La Pradera de San Isidro vuelve a convertirse en el corazón castizo de Madrid. Entre claveles rojos, barquillos, rosquillas y el sonido del chotis escapándose de las casetas, miles de madrileños disfrutan de la fiesta de su patrón en una jornada en la que el tiempo parece conceder una tregua. El cielo aguanta después de varios días marcados por las lluvias y las temperaturas, lejos de los extremos de otros años, acompañan a quienes llenan la ermita, forman colas para beber el agua de la fuente y los manteles improvisados sobre el césped a modo de picnic.
Familias enteras, grupos de jóvenes vestidos de chulapos y chulapas y también algun turista curioso comparten espacio en una imagen que mezcla tradicion popular con un ambiente festivo. La Pradera también reúne a representantes políticos (tanto regionales como nacionales), que aprovechan la celebración para reivindicar sus políticas o para hacer oposición, vestidos de chulapos o con un clavel en la solapa.
Pero también hay ausencias. Una de las más cometnadas es la de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Aunque sí participaba por la mañana en la entrega de Medallas de la ciudad celebrada en el Patio de Cristal del Palacio de Cibeles, algunos asistentes echaron de menos su presencia en la Pradera. Sobre todo, los políticos de la oposición. Quien sí recorre el recinto de arriba a bjo es el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, que se acerca a saludar a los madrileños y madrileñas, felicita las fiestas del patrón y mantiene la tradición de beber agua de la fuente de la ermita y se hace selfies con todo aquel que se lo pida. También sale en defensa de Ayuso si es necesario y al ser preguntado por el viaje de la presidenta regional a México, Martínez-Almeida asegura que "lo defiende" y "lo que no defiende es la intolerancia".
Un viaje, el de la presidenta, que fue protagonista entre las declaraciones de la oposición. Preguntado por sus preferencias entre chotis y rancheras, Óscar López, secretario general del PSOE madrileño, afirma que "Ayuso no se cansa de hacer el rídico" y que "tiene montado el circo del sol" tras la controversia generada por su viaje. "Este mayo ha sido el mayo del ridículo de la señora Ayuso, el mayo del 27 será el cambio de Madrid", proclama haciendo alusión a las próximas elecciones regionales de la Comunidad.
En otro punto de la Pradera, la Ministra de Sanidad, Mónica García, también criticaba la ausencia de Ayuso, ironizando que ella es "más de Cancún que de Madrid". García ha lamentado que la dirigente madrileña no estuviera "con el pueblo madrileño" en el día del patrón y aprovechaba para cargar contra su reciente viaje institucional a México, acusándola de intentar "polemizar" y "romper relaciones institucionales y diplomáticas". "Parece ser que no sabe hacer otra cosa", aseguraba la ministra.
Por su parte, la portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, ha reivindicado una ciudad "diversa y acogedora" frente a lo que considera un modelo excluyente del Partido Popular."Madrid no es una marca ni un tablero de Monopoly", sostiene, antes de defender que "la Pradera es de todos los madrileños y madrileñas". "En la Pradera no hay palcos VIP ni turistas de lujo, hay gente normal y corriente", defiende.
Frente a la idea de una Pradera diversa defendida por Maestre, Vox reivndica "el Madrid de siempre", "el Marid español de toda la vida" y la necesidad de perservar su identidad". La portavoz del partido en la Asamblea, Isabel Pérez Moñino, fue a la Pradera con una camiseta que rezaba "Make Madrid Spain Again" y aprovecho la ocasión para criticar "a quienes quieren convertir Madrid en una marca vacía creada para vender al extranjero".
Incluso dirigentes de Podemos, como Ione Belarra o Isa Serra, se dejaron ver por la Pradera con pancantas contra Donald Trump y un clavel rojo en la chaqueta. Y no solo se han escuchado las reivindicaciones por parte de los políticos, las trabajadoras de las escuelas infantiles han vuelto a ponerse su camiseta amarilla para reclamar bajadas de ratios y mejoras salariales, otros han aprovechado la visita de Mónica García, Ministra de Sanidad, para acudir con pancartas a favor de la sanidad pública, asimismo también se ha acercado un grupo de vecinos de Aluche para reclamar que "el patio del CEIP Amadeo Vives se queda" ante las obras planificadas por el equipo de Gobierno de José Luis Martínez-Almeida en el que pretenden levantar un centro de mayores.