Poco más de un mes, es lo que les quedan a las estufas de gas en las terrazas al aire libre en la capital mientras los hosteleros piden tiempo al Consistorio. La Ordenanza de Terrazas de Hostelería y Restauración de Madrid, aprobada en enero de 2022 es clara y señala que a partir del uno de enero de 2024 “no podrán instalarse estufas de gas, como tampoco aquellas que emitan gases de efecto invernadero a la atmósfera”. En ese escenario los hosteleros de la ciudad han remitido un escrito al Ejecutivo municipal solicitando ampliar el plazo hasta el 15 de marzo.
Dar un paseo en alguna de las zonas más concurridas por terrazas evidencia que todavía muchos establecimientos no han retirado aun estos elementos que ahora, con la llegada de los días de frío son una estampa habitual. A pocas semanas de que concluya el plazo el Ejecutivo de José Luis Martínez-Almeida se abre a mantener todo el invierno las estufas en las terrazas para reducir el impacto económico en el sector.
“Estamos trabajando con el sector vamos a seguir hablando con ellos las veces que sean necesarias, ha señalado hoy Inma Sanz, vicealcaldesa y portavoz municipal a los medios de comunicación presentes en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno. Lo hace un día después de que el propio alcalde se mostrase dispuesto a buscar soluciones que ayuden a los hosteleros ante la llegada del último día para estas instalaciones. “podríamos estudiar qué medidas se pueden adoptar desde el Ayuntamiento", señaló ayer Martínez-Almeida en respuesta a la prensa.
Retrasar la prohibición no es tarea sencilla, requería modificar la actual ordenanza, un trámite que se extendería más allá del primer día del año. Fuentes del área que lidera Sanz reconocen que la modificación “que no es sencilla", y que en la actualidad se encuentran “valorando qué hacer a nivel jurídico”. El propio Almeida reconocía ayer que "todo es susceptible de estudio" para "paliar esa situación y también garantizar que las terrazas puedan tener una actividad normal". Los hosteleros hicieron llegar el pasado 27 de octubre una carta al coordinador de la alcaldía, Francisco Javier Hernández con todas estas peticiones. En la misiva señalan que únicamente el seis por ciento de las terrazas cuentan con estufas eléctricas, por lo que señalan que tras el fin del invierno podrían enfrentarse al cambio en la totalidad de las instalaciones “ayudando a salvar las dificultades del sector en los meses de menos facturación”.
Desde Hostelería Madrid señalan a este medio que entre las dificultades a las que los establecimientos se han enfrentado para instalar las alternativas a las estufas está la gestión de la tramitación de la autorización para las terrazas a través de las juntas municipales, ya que es una de las competencias que los servicios técnicos de los distritos tienen “hay que acometer acometidas subterráneas que necesitan un nuevo trámite”. Además, estos inconvenientes se agravan en el entorno de los espacios históricos o protegidos de la capital por la normativa específica referida a su impacto visual. Hostelería Madrid ha solicitado la ampliación del plazo hasta el 15 de marzo para eliminar definitivamente las estufas de gas de las terrazas de veladores del Ayuntamiento de Madrid.
Además, indican que las ayudas puestas en marcha por el Ejecutivo municipal no han tenido la acogida esperada: “Somos conscientes de que el Ayuntamiento de Madrid ha propuesto herramientas para mantener el acondicionamiento de las terrazas como el Plan de Ayudas Cambia 360, sustituyendo los aparatos de calefacción por combustión por aparatos que produzcan el calor sin emisiones locales, sin embargo, al igual que la línea de ayuda de 2022 no han tenido el éxito esperado, partiendo de un fondo inicial de 100.000€ y un fondo disponible de 98.688€ una vez finalizado el plazo”, aseguran en la carta remitida al Consistorio.
En la carta Hostelería Madrid también solicitaba una prórroga de un mes para desinstalar las terrazas situadas en las bandas de aparcamiento. Las conocidas como ‘terrazas Covid’, cuya autorización también caduca el próximo 31 de diciembre. Un tiempo que les serviría para desinstalar todos los elementos y realizar el traslado de los materiales y equipamiento de las terrazas a un punto limpio. Justifican su petición al coincidir el periodo de desinstalación de los elementos con la Navidad, lo que para los representantes del sector “supondría una dificultad a la hora de coordinar la retirada debido a la gran actividad en esas fechas”.
La autorización de la instalación de las terrazas en las bandas de aparcamiento de la capital. Una medida aprobada en mayo del 2020 por el anterior Ejecutivo de Partido Popular y Ciudadanos que fue recibida de buen agrado por los hosteleros pero que causó múltiples quejas de los vecinos residentes en las zonas de mayor concentración de locales de restauración, como lo sucedido en la Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE) de Ponzano, en el distrito de Chamberí, donde el Consistorio terminó por desmontar las estructuras a causa de las protestas vecinales.