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Sistema Corify: la tecnología para tratar arritmias creada por el Marañón que permite ver el corazón sin intervenir
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(Foto: Comunidad de Madrid)

Sistema Corify: la tecnología para tratar arritmias creada por el Marañón que permite ver el corazón sin intervenir

Por Ángela Beato
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abeatocmadridiarioes/7/7/19

El primer sistema no invasivo de mapeo global del corazón en tiempo real para diagnosticar y tratar arritmias, creado por el Hospital Gregorio Marañón, se ha alzado con el Premio Madrid a la Iniciativa Sanitaria en la 23ª edición de estos galardones que concede anualmente Madridiario. Este reconocimiento destaca un extraordinario avance médico global en el ámbito de la cardiología y con él, la capacidad investigadora de uno de los centros sanitarios públicos de referencia en la región.

Esta innovación, indicada para personas con problemas del ritmo cardíaco, responde a la necesidad de observar la actividad eléctrica del corazón para atender de manera rápida y certera esta patología. “Pensábamos que necesitábamos algo que nos ayudara a poder tratar mejor a los pacientes”, explica el cardiólogo Felipe Atienza, jefe clínico del Servicio de Cardiología del Marañón y uno de los responsables del proyecto que podría describirse como un chaleco que monitoriza el corazón del enfermo, pero que es mucho más complejo.

“Consiste en un sistema de 128 electrodos que se ponen alrededor del tórax del paciente, por delante y por detrás, que registra la señal eléctrica gráfica y luego, mediante un sistema de inteligencia artificial, se puede ver en una silueta cardíaca cómo se está comportando el ritmo cardíaco de cada paciente, la arritmia en concreto, que es un latido cardíaco anormal”, profundiza el doctor sobre este elemento que cumple su función en solo 10 minutos. Esto facilita tomar decisiones clínicas más rápidamente y evita tener que someter al paciente a un cateterismo, un TAC o una resonancia, algo que a la larga también redunda en la reducción de costes. Además, sirve de apoyo cuando hay que realizar una intervención señalando la zona del corazón afectada.

El conocido como sistema Corify es fruto de dos décadas de trabajo. Es prácticamente el tiempo que lleva en este centro sanitario el doctor Atienza, que participó en su origen. “Hace 20 años lo que estábamos investigando era la base de este sistema, utilizando otras tecnologías parecidas, pero con la misma base matemática”, precisa el especialista sobre un proceso en el que se fue avanzando con la implicación del equipo de Cardiología del Laboratorio de Investigación Traslacional del Marañón, que ha trabajado conjuntamente con su Instituto de Investigación Sanitaria y la Unidad de Apoyo a la Innovación, y mediante su interacción con un grupo de ingenieros de la Universidad Politécnica de Valencia.

Felipe Atienza, cardiólogo del Hospital Gregorio Marañón (Foto: Corify Care) El desarrollo del proyecto ha sido largo y trabajoso porque, como apunta el cardiólogo, “cuando algo tarda tanto tiempo es que no es fácil. Cuando estás investigando en medicina, las cosas no aparecen a las primeras de cambio. Hay que ir avanzando poco a poco, probando distintas estrategias hasta que ves que una funciona mucho”.

De los primeros chalecos que desarrollaron hace 15 años al actual ha habido una evolución con muchos prototipos que “se han ido refinando, cambiando cosas, modelos de hardware y de software, de tipo de registro y de cómo analizar las señales electrocardiógraficas para poder estudiarlas mejor. Por eso ha llevado tanto tiempo el poder desarrollar el sistema que tenemos ahora validado”. El dispositivo cuenta con marcado CE y puede utilizarse en cualquier país de la Comunidad Europea, aunque de momento solo está indicado en adultos. “Ahora mismo estamos haciendo ya un estudio en niños, pero no tenemos todavía la aprobación de la Comunidad Europea para poder utilizarlo”, concreta Atienza.

Sin embargo, a pesar de ser un dispositivo final, técnicamente completo, validado, efectivo y seguro, hay “un avance continuo” y este equipo sigue trabajando en el sistema para ir perfeccionándolo cada vez más, con mejores métodos y con nuevas técnicas. “Igual que el iPhone ha evolucionado desde que salió, pues probablemente nuestro sistema con el tiempo irá mejorando y evolucionando para hacer las cosas mejor y más rápidas”.

Ya está completamente incorporado a las herramientas que emplean en el departamento de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón. “Ahora lo estamos utilizando de forma sistemática en muchos pacientes, no en todos, hay arritmias muy sencillas que tampoco merece la pena el complicarse la vida con ellas. Pero sí en las más complejas”, comenta el doctor que, como sus colegas, se declara muy satisfecho con su efectividad y así lo están trasladando en los congresos internacionales sobre arritmias, “o sea, que ahora está teniendo una difusión científica muy importante”.

El sistema Corify también está encontrando muy buena acogida en otros centros sanitarios donde ya se está utilizando. ”Clínic, Vall d'Hebron y Bellvitge, en Barcelona; La Fe, en Valencia; y el Clínico de Zaragoza, además de aquí en Madrid”. Fuera de España, el especialista menciona Lisboa, Frankfurt, Berlín, Estocolmo y “recientemente se utilizó por primera vez en EEUU, en la Clínica Mayo”, todos centros muy relevantes con un marcado interés por la investigación.

La consejera de Sanidad, Fátima Báñez, comprueba cómo funciona el sistema en el hospital Gregorio Marañón (Foto: Comunidad de Madrid)

El equipo creador de este hito para la salud posee un total de seis patentes de este invento, tres compartidas y las otras tres, propias del grupo de ingeniería de la Universidad Politécnica de Valencia con el que colaboran. Ahora a lo que aspiran es a dar el salto, aprovechar el marcado CE, requisito fundamental para que les autoricen a utilizarlo de forma sistemática, y conseguir financiación pública para su implantación total. “Es importante que esto se traslade a la opinión pública”, subraya el doctor Atienza, cuyo equipo de momento cuenta con apoyo financiero exclusivamente para utilizarlo en modo investigación.

Ya fue elegida Innovación del Año por el Instituto Europeo de Innovación y Tecnología de la Comisión Europea y ahora el Gregorio Marañón suma a sus reconocimientos el Premio Iniciativa Sanitaria de Madridiario, una distinción que reciben como un espaldarazo más. “Para nosotros todo es importante”, confiesa el cardiólogo, quien subraya la importancia de "tener visibilidad y que la gente sepa que existe este sistema. Porque el problema fundamental ahora mismo es que hay que financiarlo”.

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