A pesar de que el número de sucesos violentos ha descendido respecto años anteriores, los tiroteos y las peleas se saldaron ya con los primeros muertos a mediados de enero. Un tiroteo en San Blas
acabó con la vida de un hombre de 35 años de origen albanés en un tiroteo. El herido presentaba al menos cuatro heridas por arma de fuego, dos de ellas en la espalda, una en el brazo izquierdo y otra en la mandíbula. Una semana más tarde, un hombre
murió apuñalado en su domicilio en Usera por una puñalada en el costado, mientras que a finales de este mismo mes, un joven marroquí murió después de recibir
siete puñaladas en Hortaleza, tras discutir horas antes del crimen con sus amigos en un local de copas.
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En febrero, la Policía halló el cadáver de un hombre en avanzado estado de descomposición en una oficina del Paseo de las Delicias. Según determinó la autopsia,
el varón fue víctima de un homicidio o asesinato. A este suceso le siguen otros muchos similares, como por ejemplo, el varón de 42 años que falleció como consecuencia de las
heridas que recibió en el cuello tras una discusión en un bar de copas, un joven de 25 años que falleció tras recibir
tres disparos con arma de fuego en Alcorcón u otro joven de 18 años que fue
apuñalado en las puertas de su domicilio en Alcalá de Henares. En julio, la Policía Nacional detuvo a un hombre de 84 años como presunto autor de la
muerte a golpes de un anciano de 94. Ambos se encontraban ingresados en un centro geriátrico de Leganés. Por otro lado, un varón de 30 años
falleció en junio horas después de recibir dos disparos tras una discusión, uno en el antebrazo y otro más grave a la altura de la sien. Un caso parecido se dio en Fuenlabrada, en la zona de chabolas ubicadas en la carretera que conduce de Humanes a dicha localidad, donde encontraron un hombre
hallado muerto con heridas de arma blanca.
Fiestas sin final feliz
Las fiestas patronales de la región también tuvieron su lado negativo. En Valdemoro, en septiembre, un
joven murió apuñalado durante una pelea multitudinaria, en la que intervinieron media docena de personas de origen sudamericano. El fallecido, un chico peruano de unos 20 años, resultó herido por arma blanca. En Torrejón de Ardoz fallecieron dos personas más en una zona de copas: uno de ellos tuvo lugar
en la puerta de la discoteca 'Pícaro', mientras que el otro se llevó a cabo
en un bar de la avenida de la Constitución, 148. Ese mismo mes, una mujer de 55 años
falleció después de recibir dos disparos, en el tórax y en el cuello, tras una riña de tráfico en el distrito de Ciudad Lineal.
En el mes de octubre destacan diversos sucesos, como por ejemplo la detención de un joven de 15 años por
apuñalar a su padrastro de 43 en el municipio de Fuente el Saz de Jarama. Según informó un portavoz de la Comandancia de Madrid, tanto la víctima mortal como su presunto agresor eran de nacionalidad rumana y tenían antecedentes penales por delitos contra el patrimonio.
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Ese mismo mes, la Policía Nacional también detuvo a Ricardo D.M., de nacionalidad española y etnia gitana, por
apuñalar presuntamente a tres sexagenarios en una reyerta en un bar de Puente de Vallecas, mientras que un varón de 33 años dio una
paliza a un sin techo que vivía en Vía Carpetana, que acabó con su vida . Un caso parecido a este tuvo lugar tres meses antes en Puente de Vallecas, cuando
un indigente acabó con la vida de una mujer que pernoctaba en la zona. Ya a finales de año, un
joven marroquí apareció muerto en Ciudad Lineal con signos de violencia, y días más tarde, la
Policía halló el cuerpo sin vida de un hombre que presentaba un corte en el cuello, y que había desaparecido hace un mes.Con el último suceso, ocurrido el 20 de noviembre, son 38 las personas que han perdido la vida de forma violenta durante este 2010.