XXII Premios Madrid

PREMIO MADRID AL HOMBRE DEL AÑO | José Luis Martínez-Almeida, el alcalde ‘gamberro’ que devolvió la mayoría absoluta al PP en la capital

Almeida en una intervención durante un Pleno en Cibeles (Foto: Ayuntamiento).
Daniel Jiménez Vaquerizo | Martes 28 de mayo de 2024

En un año pueden ocurrir muchas cosas en una gran ciudad como Madrid. Un período de tiempo en el que el alcalde de la capital, José Luís Martínez-Almeida (Madrid, 1975), ha protagonizado importantes titulares que seguro guardará en lo profundo de su memoria. Colchonero aficionado al golf y religioso, revalidaba justo hace un año con la calma de la mayoría absoluta. Su estilo propio conjuga la cercanía y un toque ‘gamberro’ con el que responde a la oposición en el Pleno y no duda en utilizarlo para cargar contra el Gobierno de Pedro Sánchez, con la insistencia de situar a Madrid como ariete de las políticas del Ejecutivo nacional, hitos que, junto a su perfil de alcalde matritense, le hacen merecedor del título 'Hombre del Año' en los XXII Premios Madrid que otorga Madridiario.

Almeida se sitúa en el límite de lo que puede considerarse un veterano en la política madrileña, y de lo que no hay duda es que es ya un experto en la misma. Declarado seguidor de Esperanza Aguirre, fue de su mano derecha. Este Abogado del Estado se unió al Partido Popular a los 20 años y, con el apoyo de la expresidenta regional, fue nombrado director general de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid en 2007, bajo la consejería de Cultura. Tras cuatro años en el cargo, Aguirre volvió a requerir sus servicios y lo nombró secretario del Consejo de Gobierno de la Comunidad.

La dimisión de Aguirre y la llegada de Ignacio González a la presidencia de la Comunidad de Madrid provocaron su cese. A continuación, dejó la Comunidad y se convirtió en jefe de la Asesoría Jurídica de SEPIDES, una entidad dependiente del Ministerio de Hacienda. En 2014, el gobierno de Rajoy lo nombró director jurídico-institucional de la recién creada Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal. En mayo de 2015, Martínez-Almeida entró en el Palacio de Cibeles como ‘número 3’ de la lista Esperanza Aguirre como candidata a la Alcaldía de Madrid en las elecciones municipales de ese año, pero Aguirre no logra la alcaldía debido al apoyo del PSOE a Manuela Carmena, donde comienza a destacar como ariete contra las políticas del Gobierno de Ahora Madrid, una etapa en la oposición en la que forjó amistad con sus compañeros de filas Borja Carabante, Álvaro González y Borja Fanjul, juntos adoptaron un estilo combativo y provocador para hacer oposición a Carmena en las comisiones y los plenos. Tal es así, que la por entonces portavoz del Gobierno y actual líder de Más Madrid en la capital, Rita Maestre, tirando de ingenio, comenzó a llamarlos 'los Dalton', como los forajidos del cómic 'Lucky Luke'. Un apodo que encajaba bien, ya que Almeida y sus "compinches" utilizaban un tono arrogante, desafiante y travieso en sus intervenciones.

Aguirre con Almeida y sus compañeros Borja Carabante, Álvaro González y Borja Fanjul, luciendo la camiseta de 'Los Dalton'

En abril de 2017, tras la tercera dimisión de Aguirre provocada por la detención de González por el 'caso Lezo', Martínez-Almeida se postuló como su sucesor al frente del grupo municipal. En una tensa votación secreta, sus compañeros lo eligen por 10 votos a ocho frente a Iñigo Henríquez de Luna, en la actualidad en Vox. A partir de ese momento, se convierte en la principal oposición a Carmena. Su fortuna dio un giro dos años después, en 2019, cuando el líder nacional del PP, Pablo Casado, decidió, contra todo pronóstico, que Almeida sería el candidato del partido a la Alcaldía en las elecciones de mayo de ese año para enfrentarse a las opciones de Gobierno de la izquierda. En su contra jugaba su escasa influencia dentro del partido, habiendo apoyado inicialmente a Cospedal en las primarias internas antes de unirse al bando 'casadista', y su falta de notoriedad entre el público. Sin embargo, lograría vencer los recelos internos con el peso de su habilidad de oratoria y la experiencia de dos años enfrentándose a los ‘carmenistas’, quienes en ese momento estaban divididos en varias facciones. Así que, al no haber una mejor opción y con pronósticos desfavorables, Casado optó por un tándem inusual y con poca experiencia: Almeida para la alcaldía e Isabel Díaz Ayuso para la Comunidad. Dos apuestas arriesgadas, pero que formaban parte del equipo de Casado. Las elecciones de mayo de 2019 y Almeida obtuvo solo 15 concejales, los peores resultados del PP en la capital en toda su historia. A pesar de ello, logró recuperar el Ayuntamiento que los populares habían gobernado entre 1991 y 2015. Aunque Almeida no ganó, el acuerdo de gobierno con Ciudadanos y el pacto de investidura con Vox lo convirtieron en alcalde.

Coalición, mascarillas y ‘guerra civil’ en el PP

Almeida logró mantener su gobierno de coalición con Ciudadanos durante todo el mandato 2019-2023, a pesar de los altibajos tanto personales como políticos de su vicealcaldesa Begoña Villacís. Los momentos más críticos ocurrieron en 2022, cuando se descubrió que dos empresarios habían estafado al Ayuntamiento con un contrato de mascarillas, involucrando a un primo de Almeida. El contrato fue llevado a la Fiscalía, y Villacís terminó aceptando las explicaciones del alcalde. La segunda crisis con su socio de Gobierno, aún más seria, al descubrirse que varios cargos municipales, liderados por Ángel Carromero, mano derecha de Almeida, intentaron obtener documentación comprometedora sobre el hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para filtrar a la prensa, para ello utilizarían además la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) en su intentona.

