"Yo, desde que entré de secretario general, hay tantas cosas que se van publicando que esto parece el día de la marmota en el PSOE de Madrid, ¿no? Llevamos 20, 30 años igual", ironizaba este mismo lunes el actual secretario general de los socialistas madrileños, Juan Lobato, una frase breve pero que resumen la cambiante situación en los liderazgos de este partido en la región durante las últimas décadas, con un constante cambio de caras y la búsqueda, de liderar un Gobierno en la Comunidad de Madrid derrotando así a la hegemonía del PP de los últimos 30 años y que ahora, se enfrenta a un nuevo baile de nombres en el contexto del 40º congreso del PSOE con la propuesta del ministro Óscar López como última idea del entorno de Pedro Sánchez para afrontar esta nueva etapa y que amenaza con volver a abrir la caja de los truenos en el PSOE madrileño.
Una nueva vuelta a la casilla de salida, así viven muchos socialistas el debate surgido en las últimas semanas sobre el futuro de Juan Lobato al frente del PSOE en la región y que cuando quedan pocas semanas del inicio del 41º Congreso del PSOE, las federaciones territoriales avanzan en sus debates y presentan propuestas de enmiendas a los documentos planteados por la dirección federal del partido. En paralelo, surgen también nombres para la dirección nacional y las direcciones autonómicas. En el caso de Madrid, tras años de cambios en el liderazgo del PSOE-M, vuelve a discutirse la posibilidad de que Juan Lobato no sea candidato a las elecciones autonómicas de 2027 y, además, se aleje de la secretaría general del partido. Esta propuesta contaría con el respaldo de Pedro Sánchez y plantea al ministro de Transformación Digital y Función Pública de España, una figura clave en la Moncloa que lideró la campaña electoral de Ángel Gabilondo en 2025.
Lobato se reivindica como "única manera de crear alternancia"
Frente a esta información, este mismo lunes, Juan Lobato defendía y reivindicaba su liderazgo como "única manera de crear una alternancia seria en Madrid" frente a "ocurrencias" y "mirlos blancos" establecidos por la dirección nacional del partido. Lo hacía en una entrevista en Onda Cero tras un fin de semana en el foco del debate tras la aparición de López como propuesta para las primarias. El secretario general del PSOE-M, ha insistido además que no ha escuchado "confirmarse o desmentirse" que el ministro de Transformación Digital y de la Función Pública, será su rival en la contienda por la Secretaría General de los socialistas madrileños. "Lo que se decidió hacer dos años y medio, ya casi tres, es poner un proyecto sólido encima de la mesa, a construir paso a paso, con cimientos claros, un equipo identificable de gente que entienda Madrid, que trabaje en Madrid, que se visite hasta el último barrio", destacó Lobato en una entrevista concedida a 'esta emisora radial
Desde que tomó el mando de la secretaría general del PSOE-M, Lobato ha protagonizado algnos encontronazos con la dirección federal. Aunque siempre ha intentado miniminzar defendiendo su liderazgo sin entrar al choque sobre posibles nombres con los que batirse en unas primarias. En este contexto, ha lamentado que este tipo de "ocurrencias", que ha señalado como frecuentes, "ocultan el trabajo en Madrid" que el PSOE ha estado llevando a cabo recientemente. "Esta semana políticamente habíamos marcado la línea", expresó Lobato refiriéndose a la estrategia del PSOE frente al PP respecto a la comparecencia de la esposa del presidente del Gobierno en la asamblea regional madrileña.
Los principales encontronazos de Lobato con la entrategia de Sánhez al frente del Ejecutivo han estado proagonizados por su rechazo a la puesta en marcha de la Ley de Amnistía, que beneficiabaa a los líderes políticos del procés y que Lobato llegó a señalar que tiene "cosas malas" y que no le gustan y por tanto habrá que ver si conlleva un impacto electoral contra el PSOE en las próximas citas con las urnas. Sin embargo también aprecia "elementos positivos muy potentes". En una entrevista concecida a Europa press en enero, inistía en desligar esta postura con una opinión personal "no es algo de Juan Lobato".
Sin salir de las fronteras catalanas, otro aspecto que generó tensión entre Madrid y Ferraz fue, en el contexto de los debates de cara al 41º congreso del PSOE, la gestión económica de las autonomías y el pacto fiscal. El texto original de la dirección federal evita abordar el tema de la financiación especial para Cataluña; sin embargo, agrupaciones como la madrileña profundizan en este asunto a través de sus enmiendas. En particular, la liderada por Juan Lobato solicita que se asegure que todas las comunidades contribuyan al fondo común y que las normas que determinan los criterios de aportación y distribución sean "estables y comunes" para todas las regiones. En la práctica, esto matiza y establece límites al acuerdo entre el PSC y ERC, además de enmendar la "federalización" de la Agencia Tributaria propuesta por Ferraz.
La Amnistía y la financiación autonómica, principales choques
En este contexto, hay quienes quisieron ver en la aparición de Lobato en la comisión de la Asamblea de Madrid que investiga su relación con la Universidad Complutense de Madrid (UCM), como un gesto hacia la dirección federal. El secretario general de los socialistas madrileños acompañó a la mujer del presidente del Gobierno desde que entró en el parquin de la cámara de Vallecas hasta su salida de la asamblea. Al finalizar la sesión de esta comisión, Lobato confirmaba que había intercambiado mensajes con el presidente del Gobierno para trasmitirle que Begoña Gómez estuvo "muy tranquila, muy seria, muy solvente" durante su intervención.
En la derecha no han dejado pasar la oportunidad de opina en el debate sobre el futuro de Juan Lobato. Este fin de semana, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ironizaba enviando un "mensaje de cariño y aliento" a Lobato, afirmando que "no es fácil hacer el ridículo como lo hizo el otro día con Begoña Gómez, diciendo lo solvente que había estado cuando no dijo ni una sola palabra" y luego enterarse de que "Óscar López es su relevo". "La política es cruel y difícil. Pero ni siquiera Juan Lobato se merece tanta crueldad", comentaba.
Además, apuntó al ministro de Transformación Digital y de la Función Pública como un activo que garantizaría al PP seguir ganando en las elecciones autonómicas y municipales, al representar "la peor versión del Gobierno Frankenstein" y ser la "mano derecha" de Alfredo Pérez Rubalcaba, quien "no quería ver a Pedro Sánchez cerca de Ferraz". "Así que, Óscar, bienvenido a Madrid", concluía.