El Hospital Gregorio Marañón ha culminado esta semana el traslado de todos los pacientes al nuevo Hospital Oncológico y de Terapias Avanzadas. En estas nuevas instalaciones todo el personal está ya centrado en la atención exclusiva del paciente con cáncer, desde un punto de vista integral y mediante una importante línea estratégica en el ámbito de la humanización de espacios y la calidad asistencial.
Los aspectos que más destacan los pacientes sobre las nuevas instalaciones son su comodidad, amplitud y la apuesta que se ha realizado por fomentar la luz natural.
Los profesionales del nuevo centro oncológico han querido dar la bienvenida a los pacientes con unas tarjetas de ánimo y dibujos que han realizado, a su vez, los pacientes del hospital de día de psiquiatría de adolescentes y alumnos del programa de 4 ESO + Empresa, con el objetivo de alegrar la estancia de los nuevos pacientes que han ingresado en las áreas de hospitalización de Oncología, Hematología y Cuidados Paliativos.
“Estamos muy contentos de tener ya a todos los pacientes en las nuevas instalaciones, donde les podemos ofrecer una atención de calidad, integral y teniendo en cuenta la humanización y la comunicación directa del paciente con todos nuestros profesionales”, ha señalado Diana Molina, Subdirectora de Enfermería del Hospital Gregorio Marañón.
El traslado se ha llevado a cabo de una forma escalonada y ordenada, de lo menos complejo a lo más delicado. Se inició tras su inauguración con la mudanza de los laboratorios y áreas de investigación, para continuar con las consultas, hospitales de día y paulatinamente las plantas de hospitalización, que han culminado con el traslado de los pacientes de la Unidad de Cuidados Paliativos.
Instalaciones de última generación
El Hospital Oncológico y de Terapias Avanzadas dispone de ocho plantas y 18.000 metros cuadrados y, actualmente, cuenta con 50 puestos de hospital de día, 44 consultas médicas y de enfermería, 11 puestos de extracciones, ocho puestos para ensayos clínicos de Fase 1 y 81 habitaciones individuales, 50 de las cuales pueden convertirse en dobles para atender a un aumento de la demanda asistencial.
Dispone además de once habitaciones especiales, ocho dedicadas a pacientes que reciben un trasplante de médula y otras tres para aislamiento con presión negativa. Las plantas de hospitalización cuentan con áreas de descanso para pacientes y familiares, salas de espera y de información y hasta una terraza al aire libre, ubicada en la quinta planta. Los laboratorios, consultas y despachos para la investigación y los ensayos clínicos están situados en la planta -1.
Por otro lado, pensando en el trabajo de los profesionales, se han habilitado amplias zonas de trabajo en la primera planta, con salas de reuniones y de descanso para el personal de guardia.