Estas aves son muy características de la ciudades, todo un ejemplo de adaptación a los entornos urbanos y muy beneficiosas para el ser humano ya que eliminan muchos insectos que son la base de su dieta. Pasan volando casi toda su vida sin detenerse para comer, beber o descansar, únicamente lo hacen para criar o evitar fenómenos meteorológicos extremos. Su primer año de vida pueden pasar hasta 10 meses volando sin parar por lo que tienen unas adaptaciones al vuelo que no se ve ninguna otra ave. Los vencejos recorren miles de kilómetros de distancia desde sus cuarteles de invernada en África hasta que regresan en primavera a las ciudades.