Pablo Casado, líder del PP, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y José Luis Martínez Almeida, alcalde de Madrid. Foto: Chema Barroso

Durante la peor etapa de la pandemia, el hermano de Ayuso había intermediado en un contrato de mascarillas con la Comunidad de Madrid, obteniendo una comisión de 238.000 euros. Esta información, enviada de manera anónima a la dirección nacional del PP, desató una intensa guerra interna que se prolongó durante meses y se hizo pública en marzo de 2022. El desenlace es bien conocido: la dimisión de Pablo Casado y su secretario general, Teo García Egea, y la ascensión de Isabel Díaz Ayuso como presidenta del PP de Madrid. Almeida, quien había estado navegando entre ambas facciones, se encontró en una posición precaria y por primera vez pensó que su carrera política podría haber terminado. Sin embargo, Ayuso, que consolidó todo el poder en Madrid, lo ‘perdonó’ y, tras meses de especulaciones, lo confirmó como candidato a la Alcaldía de Madrid en estas elecciones. Meses antes, para alejarse del foco y de las acusaciones de "alcalde ausente" como le acusaba la oposición, Almeida dejaba el cargo orgánico de portavoz nacional de los 'populares'.

Plácida mayoría absoluta

Tras la tormenta política, Almeida se enfrentó a unas urnas con la izquierda dividida en tres candidaturas (PSOE, Más Madrid, Podemos-IU) y un Ciudadanos en caída libre. Se esperaban superar los 15 ediles, pero la sorpresa fue superior en la primera planta de la sede popular de Génova 13 cuando se confirmaba que el regidor revalidar el cargo por mayoría absoluta, alejando así la necesidad de pactar con Vox y emprendiendo un camino en solitario con Begoña Villacís y todos los ediles ‘naranjas’ fuera del Consistorio. La izquierda no sumó y los 29 concejales del PP abrieron la puerta a un plácido tiempo nuevo situando, alejando así las crisis políticas en la interna de los populares y reafirmando a Almeida como uno de los principales baluartes del partido a nivel nacional.

Sanz, Almeida y Carabante. Foto: Ayuntamiento de Madrid

La misma tarde en la que juró el cargo Martínez-Almeida, designó sus más cercanos colaboradores que le acompañarán durante cuatro años. Almeida renovó la Junta de Gobierno de la ciudad con algunas sorpresas y reforzó a dos de sus concejales más leales: Inma Sanz, a quien además de las áreas de Seguridad y Emergencias, le asignó la tarea de Vicealcaldesa; y Borja Carabante, a quien sumó Urbanismo, además de Medio Ambiente y Movilidad, creando dos macroáreas con la mayoría de las competencias del Ejecutivo municipal. Otra sorpresa fue la designación de Marta Rivera de la Cruz como titular de Cultura, antes a cargo de Andrea Levy, quien fue relegada a concejal presidenta del distrito de Retiro. A los distritos llegaron figuras conocidas, como los exconsejeros de Díaz Ayuso: David Pérez, a Hortaleza, y Carlos Izquierdo, a Carabanchel.

Plenos de política nacional con tensiones y cachetes

La mayoría absoluta de Almeida no ha estado exenta de tensiones en los Plenos, donde la política nacional, y en algunos casos también la internacional, ha protagonizado los principales debates en el Palacio de Cibeles. La futura Ley de Amnistía ha sido discutida en Cibeles en al menos seis ocasiones, incluyendo las protestas contra esta norma frente a la sede del PSOE en Ferraz y los disturbios, cuyo costo fue estimado por el propio Almeida. Las agitaciones llegaron al Pleno con la convocatoria de una sesión extraordinaria por parte de PSOE y Más Madrid, que finalmente no prosperó debido a los votos en contra del PP. Uno de los momentos de mayor tensión en el Pleno ocurrió cuando el concejal socialista Daniel Viondi le dio "tres cachetes" al alcalde al finalizar su intervención en la sesión, lo que resultó en su expulsión de Cibeles y su posterior dimisión.

Adiós a la soltería

Más allá de la calma que le ofrece sus 29 ediles en Cibeles, Almeida ha vivido un año muy agitado en lo que respecta a su vida familiar y personal, donde donde también ha pasado por las páginas del papel couché en cuanto se conoció la fecha de su enlace con Teresa Urquijo en la madrileña parroquia de San Francisco de Borja el pasado mes de abril. El regidor, que solo se refería a este asunto con su círculo más cercano, cuando se acercó la fecha de su boda comenzó a mostrar su faceta más íntima con una publicación en su perfil de Instagram: “Estaba casi resignado. Hasta que apareció ella. Y Teresa me ha dicho sí”, señaló el texto que acompañó a una fotografía con Urquijo.

Martínez-Almeida y Teresa Urquijo tras darse el 'sí, quiero'. Foto: Europa Press

La destreza sobre la baldosa de los novios también protagonizó muchos comentarios tras las imágenes de ambos bailando el castizo chotis ‘Madrid, Madrid, Madrid’ de Agustín Lara. Días más tarde, el propio Almeida reconoció que, “a nivel académico el chotis no fue perfecto", apuntó en una entrevista televisiva, que intentó enmendar la situación con un toque irónico: “Lo que demuestra que el entusiasmo no basta para poder bailar bien y que somos un matrimonio muy ilusionado y lo pasamos realmente bien. Era una forma de hacer un pequeño homenaje a la ciudad de Madrid".


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