Medio Ambiente

De valle ‘olvidado’ a referente turístico: universitarios estudian el futuro de la zona del Tajuña

Urbanistas de cuatro continentes se reúnen en Ambite para proyectar el Tajuña metropolitano del futuro (Foto: Carpetana Comunicación).
Alba Cabañero Aina | Viernes 24 de mayo de 2024

Durante la primera semana de mayo, 45 profesores y estudiantes de doctorado procedentes de cuatro continentes se desplazaron hasta el Valle del Tajuña movidos por la peculiaridad de la zona de la mano del arquitecto y ex director general de Urbanismo de la Comunidad de Madrid, Pedro Ortiz, el cual organizó en Ambite y otras tres localidades los Talleres de Inteligencia Metropolitana del International Metropolitan Fellowship (IMF), asociación formada por 260 profesionales especializados en Urbanismo de 54 países.

“Me compré hace ya 30 años un molino en el Tajuña, mi lugar de retiro. Me jubilé hace cuatro o cinco años. Conozco a todos estos profesores porque he estado trabajando con ellos, y cuando vienen aquí les sorprende cómo un sitio que está a 45 minutos de la M-30 pueda ser tan rural en una metrópolis de siete millones de habitantes como es Madrid”, explica Ortiz a Madridiario.

“Tú en Nueva York, en Londres, en París o en cualquier gran metrópolis a 40 minutos sigues metido en la metrópolis, no tienes un ambiente tan rural. Eso ya se relaciona con el potencial que tiene este Valle del Tajuña de ser una zona medioambientalmente protegida, pero de ocio para los madrileños”, añade.

“Madrid tiene un potencial enorme de ecoturismo y de calidad que puede generar una actividad económica importante para todas estas zonas que son pobres, que están olvidadas”, destaca el urbanista. En el siglo pasado, el Valle del Tajuña vivía de su producción agrícola, que ha caído en el olvido con la llegada del siglo XXI: “Yo lo llamo el valle olvidado. Olvidado no solo por Madrid, también olvidado por las autoridades, porque nunca se habla del Valle del Tajuña como necesidad de generar una política medioambiental y económica”.

“La gente prefiere tener un sueldo tres veces mayor trabajando en Arganda que estar aquí haciendo horticultura y cobrando tres veces menos. Eso es el mal impacto de una metrópolis, que succiona todo el empleo y hace desaparecer la agricultura a su alrededor”, expone.

“Pero en este valle, como se ha salvado a nivel medioambiental, lo que se puede es generar una actividad de servicios avanzados para la población que se gasta la tercera parte de su dinero los fines de semana en los centros comerciales consumiendo productos americanos. La alternativa económica, cultural y política es que ese dinero se invierta en reestructurar economías de la propia región de Madrid”, agrega.

El Valle del Tajuña del futuro

Estas visitas de antiguos compañeros al hogar ambiteño de Pedro Ortiz han derivado en unas jornadas en las que se ha llevado a cabo un estudio internacional en el que tanto profesores y alumnos indagan –puesto que el estudio sigue desarrollándose en la Universidad Politécnica de Milán (Italia)– sobre cómo convertir este valle transversal a la capital en un valle radial, como los del Henares o el Jarama, resolviendo la paradoja de que a apenas unos kilómetros de un núcleo de población de siete millones de habitantes, los municipios del Tajuña mantengan un carácter tan rural.

El trabajo de campo de estos 45 participantes pasó por cuatro municipios del valle: Perales de Tajuña, Nuevo Baztán, Ambite y Mondéjar (Guadalajara). Tras pasear por sus calles y conocer a sus habitantes, estos doctorandos y profesores propusieron diversos proyectos para dinamizar cada uno de estos municipios y ver “cómo se puede desarrollar esta zona manteniendo esa esencia rural, siendo un destino para el turismo pero a la vez sabiendo que en las próximas décadas va a recibir muchísimos más habitantes”, comentan a Madridiario fuentes del Ayuntamiento de Ambite.

