La temporada de setas está en su momento álgido, pero los expertos no dejan de recordar la importancia de conocer de buena mano los ejemplares que vayan a recolectarse para evitar intoxicaciones. La última en hacer esta advertencia es la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Recomiendan no salir al campo a coger setas si no se conocen muy bien y, sobre todo, no ingerirlas si existen dudas de si son comestibles o no. También, destacan que los libros donde aparecen los ejemplares de setas no son del todo fiables al variar en la naturaleza, por lo que aconsejan acercarse a lugares donde un tipo determinado de seta comestible crezca para evitar así confusiones.
Desde la OCU aclaran varios falsos mitos que ayudarán a no caer en "falsas creencias":
No existen "trucos" para identificar si una seta es comestible o no, por lo que la OCU indica la consulta de varias guias sobre micología, coger las setas que sean reconocibles a la perfección y no tomar ejemplares que se ofrezcan sin la garantía de que son comestibles.
En la Comunidad de Madrid abundan numerosos ejemplares de setas, algunas comestibles como el champiñón silvestre, los níscalos, las setas de cardo y los boletus edulis y erythropus, y otras como la amanita phalloides, amanita muscaria o marasmius, tóxicas.