El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este viernes un paquete de 80 medidas destinado a mitigar el impacto económico derivado de la guerra en Irán, con una movilización total de 5.000 millones de euros.
El jefe del Ejecutivo ha subrayado que “las circunstancias excepcionales requieren respuestas excepcionales”, en referencia a este plan integral diseñado para hacer frente a la crisis en Oriente Medio. Sus declaraciones se han producido tras un Consejo de Ministros extraordinario que se ha prolongado más de lo previsto al comenzar con más de dos horas de retraso debido a las demandas de los ministros de Sumar, que insistieron en incluir medidas como la prórroga de los contratos de alquiler y el control de los márgenes empresariales.
Asimismo, Sánchez ha advertido que el conflicto en Oriente Próximo ya está generando efectos iniciales de gran alcance en la economía global. Según ha explicado, uno de los primeros impactos ya se percibe en los hogares, especialmente a través del encarecimiento de los combustibles, visible cada vez que los ciudadanos utilizan el coche o se desplazan.
Además, ha recalcado la incertidumbre sobre la duración y evolución de la crisis: podría extenderse durante días, meses o incluso años. En este sentido, ha señalado que la magnitud de sus consecuencias dependerá de cómo evolucione el conflicto y de la capacidad para contener sus efectos o evitar que desemboquen en una crisis económica más grave.
Reducciones fiscales y ayudas a transportistas y agricultores
Desde el Ejecutivo, se sostiene que el plan será "proporcional, perimetrado y focalizado" para mitigar el impacto del aumento en los precios de los combustibles y la electricidad.
Después de mantener encuentros con grupos políticos, los sectores más impactados por el conflicto y agentes sociales, el Gobierno presenta un plan que incluye cuatro áreas clave: medidas estructurales, un paquete fiscal, atención a los sectores más perjudicados y un escudo social para aquellos en situación de vulnerabilidad.
Las medidas más relevantes incluyen cambios fiscales en la energía: se rebaja el impuesto especial eléctrico hasta el 0,5 por ciento, mientras que el IVA de la electricidad pasa del 21 al 10 por ciento. Además, el IVA del gas, los pellets y la leña se reduce al 10 por ciento, junto con el mantenimiento del límite al precio de la bombona de butano.
En cuanto a los combustibles, se reduce el IVA al 10 por ciento cifrando la rebaja en unos 30 céntimos por litro en función del carburante. Además se establece una ayuda de 20 céntimos por litro dirigida exclusivamente a transportistas, agricultores y ganaderos.
El plan también contempla apoyo a las industrias con alto consumo energético, así como ayudas directas al sector de los fertilizantes, con el objetivo de frenar el encarecimiento de la cesta de la compra.
Entre las medidas impulsadas por Sumar, se incluye la limitación de los beneficios extraordinarios de las empresas gasolineras durante la crisis, además de la prohibición de despidos en aquellas compañías que reciban ayudas públicas.
Asimismo, se prorroga la prohibición de cortar suministros básicos a los hogares vulnerables y se refuerza el bono social térmico.
Por otro lado, en un segundo decreto se recogen otras propuestas de Sumar, como la congelación de los alquileres. Aunque el Ejecutivo reconoce que no cuenta con el respaldo de todos los grupos parlamentarios para esta medida, insiste en que no renunciará a sacarla adelante.
Las energías renovables hacen de España un país mejor preparado
Sánchez ha destacado que, gracias al sólido crecimiento económico, la disciplina fiscal y el firme compromiso con un modelo energético radicalmente distinto, España se encuentra en una mejor posición para enfrentar esta crisis. Las energías limpias son el eje central de esta transformación energética.
"En lo que llevamos desde el año 2026, el gas ha marcado el precio de la electricidad en España solo en un 15 por ciento del tiempo. Solo en un 15 por ciento del tiempo el precio del gas ha marcado la evolución del precio de la electricidad en nuestro país", ha destacado el presidente del Gobierno.
Votación en el Congreso el próximo jueves
El próximo jueves, 26 de marzo, se llevará a cabo el debate y la votación en el Congreso sobre este decreto ley que incluye medidas para mitigar las repercusiones económicas del conflicto en Irán.
La entrada en vigor de este decreto ley es inmediata, como ocurre con todos los decretos de este tipo; sin embargo, debe ser sometido a votación en el Congreso para su convalidación o derogación dentro de un plazo de 30 días.
Por otro lado, la Junta de Portavoces ha tomado la decisión de que, al llegar al Congreso, el decreto ley será rápidamente calificado en la Mesa de la Cámara para que se incluya en el Pleno de la próxima semana, evitando así cualquier demora en su convalidación.
Desde el Gobierno se ha garantizado que la flexibilidad necesaria estará presente en este plan, permitiendo así "adaptar y adoptar" las medidas requeridas conforme a la evolución de la situación.