Las obras de mejora en la Línea 1 han supuesto un importante reto técnico y logístico para Metro de Madrid, que ha trabajado sin descanso a lo largo de estos meses. Para ello ha contado con más de 500 operarios distribuidos en 14 equipos trabajando de manera simultánea las 24 horas del día, los siete días de la semana. El dispositivo organizado ha sido todo un hito diseñado para asegurar la menor afección posible a los usuarios durante los trabajos y con el objetivo final de mejorar la calidad, seguridad y confort del servicio en el túnel ferroviario más antiguo de España.
Obras e instalaciones
Las mejoras han consistido en la impermeabilización y consolidación del túnel, el más antiguo de toda la red, inaugurado el 17 de octubre de 1919, que ha sido reforzado mediante inyecciones de cemento y proyecciones especiales de hormigón con mallas metálicas de apoyo, habiendo previamente desmontado todas las instalaciones del túnel y un minucioso proceso de limpieza de los revestimientos.
Durante la intervención se ha sustituido por completo toda la catenaria tranviaria por una catenaria rígida que en un futuro permitirá aumentar la capacidad de trenes en la línea y reducir pérdidas de energía. Asimismo, se ha mejorado todo el alumbrado del túnel, complementando el existente actualmente con otro de emergencia y uno más de apoyo, y también se ha procedido a la renovación de las señales.