Escoltada por su consejera de Economía y Hacienda, Engracia Hidalgo, y su portavoz, Ángel Garrido, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha anunciado este martes una batería de rebajas fiscales que buscan flexibilizar aún más el sistema impositivo sobre el que tiene capacidad de decisión el Ejecutivo regional.
En su anteproyecto -son once medidas que deberán contar con el respaldo de la Asamblea de Madrid-, la presidenta toca el IRPF y reduce el tipo mínimo del tramo regional medio punto, hasta el 9 por ciento, "el más bajo de España".
Además, la Comunidad pretende ampliar deducciones para el acogimiento no remunerado de mayores que no sean familiares, para familias que no saquen plaza en guarderías financiadas con fondos públicos, para donaciones o cooperativas y sociedades laborales.
De paso, los populares quieren completar el plan con una modificación de otros dos impuestos: una bonificación en el de Sucesiones y Donaciones para hermanos, tíos y sobrinos, y otra en el de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados en materia de vivienda.
El plan de rebajas fiscales, impuesto a impuesto
Sin negociación previa con Cs
En declaraciones a la prensa, Cifuentes ha reconocido que estas medidas no saldrán adelante sin el apoyo de Ciudadanos (Cs). Los naranjas son el interlocutor ideológicamente preferente para el PP en materia fiscal y con ellos han terminado pactando las cuentas anuales año a año. Ahora bien, con la precampaña ya en el corto plazo compitiendo por el mismo espacio y el flanco de la corrupción en carne viva, está por ver que quieran exhibir acuerdo.
Porque, para empezar, Cifuentes ha querido dejar claro que estas medidas nacen del programa electoral del PP, no de su acuerdo de investidura con Ignacio Aguado. "No lo hemos negociado previamente con ellos", ha justificado.
Sin embargo, Aguado ya ha replicado que se trata de una "rectificación" en toda regla y que lo que hace la dirigente ahora es "bajar el IRPF" como le solicitó su formación a modo de condición previa para negociar los presupuestos de este año. Su portavoz adjunto, César Zafra, ha asegurado este martes que el anuncio económico se debe a que "las encuestas" van "mal" al PP.
Lo cierto es que la presidenta ha tenido que salir hoy al paso de sus propias declaraciones. En septiembre, contestó a esas peticiones de Cs con un "no es el momento" y anunció que pospondría cualquier retoque del IRPF a la aprobación de la reforma de la financiación de las comunidades. Con las negociaciones de los Presupuestos Generales del Estado "bloqueadas", Cifuentes sostiene ahora que no puede "renunciar" a su "acción de Gobierno".
Antes del verano
Los planes que maneja el Ejecutivo son enviar antes del verano a la Asamblea este anteproyecto de ley de Medidas Fiscales para que empiece el trabajo en ponencia y se pueda aprobar durante los últimos meses del año, en el periodo de sesiones que acabará con unas elecciones autonómicas.
Fuentes regionales destacan que, en algunos casos, estas deducciones se aplicarían de forma inmediata en el momento de su aprobación y que otras -las relativas al IRPF- se notarían en la siguiente declaración de la renta.