Leandro García Cardozo y Raúl Casal Hermida son dos estudiantes de Publicidad y Marketing que han decidido este domingo, en el Día de la Seguridad y Salud en el Trabajo y en puertas de un nuevo Día Internacional de los Trabajadores, visibilizar la precariedad laboral de una manera diferente: han cambiado el nombre de calles emblemáticas del centro de Madrid que recuerdan oficios antiguos por otros nombres dedicados a oficios actuales que enfrentan condiciones laborales precarias.
Estos estudiantes llaman la atención sobre el hecho de que "en España, más de medio millón de personas trabajan como empleados de limpieza, y más del 40 por ciento lo hacen en negro". Se acuerdan también de los camareros "que hacen 8.000 pasos al día por el sueldo mínimo" y de los trabajadores de atención al cliente, "con un 89 por ciento de afirmación de estrés laboral". Añaden la cifra del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo de los "más de 2.000 accidentes de moto registrados en el sector servicios de comidas y bebidas, con casi un centenar de hospitalizaciones".

Con la filosofía de "porque si no tienen buenas condiciones de trabajo, al menos, se merecen una calle", se ha podido ver una calle que honra al teleoperador en la que el callejero le dedica a los bordadores, mientras que la calle de los Latoneros ha pasado a 'rebautizarse' como calle de los Camareros y la calle de los Cuchilleros se ha convertido en calle de la Limpiadora, "representando al medio millón de trabajadoras del gremio de los servicios domésticos", señalan los impulsores de esta acción cuyo objetivo es "generar conciencia sobre las difíciles condiciones en las que trabajan los empleados de estos gremios, caracterizadas por bajos salarios y falta de regulación adecuada, promoviendo el diálogo y la reflexión sobre la importancia de garantizar condiciones laborales dignas y justas para todos los trabajadores".
"En España no existe", otra iniciativa joven sobre las dificultades laborales
No es la única acción reivindicativa sobre la situación del mercado de trabajo puesta en marcha por jóvenes en Madrid. Sandra Espiga y María Abad son dos recién graduadas en Publicidad y Relaciones Públicas que, con motivo del la celebración del 1º de Mayo, acaban de lanzar una campaña publicitaria con el nombre "En España no existe", cuyo objetivo es concienciar sobre el hecho de que la mayoría de los jóvenes se plantean mudarse a otro país para mejorar sus condiciones laborales.

Ellas mismas se encuentran actualmente en búsqueda de empleo y con esta iniciativa visibilizan su propia situación, "porque nosotras mismas nos hemos replanteado buscar trabajo de lo nuestro en otro país por la dificultad de encontrar trabajo y la falta de oportunidades en España", trasladan a Madridiario.
Paredes y elementos del mobiliario urbano de Chueca, Tribunal, Bilbao y Cuatro Caminos han sido los puntos elegidos por estas jóvenes profesionales para la pegada de carteles que "muestran ofertas reales de trabajo que se pueden encontrar en otros países, pero que en España sería imposible conseguir". En los carteles aparece un código QR que conduce a la cuenta de instagram @enespnoexiste, creada para esta campaña.

Con esta acción ponen de manifiesto las dificultades a las que se enfrentan los jóvenes españoles para integrarse en el mercado laboral, con falta de oportunidades, contratos temporales e incluso ocupación en puestos para los que están sobrecualificados y mal remunerados.