Esta ruta sustituye el
Plan Cima, presentado por Esperanza Aguirre en la campaña electoral de 2007 y que
quedó en algún cajón. El proyecto contemplaba la creación de más de
1.000 kilómetros de vías ciclistas por toda la región. Ahora el proyecto pretende poner a disposición de los ciclistas 750 kilómetros de caminos.
Un 70 por ciento serán vías pecuarias, “lo que significan que están perfectamente acondicionadas”, según la Comunidad de Madrid. También se usarán caminos vecinales o de ayuntamientos. Se prevé que se tenga que hacer alguna intervención para adecuar el recorrido pero la “intención es que sean las mínimas”.
El trazado es “muy suave” para que pueda ser utilizado por
todo tipo de público. La Comunidad quiere que esta ruta “a menos de una hora de la capital” sirva para promocionar la gastronomía, las bodegas y el patrimonio cultural de la región. Para ello, en la señalización se incluirá “todo el
atractivo turístico que abraca a un kilómetros a derecha e izquierda de la ruta”, además de las indicaciones kilométricas. Los primeros 100 kilómetros de señalización estarán preparados en otoño, según las previsiones del Gobierno reigonal.
En el plano actual, se han utilizado tonos verde claro y oscuro para definir
tramos de 20 kilómetros y dar una idea de la dimensión de la ruta ciclable. Además, los
colores naraja y rojo que aparecen son rutas y senderos que ya existen.