(Foto: Carpetana Comunicación)

Apolonio Alcaide, primer edil de Ambite, se encuentra “muy satisfecho” tras esta visita, en la que pudo hablar con los estudiantes y contarles la situación de la localidad, la cual llegó a tener 1.000 habitantes a comienzos del siglo pasado y su población cayó en picado hasta los 300 habitantes en los años 80 y 90, comenzando ahora a experimentar un crecimiento poco a poco de personas que buscan un lugar tranquilo y mejores condiciones de vida.

“Lo que ahora lucha el Ayuntamiento es por crear servicios para establecerse allí”, apuntan desde el Consistorio, el cual ha puesto en marcha una ludoteca, se encuentra ampliando las instalaciones de la escuela, promueve la oferta cultural a través de un festival de teatro y organiza actividades gratuitas de cuidado del medio ambiente y ecología en su centro de visitantes para “atraer población y fijarla”.

Otro de los temas sobre los que se está poniendo el foco es la industria: “No hay empresas, no hay un polígono. Eso es por lo que se está luchando también, para que se instalen pequeñas empresas que generen economía, porque la mayoría de los habitantes del municipio son improductivos, jubilados, gente mayor… Lo que se necesita es que la gente vaya a vivir allí, pero también que pueda trabajar en la zona”.

Estos objetivos que persigue el Ayuntamiento de Ambite se suman a los proyectos que el grupo de estudio ha diseñado para el municipio y la zona, con los que se espera mantener la esencia del Valle del Tajuña, pero adaptarlo a las necesidades del futuro.

Perales de Tajuña: puerta de entrada al valle

El primero de los municipios a los que acudieron estos profesores y estudiantes fue Perales de Tajuña, clave en estos talleres por encontrarse en el inicio de este valle.

“Perales de Tajuña es el acceso al valle y en estos momentos ni se dan cuenta ni les importa ni lo quieren conceptualizado. Perales vive ajeno al Tajuña. Las zonas de conexión de Perales con el Tajuña son zonas marginales que no están bien tratadas, que son traseras de empresas y de industria menor y, sin embargo, Perales tendría que tener un centro de información turística, sobre todo del Tajuña”, señala Ortiz.

Para revitalizar la zona, lo que propone este grupo es crear este centro de información a la salida de la A-3 en el que los visitantes puedan conocer “los lugares donde se puede estar o se puede dormir, las casas rurales que hay, pero también las actividades ciclistas, de naturaleza, etc. para que sea una entrada a Perales, que la gente le guste recorrer Perales y vivir Perales”, hace hincapié.

(Foto: Ayuntamiento de Perales de Tajuña)

El segundo aeropuerto de Madrid entre Campo Real y Nuevo Baztán

Nuevo Baztán es otro de los lugares visitados, del que Pedro Ortiz subraya la gran brecha que existe entre el centro del pueblo, donde la población es muy reducida, y la Urbanización Eurovillas, de donde “todas las mañanas salen 3.000 coches camino de Campo Real y de Madrid a trabajar”. “Es plenamente ciudad dormitorio, aparte de ser ciudad de fin de semana también, pero son dos entes aparte”, incide.

Nuevo Baztán tiene el enorme patrimonio histórico del palacio de Nuevo Baztán, que es una pieza de rango internacional y está también olvidada. Y por fin, gracias a Dios, lo compró la Comunidad de Madrid, pero no tiene dinero para hacer nada especial”, cuenta el urbanista, dando importancia a este edificio –diseñado por José Benito de Churriguera– que podría ser el gran atractivo turístico de esta ‘Villa de Madrid’.

Para él, es necesaria la inversión en hostelería, convertir el palacio en una actividad turística y que Eurovillas se integre con Nuevo Baztán, dejando así de vivir “de espaldas al pueblo”.

