Madrid

Así se fabrican las placas que dan nombre a las calles madrileñas

Visita a la fábrica de las Placas de las calles (Foto: Road Experience).

La fábrica que crea las placas de las calles

Daniel Jiménez Vaquerizo | Miércoles 13 de marzo de 2024

Algo más de cuarenta minutos en coche son lo que separan la Puerta del Sol del lugar donde se fabrican todas las placas con los nombres de las calles de la capital y es que, salvo las clásicas de cerámica de los tramos más céntricos, los letreros de miles de viales de Madrid se crean en este punto a las afueras de Aranjuez siguiendo la normativa vigente con ese característico azul que las distingue.

En la ciudad hay actualmente 61.174 placas utilizadas para nombrar sus calles, una cifra en constante cambio debido a modificaciones, obras y nuevos desarrollos urbanos. El concejal de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha realizado una visita este miércoles a las instalaciones de Api Fabricación, la fábrica más grande de estas características que provee a la administración madrileña. Cientos de trabajadores dan los últimos retoques a las señales de stop, ceda el paso y las que marcan el kilómetro 20 de la M30, aunque las joyas de la corona que salen de esta fábrica son las calles de la capital que, relucientes, esperan su futura colocación en la plaza de Cibeles o la calle Bravo Murillo.

Tres procesos para crear las placas

Además de las placas de cerámica de las calles del centro histórico, el otro tipo de placa está hecha de chapa de aluminio o acero. El proceso de fabricación es semi industrial e incluye limpieza, imprimación, pintura y horneado. El fondo de la placa es del característico color azul oscuro, con el texto impreso en blanco utilizando la fuente Gill Sans MT Condensed, alineado de manera cuidadosa, y el escudo municipal en color blanco, todo ello vitrificado simultáneamente. Los textos se generan mediante enmascaramiento, manteniendo la tipografía, los tamaños y la posición especificada por el Consistorio. Pese a lo que pueda imaginarse, el proceso para dejar listas las placas tiene mucho de manual y un equipo profesonal cuida que las denominaciones y el escudo de la Villa salga de la fábrica en perfectas condiciones. El tamaño de estos elementos del mobiliario urbano varía entre los 450 mm y los 1.200 milímetros. El ancho final, se incrementa según la longitud del nombre de la vía, en intervalos de 50 milímetros con una altura de 250 milímetros.

Ejemplo de las medidas para las placas de la capital. Foto: Ayuntamiento de Madrid

La chapa recibe un tratamiento químico previo que incrementa su protección contra la corrosión. También se aplica un recubrimiento especial contra posibles actos vandálicos, consistente en una capa de barniz anti-grafiti de alta calidad, que aporta brillo y protección adicional contra los agentes atmosféricos. Las placas tienen bordes doblados a 90 grados y esquinas rectas, sin rebabas ni elementos cortantes. Además, están equipadas con los agujeros correspondientes, 4 o 6 dependiendo de la longitud del nombre, para fijarlas en su destino final.

De la más antigua a la más nueva

La placa más nueva de la ciudad rinde homenaje a Pepe Domingo Castaño en la glorieta del distrito de Moncloa-Aravaca, que ha sido renombrada en su honor. Aunque las primeras placas de calle que se colocaron en la ciudad datan de la primera mitad del siglo XIX, específicamente a partir del 2 de julio de 1834. En esa fecha se emitió una Real Orden que inició una reforma mediante la cual las calles serían numeradas de manera independiente, con los números pares a la derecha y los impares a la izquierda, comenzando desde la Puerta del Sol. Durante el mandato de Joaquín Vizcaíno, Marqués Viudo de Pontejos, se llevó a cabo el proyecto. En 1835 se publicó el Cuadro Alfabético de los nombres de las calles y plazas de Madrid.

Glorieta dedicada al periodista Pepe Domingo Castaño. Foto: Ayuntamiento de Madrid

En cuanto a las placas con letras blancas sobre fondo azul, se remontan al principio del siglo XX. Más tarde se añadió el escudo de la ciudad. Desde 2001, se instalan placas de acuerdo con la Normativa de Elementos Constructivos (NEC), que ha sido modificada en dos ocasiones posteriores, en 2004 y en 2013. En este último año se estableció el modelo actualmente en uso.

