualquier sector. Sin embargo, siempre será mejor que optes por aquel con el cual gozas de mayor afinidad. Si te gustan los coches, te será más sencillo trabajar con ellos. Si te gusta el deporte, seguramente vendas con mayor entusiasmo ese par de deportivas nuevas. La ilusión nos da energías a la hora de actuar.
- Debes entender el tipo de negocio que has escogido y amoldarte a él. No da buena imagen que regentes un salón de belleza y andes por ahí con un cabello y unas uñas descuidadas. Ni una tienda de deportes cuyos vendedores parecen proclamar, con solo verlos, su sedentarismo. Por otro lado, piensa: ¿qué ambiente agradará más a mi público objetivo? Si se trata de un público infantil, el ambiente deberá ser desenfadado y divertido; si hablamos de gente mayor, seguro y tranquilo. La franquicia te dará siempre algunas claves. Profundiza en ellas para lograr que tus clientes se sientan a gusto y deseen volver. El primer paso es entender y empatizar con tu clientela.
Una opción de primer orden a la hora de invertir tu dinero y labrarte un futuro.
Si cuentas con el capital necesario y deseas invertir, valora el modelo de franquicia, ya que quizá sea lo tuyo. Algunas exigen canon de entrada y otras no. Pero todas ellas suponen la oportunidad de labrarse el éxito con un modelo de negocio ya bien establecido.