Por otro lado, otra actuación que transformaría por completo la zona y convertiría a Nuevo Baztán en un centro de rango internacional sería la construcción del Aeropuerto de Campo Real, que traiga consigo nuevos puestos de trabajo y servicios que ofrecer como nuevo hub internacional.

“Cuando Barajas esté saturado no quedará más remedio que hacer el Aeropuerto de Campo Real y como somos españoles lo haremos tarde y rápido. Puede ser un centro de encuentros internacionales, porque ese aeropuerto de Campo Real a largo plazo puede ser la plataforma entre dos continentes: Europa y Latinoamérica”, manifiesta Ortiz.

(Foto: Antonio Castro)

Convertir el patrimonio de Ambite en turismo respetuoso

Para Ortiz, Ambite también tiene una “doble personalidad”, con la división del casco histórico y la Urbanización Sierra de Tajuña: “Los diferentes alcaldes siempre intentan conectar esas dos mitades, unidas a través de un punto que tiene un enorme valor ecológico histórico: un puente del siglo XVIII, de la época de Carlos III, que en estos momentos está maltratado por tráfico pesado de camiones que intentan acortar la ruta de Barcelona a Andalucía y se meten por el Valle del Tajuña”.

Un bypass a Ambite es la principal solución propuesta para salvar esta histórica infraestructura, además de poder preservar “una zona de río preciosa que puede ser un lugar de ocio y de encuentro”. Asimismo, Ortiz habla de quitar la carretera que separa ambas zonas y recuperar también la plaza histórica de Ambite, ahora abandonada.

“El pueblo de Ambite se ha ido a vivir sobre la carretera. Los bares y lugares de encuentro, incluso los equipamientos como el colegio y el centro médico están sobre la carretera, no sobre la antigua carretera que hay que quitar de ahí. Ambite tiene esa necesidad de integración”, propone.

(Foto: Google Street View)

Mondéjar, capital del valle

Por último, y ya fuera de la Comunidad de Madrid, el grupo de estudio visitó Mondéjar, la que podría definirse como ‘capital’ del Valle del Tajuña. “Mondéjar tiene una economía agrícola fuerte, es activa; tiene vinos, aceites, cereales; tiene una historia importante vinculada a Toledo, a Pastrana... Tiene comercio, tres bancos, tiene de todo... Mondéjar tiene que cumplir una función capitalina de esta zona del valle y sobre todo la continuidad del Valle de Guadalajara”, enuncia Ortiz.

Esta continuidad pasa por la Vía Verde del Tajuña, vía ciclista que, lamenta Ortiz, “los ciclistas no utilizan”. “Esa conexión de la vía ciclista y la vía peatonal del antiguo tren y del valle tiene una enorme calidad”, afirma el arquitecto, por lo que remarca la necesidad de revitalizarla y darle uso.

¿Es posible llevar a cabo estos proyectos?

Pedro Ortiz responde a esta pregunta: “Habrá que ver, porque por un lado son personas que tienen una visión mundial, son gente de cuatro continentes que tiene una formación y una visión mundial, entonces eso tiene de bueno que te saca de tus casillas, pero tiene de malo que a lo mejor la pieza del puzle después no encaja”.

Más que centrarse en la aplicabilidad o no de los resultados que salgan de este estudio, Ortiz sugiere centrarse en “toda esa enseñanza del proceso de construcción de una cultura propia desde una visión mundial a la que todos pertenecemos”.

Madrid tiene que estar globalizada y tiene que saber proteger su identidad propia, su pasado, su historia y su personalidad, pero conectarse con ese mundo global, y la conexión con ese mundo global son esta gente”, advierte.

“Siempre aportarán ideas que nos harán pensar en primer lugar y seguro que ideas que al principio nos parecerán extrañas, aberraciones o saltos cualitativos hacia adelante, pero que con el tiempo diremos, ¿te acuerdas de aquello?”, sentencia Ortiz.

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