La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este jueves la modificación de la Ordenanza del Taxi, una iniciativa promovida por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad que busca, principalmente, mejorar la accesibilidad del servicio y adaptarse a los cambios normativos aprobados por la Comunidad de Madrid.
Según explicó la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, la futura ordenanza, que será llevada al Pleno municipal este mismo mes, tiene como eje central garantizar los desplazamientos de personas con movilidad reducida (PMR). Actualmente, solo un 2,35 por ciento de los taxis en circulación en Madrid son adaptados (366 vehículos de una flota activa de 15.518), y el objetivo municipal es duplicar esa cifra hasta alcanzar el 5 por ciento.
Para lograrlo, el Ayuntamiento prevé la creación de nuevas licencias específicas de eurotaxis, que se adjudicarán mediante concurso. Además, se flexibilizarán los requisitos técnicos permitiendo que estos vehículos puedan tener clasificación ambiental C, lo que ampliará la variedad de modelos disponibles para su adaptación.
Una de las principales ventajas para fomentar el uso de eurotaxis será la posibilidad de operar los siete días de la semana, frente al límite de cinco días que se aplica al resto de la flota. También se establecerán incentivos específicos y condiciones más ventajosas para quienes opten por este tipo de servicio. A los titulares de licencias eurotaxi se les exigirá, además, estar adscritos a una plataforma que permita la reserva del servicio con al menos 24 horas de antelación, y deberán acreditar un mínimo de 150 servicios anuales. Actualmente, el 40 por ciento de los titulares no supera los 100.
La futura ordenanza también introduce novedades en el acceso a la profesión de taxista. Se requerirá el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) para obtener el permiso, y se eliminará el módulo de itinerarios del examen, en línea con la normativa regional.
Con el fin de evitar abusos en las convocatorias, se establecerá un plazo mínimo de un mes entre exámenes a partir del segundo suspenso, como ya ocurre con las pruebas de conducir. Además, todos los taxis deberán incorporar un dispositivo de navegación GPS de forma obligatoria.
En materia disciplinaria, se modificará el sistema de licencia por puntos, implantado en 2021, para que la responsabilidad de las infracciones recaiga sobre el titular de la licencia y no solo sobre el conductor. La acumulación de faltas muy graves, como el incumplimiento de descansos, manipulación de tarifas o recoger pasajeros fuera de paradas oficiales, podrá conllevar la pérdida de puntos, afectando directamente a la continuidad de la licencia.
El cumplimiento del mínimo de servicios en eurotaxis también se considerará dentro del régimen sancionador, como medida para garantizar una atención adecuada a colectivos vulnerables.