Los menores infractores que cumplen medidas judiciales en el centro El Laurel, especializado delitos relacionados con el maltrato familiar, han plantado este jueves diez árboles frutales en presencia de la directora de la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (ARRMI), Regina Otaola. Esta actividad forma parte de los talleres de verano en los que se busca dar formación a los jóvenes para que aprendan un oficio.
"Plantar un árbol conlleva una responsabilidad: hay que vigilar que crezca sano y no se tuerza y, si crece torcido, poner límites para que se vuelva a enderezar. Además, hay que estar al tanto de que no aparezcan malas hierbas alrededor que no permitan un crecimiento normalizado y tener paciencia para que el árbol de sus frutos". Con esta explicación, Otaola ha apoyado a la participación de los jóvenes que cumplen medidas judiciales en el taller de jardinería y horticultura que se está impartiendo este verano en El Laurel: "Es una decisión personal de dedicación y esfuerzo que muestra una actitud de responsabilidad individual porque plantar un árbol representa, a fin de cuentas, una apuesta por el futuro".
En El Laurel, centro gestionado por Respuesta Social Siglo XXI y ubicado pasado el kilómetro 13 de la carretera de Colmenar Viejo, cumplen medidas 48 jóvenes que han cometido delitos relacionados con el maltrato familiar, lacra que, según datos de la Fiscalía General del Estado, va en aumento. Es característico que, además, sea uno de los delitos que más chicas cometen. Según ha dicho la directora de la ARRMI, un tercio de los internos son féminas, mientras que en los centros especializados en otra tipología delictiva, las chicas apenas superan el 10 por ciento.
En periodo estival estos centros de menores organizan talleres más lúdicos como manualidades, dibujo e ilustración, pintura, cocina, baile, cine-fórum, teatro, radio, lectura o informática. También se mantienen las clases de apoyo escolar que hay durante el curso, las actividades deportivas y los programas de desarrollo personal y competencia social.
La Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (ARRMI) es un organismo dependiente de la Consejería de Presidencia, Justicia y Portavocía del Gobierno de la Comunidad de Madrid. En la actualidad tiene nueve centros -El Lavadero, El Laurel, El Pinar, Las Palmeras, Teresa de Calcuta, Altamira, El Madroño y Renasco-. Desde su puesta en marcha, la gran mayoría (89 por ciento) de los menores no reinciden, según las cifras aportadas por el Gobierno regional. La última memoria de la Agencia pone de manifiesto el descenso global y progresivo de infracciones cometidas por menores en los últimos cinco años: el homicidio o asesinato (pasa de 35 en 2007 a 5 en 2011) o las agresiones sexuales (de 63 a 19) son dos de los más llamativos. Por otro lado, el perfil del menor infractor que cumple medidas en la región es el de un varón (85,6 por ciento), de 17 años y medio (27 por ciento), de nacionalidad española (59 por ciento) que cumple medidas por cometer infracciones que conllevan violencia, como el robo (21,6 por ciento).