Revisiones por barrio y archivo para las antiguas

La ciudad crece y la tarea de nombrar las nuevas calles no cesa. Más allá de la almendra central, los flamantes desarrollos urbanísticos requieren de la puesta en marcha de nuevas denominaciones y la fabricación de las placas con sus nombres. Berrocales, Ahijones o El Cañaveral son los nuevos enclaves que van recibiendo a sus nuevos habitantes.

El Consistorio guarda las placas antiguas en su archivo

La fábrica no descansa y en la actualidad, los responsables de la empresa se encuentra revisando los viales del Barrio del Pilar, en el distrito de Fuencarral-El Pardo llevan el nombre de municipios gallegos como Ginzo de Limia, Arteixo o la plaza de Mondaríz, que ahora esperan bruñidas su salida para reponer las placas dañadas u oxidadas por el paso del tiempo.

Con una ojeada por las calles de la capital se pueden observar ejemplos de placas antiguas que resisten por décadas y es que además de las de cerámica del casco histórico las de metal recogen el cambio del escudo de la capital. Consultado por Madridiario, el delegado de Medioambiente, Movilidad y Urbanismo ha señalado que en los procesos de sustitución el Consistorio “guarda siempre” los antiguos rótulos que formarán parte de los fondos del Museo de Historia de Madrid.

La más robada y la más grande

El Consistorio cifra en 627 las placas sustraídas o vandalizadas del viario madrileño durante el pasado 2023 y fabricarlas de nuevo tiene para el erario público un coste de 100,33 euros cada una. Estas acciones vienen en su mayoría provocadas por alguna controversia o la curiosidad de su nombre como sucedió cuando el Ejecutivo de Manuela Carmena sustituyó los nombres de distintas calles de la capital en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. El fenómeno fan tiene también sus consecuencias en las placas. El Ayuntamiento reconoce que la señalización del paseo de John Lennon, en el distrito de Retiro es la más robada de la capital, lo que obligó al Ayuntamiento a dificultar los futuros robos, “se tomó la decisión de elevar la placa de la altura”, reconoce el propio Carabante.

En este enclave, además de crear las placas de los viales, se producen los distintivos de las grandes autopistas de la capital, desde las que marcan las salidas en el lado derecha de las carreteras que miden 18 metros, hasta las conocidas como ‘pórticos’ que se sitúan en lo alto de las principales arterias como la situada en el Nudo Norte de la capital, entre la carrera de Colmenar y la avenida de la de la Ilustración que tiene 130 metros cuadrados, lo que en palabras del titular de Medioambiente y Movilidad es “más grande que la gran mayoría de viviendas en la ciudad.

De los plenos distritales a las calles y rotondas

En el caso de las placas a instalar en las nuevas calles, plazas o avenidas, el procedimiento se inicia con la aprobación de la nueva denominación y la inclusión de la vía asignada en el callejero oficial por parte de las juntas de distrito. Tras estos pasos, se comunica a la empresa adjudicataria de señalización que proceda a su fabricación. Dado que, por su contenido y su tamaño, no es posible anticipar la fabricación de estas placas con tiempo suficiente, el Contrato Integral de Movilidad de esta área de Gobierno da un margen a las empresas adjudicatarias de 20 días para la fabricación e instalación en el punto designado de la capital. Su colocación final tiene que seguir ciertas reglas, en primer lugar, se ubicarán en lugares que aseguren su visibilidad en la dirección del tráfico, con preferencia al inicio y final de la vía. Si una calle tiene múltiples tramos, las placas también se colocarán al comienzo y al final de cada tramo. En intersecciones de dos o más calles, todas deben estar señalizadas con al menos dos placas identificadoras, con una excepción: en intersecciones con forma de 'T' (donde una vía termina y se une a la siguiente), solo se permitirá una placa en cada vía visible en la dirección del tráfico.

Las grandes placas para autopistas se fabrican también aquí. Foto: Road Esperience

La altura de instalación de las placas será de al menos tres metros siempre que sea posible, en la fachada de los edificios o en sus cercas. Si no es posible cumplir con esta norma, se instalarán en soportes de banderola lo más cerca posible del borde exterior de la acera, siguiendo las regulaciones de accesibilidad y mobiliario urbano. En plazas y rotondas, las placas se colocarán en las esquinas donde convergen las calles, en el lado derecho en la dirección de entrada.

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