El termómetro marcaba apenas cinco grados, pero el frío no ha impedido la solemnidad de un acto con el que José Luis Martínez-Almeida ha tachado de su lista otro compromiso electoral cumplido: 'Los últimos de Filipinas' ya tienen su homenaje en forma de estatua. Se trata de una talla instalada en la Plaza del Conde Valle Súchil (Chamberí) que representa al teniente Martín Cerezo, líder del destacamento español que se vio obligado a refugiarse en una iglesia en la isla filipina de Luzón mientras eran asediados durante 337 días -entre julio de 1898 y junio de 1899-, sin ser conocedores del tratado que ponía fin a la guerra entre España y los Estados Unidos. La figura, esculpida por Salvador Amaya y diseñada por Augusto Ferrer-Dalmau, se levanta encima de un bloque en el que se puede leer la frase "a los héroes de Baler" y los nombres completos de todos aquellos soldados.
Esto contrasta con lo realizado en el homenaje de La Almudena, en el que el Ayuntamiento conformado por Partido Popular y Ciudadanos retiró las placas que rememoraban los nombres y los apellidos de los allí fusilados cuando ya estaban instaladas. En cambio, se puso otra con una frase genérica en la que se recordaba a las víctimas de ambos bandos, tal y como recomendaba, según justificó el Consistorio tras las críticas, el Comisionado de Memoria Histórica, creado por la anterior alcaldesa Manuela Carmena y presidido por la socialista Paca Sauquillo.
Así pues, los nombres de 'Los últimos de Filipinas' se han leído en voz alta mientras el alcalde y el general jefe del Estado Mayor, Francisco Javier Varela Salas, permanecían en un pódium en el que han recibido una medalla de manos de Aurelio Calvo, presidente de la Asociación 'Los últimos de Filipinas', y en el que también ha estado el vicecónsul de Filipinas, Ralf Roldán. Tras ellos se han situado los concejales de Gobierno Andrea Levy, de Cultura y Turismo; Paloma García Romero, de Obras; o Borja Fanjul, presidente del Pleno y segundo teniente de alcalde.