Escultura de José Miguel Utande para los XXI Premios Madrid
La obra de Utande, una reflexión creativa inmersa en la emoción
Por MDO
Un año más, el escultor José Miguel Utande es el artista que ha modelado las piezas que recibirán los galardonados de los XXI Premios Madridque se entregarán este lunes, 24 de abril, en el hotel The Westin Palace.
Como en cada edición, los premiados podrán llevarse una estatuilla esculpida por las manos de este artista, única y con gran personalidad. "La escultra de este año se basa en la primera que hice para Madridiario. No es un cierre de ciclo, es una proyección del trabajo realizado", cuenta Utande.
Una pieza única que recibirán los premiados en cada una de sus categorías. Una escultura que este año transmite "emociones más filosóficas". En bronce, como cada año, el artista ha modelado las piezas reflexionando sobre "las necesidades creativas". Se trata de un "punto seguido importante".
Con sensación de robustez, la pieza parece estar en un "movimiento constante que trasmite emoción", concreta el escultor de los galardones de los Premios Madrid.
Memorial en homenaje a los madrileños de Mauthausen
José Miguel Utande ha podido ver expuesto este añi uno de los trabajos más intensos en el que se embarcó. Se trata del memorial dedicado a los 549 madrileños deportados al campo de concentración nazi deMauthausen. Ubicado en la plaza que se encuentra a espaldas de la Casa de la Villa, la idea comenzó a tomar forma en 2017 cuando el Pleno del Ayutamiento de Madrid aprobó el proyecto. "Con la pandemia se retrasaron los plazos y los trámites administrativos, y la obra tardó", cuenta el José Miguel Utande. A pesar de los inconvenientes, ver la obra ya instalada ha sido "estupendo", confirma el escultor.
El monumento a las víctimas del nazismo consta de una puerta y tres esculturas verticales con los nombres grabados de todos aquellos madrileños que estuvieron en campos de concentración. Toda la obra está realizada en acero cortés, con unas dimensiones de 5x5 metros para las puertas y de tres metros para las esculturas. "El traslado por Madrid fue una locura. Se transportaron cada una por separado y se colocaron con ayuda de grúas", recuerda Utande. "Para la pieza de mayor dimensión se colocó un pilar debajo porque estaba hueco y para sujetar el peso", detalla.
"No compiten con el espacio, lo enriquecen"
La obra ha supuesto para el escultor un "profundo desgarro". Los acontecimientos que debía trasladar a las piezas escultóricas removieron su alma y le llevó a cuestionar algunos conceptos de la humanidad: "Ya no creo en la esperanza de la humanidad", confiesa.
Con una enorme carga emocional y sin ninguna referencia al agresor, las piezas de Utande descansan, imponentes, en esta plaza madrileña. Encajan a la perfección: "No compiten con el espacio, lo enriquecen".