Puente de Vallecas

Vecinos de Vallecas tachan de “parche” el plan municipal para el Scalextric

'Scalextric' de la M-30 en Puente de Vallecas. (Foto: Europa Press).
Redacción | Domingo 17 de mayo de 2026

El último Scalextric de Madrid, situado en Puente de Vallecas, seguirá en pie por ahora. Su posible desaparición queda condicionada a que avance en el futuro la operación Abroñigal, que podría abrir una oportunidad urbanística para resolver esta barrera entre Puente de Vallecas y Retiro.

Mientras tanto, el Ayuntamiento de Madrid ha presentado el plan ‘Vallecas Abierto’, una intervención que prevé peatonalizaciones en calles próximas, un jardín vertical, la creación de nuevos recorridos peatonales y un equipamiento municipal bajo el puente. Sin embargo, los vecinos consideran que la propuesta es solo “una tirita” y un “parche” frente a una reivindicación histórica: el desmantelamiento del paso elevado.

La eliminación del Scalextric es una demanda vecinal de largo recorrido. En 2021, el Pleno de Cibeles aprobó por unanimidad una iniciativa de Más Madrid para iniciar estudios y trámites preliminares encaminados a su desaparición. Un año después, las Juntas Municipales de Puente de Vallecas y Retiro también aprobaron por unanimidad instar al Gobierno municipal a avanzar en el desmantelamiento.

Pese a ello, el Ayuntamiento ha venido defendiendo que derribar la infraestructura no compensa, tanto por el coste económico como por el impacto que tendría sobre la circulación. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha insistido en que por el puente circulan unos 300.000 vehículos diarios y que su desaparición podría colapsar las calles de Puente de Vallecas y Retiro.

El plan ‘Vallecas Abierto’ plantea un jardín vertical de 700 metros para reducir el ruido, un equipamiento municipal bajo el puente en su extremo norte, más de 3.600 metros cuadrados ganados para el peatón, cinco itinerarios peatonales y la peatonalización de vías cercanas como Monte Olivetti. Las obras tendrán un presupuesto de 11,5 millones de euros y se prevé que finalicen en 2028.

Almeida ha defendido la actuación como un proyecto “real y posible” para mejorar un entorno degradado. Sobre un posible soterramiento, ha señalado que no queda descartado, pero lo vincula al desarrollo de la operación Abroñigal, que podría generar nuevas oportunidades para el sur de la ciudad.

La oposición municipal y las asociaciones vecinales han criticado duramente la propuesta. Más Madrid considera que no cierra la “herida” urbana que sufren los vecinos, mientras que el PSOE la califica de “actuación cosmética” por no resolver el problema de fondo. Las entidades vecinales hablan de “tomadura de pelo” y “despilfarro absurdo” y reclaman pasos firmes hacia el desmantelamiento definitivo.

La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid también ha cuestionado el proyecto, al considerar que destina 11,5 millones a una operación con escasa mejora real para quienes soportan a diario el ruido, la contaminación y la barrera urbana del paso elevado.

Por ahora, el Scalextric de Vallecas continuará formando parte del paisaje urbano de Madrid, mientras vecinos y oposición mantienen viva la reclamación para su derribo.


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