El debate en torno a la idoneidad del uso de dispositivos digitales desde edades bien tempranas siempre trae cola. Por un lado, desde el ala más conservadora, los partidarios de su prohibición expresa cuando no sea posible garantizar el empleo de tales herramientas con plenas garantías de seguridad. Por otro, desde un punto de vista más conciliador, aquellos que, conscientes de su honda implicación social, apuestan por afrontar los riesgos asociados mediante la concienciación y el fomento del buen uso. Entre medias, la posibilidad de limitar su utilización a fin de prevenir adicciones y otras conductas negativas asociadas como el ciberacoso o el acceso a contenidos inapropiados.
Coincidiendo con la celebración del XXVII Congreso Nacional de Pediatría en la capital el pasado fin de semana, un cónclave que ha servido, entre otras muchas cuestiones, para unificar posturas profesionales y acordar la limitación en el uso de redes sociales a menores de 16 años como una de las reivindicaciones clave en pro de la salud mental de los niños y adolescentes, Madridiario se ha puesto en contacto con la Asociación Madrileña de Pediatría de Atención Primaria para conocer de primera mano las amenazas ligadas al uso excesivo de las pantallas. Además, claro, de las mejores recetas para prevenirlas.
En la primera infancia, hasta los seis años, explica el presidente de la entidad Pedro Gorrotxategui, el abuso en el uso de estos dispositivos y la supresión del "contacto humano" pueden traer consigo "graves trastornos del lenguaje", pues "la comunicación con un móvil o una tablet nunca va a poder sustituir a la comunicación con otra persona, con un padre o una madre que le pueda leer un cuento a su hijo...".
También dificultades en el "desarrollo de la motricidad fina". Un ejemplo muy claro, apostilla, el aprendizaje de la escritura manual. Por ende, "es bueno que el niño aprenda a manejarse en Internet, a utilizar el ordenador y las redes sociales, pero siempre con un tiempo concreto, limitado, y realizando además otras muchas actividades manuales como dibujar, pintar o escribir".
"La comunicación con un móvil o una tablet nunca va a poder sustituir a la comunicación con otra persona"
Más adelante, en la infancia y la adolescencia, los principales riesgos se vinculan con el ciberbullying y el acceso a la pornografía: "Siempre ha habido acoso escolar, pero antes se limitaba al entorno colegio. Una vez en casa, en el entorno familiar seguro, este desaparecía. Ahora ya no. A través de las redes sociales, el ciberacoso pasa a estar presente en todo momento".
Además, "a través de numerosos estudios hemos constatado que los niños acceden al porno a través de Internet a edades muy tempranas. Con solo ocho años. Sin la necesaria educación sexual, esto es muy peligroso porque perpetúa roles de dominio del hombre sobre la mujer. Lo que aprenden es a tratar a la mujer como un objeto", lamenta preocupado Gorrotxategui en conversaciones con este digital.
La solución, siempre bajo su prisma, poner el foco sobre el "aprendizaje digital" sin olvidar en ningún caso los principios rectores de "la educación más tradicional". En la práctica, establecer una adecuada supervisión, "limitaciones" en el tiempo que se dedica al manejo de las nuevas tecnologías y restricciones de acceso a determinadas contenidos en base a la edad de los menores. Una herramienta muy útil a tal fin, aunque no infalible, sentencia Gorrotxategui, el control parental mediante la "actividad restringida" en teléfonos móviles.
El control y la limitación horaria es precisamente la senda impulsada desde la Comunidad de Madrid, y, en concreto, desde la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades, partidaria, dentro de sus competencias, de la prohibición del teléfono móvil en los centros educativos y, más recientemente, de la eliminación total del uso individual de dispositivos digitales entre los alumnos de Educación Infantil y Primaria.
Su empleo, no obstante, continúa permitido en el caso de actividades cooperativas, en grupo, y siempre bajo la atenta mirada del maestro. O lo que es igual, atendiendo a "fines pedagógicos" y con limitaciones: en segundo ciclo de Infantil -3 a 6 años-, así como en Primero y Segundo de Primaria, una hora a la semana como máximo; en Tercero y Cuarto, hora y media; y en Quinto y Sexto, hasta dos. Por su parte, los más pequeños, los alumnos del primer ciclo de Infantil -0 a 3 años-, no tienen ya contacto alguno con estos dispositivos.
En el apartado de prevención y tratamiento de adicciones, añaden fuentes de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, el Servicio de Atención en Adicciones Tecnológicas (SAAT) para adolescentes y sus familias "ha atendido a más de 43.000 personas desde 2018". Y apostillan: "Su programa de intervención, con una tasa de éxito del 80 por ciento, ya se desarrolla en cinco puntos -Madrid capital, Alcalá de Henares, Torrelodones, Móstoles y Pozuelo de Alarcón- ofreciendo servicio a todos los ciudadanos de la región".
Por su parte, frente al "uso inadecuado" de las redes sociales, las familias apuntan hacia la necesidad de una "legislación mucho más restrictiva" que regule su funcionamiento. "Consideramos imprescindible la formación e información en un uso adecuado de las redes sociales y, muy importante, una regulación mucho más exigente y restrictiva dirigida a las plataformas digitales. Es necesario, entre otros temas, desarrollar un mecanismo de verificación de edad en el acceso a las diferentes aplicaciones, garantizando del mismo modo la privacidad de los usuarios", apuntan desde la FAPA Francisco Giner de los Ríos.
"Necesitamos una regulación mucho más exigente y restrictiva dirigida a las plataformas digitales"
Una petición a la que las autoridades nacionales e internacionales parecen mostrarse, al menos, permeables. Prueba de ello, la aprobación en el Pleno del Parlamento Europeo del pasado miércoles de una iniciativa -no vinculante- dirigida a prohibir el acceso a las redes sociales de los menores de 13 años en toda la Unión Europea y retrasar ese acceso hasta los 16 años si el menor no cuenta con el consentimiento de sus padres o tutores.
En paralelo, la Eurocámara apela a poner fin a prácticas "nocivas" como el diseño "adictivo" mediante funciones de juegos similares a las apuestas reales, tales como las "cajas de recompensas", popularmente conocidas como loot boxes, o los pagos por avanzar.
En España, siguiendo la misma línea, la futura Ley de Protección de Menores en Entornos Digitales aspira a garantizar los derechos de los menores en el ámbito digital, protegiéndolos de contenidos inapropiados y promoviendo un uso seguro de la tecnología. La norma, aún en tramitación parlamentaria tras superar la enmienda a la totalidad presentada por Vox, es una de las grandes apuestas de legislatura del ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes encabezado por Félix Bolaños.