La Plataforma de atención temprana de los derechos de la infancia con diversidad funcional ha presentado este jueves en la Asamblea de Madrid 35.000 firmas para pedir que las terapias que ofrece el sistema sanitario público alcancen a la totalidad de menores.
Pablo es el padre de
Aiuri, una niña pequeña, feliz, sonriente y con
espina bífida, lo que le confiere un
76 por ciento de grado de discapacidad. Desde su nacimiento, ha dado con docenas de barreras. Harto de esta situación, Pablo comenzó a
recoger firmas a través de un portal 'online' para denunciar la lentitud de la valoración infantil, la falta de recursos en las escuelas o la escasez de parques accesibles. Y, en ese camino, ha encontrado a otras
35.000 personas con su misma preocupación.
Este jueves, Pablo ha llevado junto a su familia dos grandes cajas con todas esos apoyos a la
Asamblea de Madrid para reclamar directamente al Ejecutivo regional que haga lo posible para que "ningún niño se quede sin terapia".
Según
Óscar Hernández, portavoz de la
Plataforma de atención temprana de los derechos de la infancia con diversidad funcional, a partir de los seis años, los pequeños se quedan fuera de un sistema de atención temprana que, además, solo alcanza al
10 por ciento de potenciales beneficiarios, según sus cifras. "El resto está sufragado por las familias", ha agregado.
"Siete de cada diez niños estan sin atención temprana
pública, universal y gratuita", ha asegurado Hernández a las puertas del Pleno celebrado en
Vallecas, dedicado, precisamente, a la infancia.
La plataforma ha aprovechado la entrega de firmas para reclamar
una reunión con el Ejecutivo regional en la que revindicar de tú a tú "medios suficientes" que garanticen la "inclusión educativa" y la "igualdad de derechos" de este colectivo.