Pese al invierno demográfico registrado a escala nacional, con cifras de natalidad que continúan en caída libre, la Comunidad de Madrid aspira a superar los ocho millones de habitantes con vistas al año 2039. Un crecimiento superior al millón de personas -en la actualidad se encuentra ya por encima de los siete millones- y que viene mediado por la absorción de población procedente de otras áreas de España y, especialmente, de otros países. Prueba de ello, ha expuesto el portavoz del Ejecutivo autonómico, Miguel Ángel García Martín, en un desayuno informativo con la prensa, el 23,5 por ciento de los habitantes totales de la región tienen ya origen extranjero, un 10 por ciento más que en 2019.
Cifras extraídas del análisis elaborado por la Dirección General de Reequilibrio Territorial, basado a su vez en los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid para el periodo 2019-2024, y que reflejan asimismo un crecimiento demográfico en la región que supera el millón de habitantes en los últimos 20 años, hasta alcanzar los actuales 7.001.715. De ellos, hasta 300.000 desde 2019. Se trata, en último término, de un crecimiento del 5,08 por ciento frente al 3,03 registrado en el cómputo global del país.
A este respecto, ha apostillado el también consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, juegan un papel clave los municipios madrileños, y es que tan solo cinco -de 179- habrían perdido habitantes en los últimos cinco ejercicios. Se trata de Fuenlabrada, con 2.900 habitantes menos que en 2019, Coslada, menos 901, San Agustín de Guadalix, menos 383, Torres de la Alameda, menos 21, y La Cebeda, menos 16. Los que más han crecido, por el contrario, son Robledillo de la Jara, Orcajo de la Sierra y Madarcos, todos por encima del 30 por ciento. "La Comunidad de Madrid no solamente atrae población gracias a sus grandes ciudades, sino que cada vez son más las personas que buscan residir en un entorno natural y rural", ha asegurado García Martín.
En cualquier caso, los municipios más poblados continúan siendo, como hasta la fecha, la capital, donde se concentra un 49 por ciento de los habitantes totales, Móstoles, Alcalá de Henares, Leganés y Fuenlabrada. Un aumento poblacional, en definitiva, con caracter heterogéneo y que muestra como "Madrid seguirá creciendo", aunque en menor medida -porcentualmente hablando- que la corona metropolitana, donde ya residen el 42 por ciento de los madrileños, y los extremos de la región, concentrando un nueve por ciento del total. En concreto, la población ha crecido un 13 por ciento en los municipios más pequeños, los de menos de 2.500 habitantes, un 12 en los inferiores a 5.000 y un nueve en los que se encuentran por debajo de los 20.000.
No obstante, reconocen desde el Gobierno regional, este crecimiento generalizado traerá consigo "importantes desafíos" en los próximos años. Sobre todo en cuanto a los servicios públicos disponibles. A tal fin, ha explicado García Martín, "ya se está trabajando en el Madrid del futuro para hacer frente a los retos poblacionales a los que nos enfrentaremos en los próximos 15 años". Entre los "proyectos de futuro" en la hoja de ruta del Ejecutivo figuran grandes apuestas de legislatura, como la Ciudad de la Salud, la Ciudad de la Justicia, 13.500 nuevas viviendas del Plan Vive, Madrid Nuevo Norte o la ampliación de la red de Metro. También la firme intención de "continuar construyendo colegios, institutos, centros de salud y hospitales", entre otras infraestructuras, en las zonas donde se prevén mayores incrementos poblacionales.
"El Gobierno de la Comunidad de Madrid cuenta con proyectos de futuro y con una planificación estratégica que garantizará la prestación de servicios públicos de calidad y de proximidad para todos los madrileños, con independencia del municipio en el que residan", ha insistido el portavoz antes de exigir a La Moncloa una "actualización" del modelo de financiación autonómica negociado entre todas las partes implicadas. O lo que es igual, con todas las regiones y no de forma "bilateral", de la mano de la Generalitat de Cataluña.