La Comunidad de Madrid ha alcanzado este año 118 donaciones efectivas de médula ósea con las que se ha logrado salvar la vida de un paciente compatible genéticamente en alguna parte del mundo. Constituye todo un récord que representa un aumento del 37 por ciento en comparación con las 86 registradas en 2023. Si se observa la cifra desde 2019, el crecimiento es aún más notable, un 235 por ciento, ya que en ese año solo se realizaron 35 donaciones. En los años posteriores, se efectuaron 55 en 2020, 66 en 2021 y 97 en 2022.
Del total de casos de este año, han destacado aquellos en los que el paciente era hombre, 85 (el 72 por ciento), mientras que 33 (el 28 por ciento) han sido para mujeres. Aproximadamente el 30 por ciento de quienes han recibido las donaciones tenían entre 18 y 25 años, porcentaje que se repite en el grupo de 36 a 45 años. Por otro lado, cerca del 40 por ciento corresponde a personas de la franja de edad entre los 26 y 35 años. Solo se ha registrado un caso aislado de un adulto mayor de 46 años.
La relevancia de que un número creciente de madrileños se inscriba en el Registro de Donantes de Médula Ósea (Redmo) a una edad temprana queda evidenciada por estos datos, ya que la mayoría de las solicitudes provienen de personas menores de 35 años. Con este objetivo, el Equipo Médula del Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid lleva a cabo diversas campañas informativas, de sensibilización e inscripción, como el Tour Médula Universidades, entre otras iniciativas, para conectar con este grupo poblacional.
Los hospitales públicos madrileños donde se han llevado a cabo estos procesos en 2024 son La Paz, el 12 de Octubre, la Fundación Jiménez Díaz y Ramón y Cajal, cada uno con 20 procedimientos. En el Gregorio Marañón se han realizado 18, mientras que en La Princesa se registraron 14 y en Puerta de Hierro, 5.
Con un total de 69.402 donantes, la Comunidad de Madrid cerrará el año con 4.300 nuevos, superando en un 10 por ciento el objetivo establecido de 3.963 en el Plan Nacional que coordina la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).
La única opción para muchas personas que sufren de enfermedades como leucemias o linfomas es el trasplante de médula ósea. Este procedimiento implica la donación de células madre sanguíneas, conocidas también como progenitores hematopoyéticos, que se localizan en el interior de los huesos largos y planos y son responsables de la producción de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
Entre un 25 y un 30 por ciento de las personas que requieren este tejido, compuesto por plasma líquido y una parte sólida que incluye diversas células, cuentan con un familiar compatible. Por lo tanto, alrededor del 75 por ciento debe recurrir al Redmo para localizar a un donante.
Cuando se establece una coincidencia entre el perfil genético de antígenos leucocitarios humanos (HLA) del donante y el de algún paciente, se le contacta para que, tras realizar unas pruebas que confirmen su idoneidad y estado de salud, lleve a cabo el procedimiento.
Para llevar a cabo este acto altruista hay que tener entre 18 y 40 años, pesar más de 50 kilogramos, mantener un índice de masa corporal que oscile entre 20 y 35, así como gozar de buena salud. Además, es fundamental estar bien informado sobre lo que implica esta acción solidaria y demostrar un compromiso con ella. Cuando se reunen todos estos requisitos, al candidato se le extrae una muestra de sangre cuyos resultados genéticos, junto con la información personal, son incorporados en los registros tanto nacionales como mundiales.
En esta página web de la Comunidad de Madrid se puede acceder a toda la información sobre el proceso, resolver dudas y programar una cita para realizarse el análisis. La actividad en el Redmo se extiende más tiempo cuando los donantes son más jóvenes. Es importante tener en cuenta que este procedimiento se puede llevar a cabo hasta los 60 años, ya que a veces pueden transcurrir varios años antes de que aparezca un paciente compatible.
Existen dos procedimientos para la obtención de médula ósea. En aproximadamente el 85 por ciento de los casos, se realiza a través de la vía periférica, un método que se asemeja a la extracción de sangre y que dura alrededor de cuatro horas. Solo cerca del 15 por ciento de las intervenciones requieren llevarse a cabo en un quirófano, utilizando anestesia general y extrayendo la médula de los huesos de la cadera.