El 1 de noviembre se celebra el Día de Todos los Santos, una festividad religiosa y cultural dedicada a rendir homenaje a todos los fallecidos. Es una fecha de profunda tradición en España, en la que cada año los cementerios se llenan de familiares y amigos que acuden a recordar a quienes ya no están. Un día cargado de emociones y tributos. Sin embargo, en los últimos años han empezado a surgir en España cementerios para mascotas, ya que para muchas personas sus animales son también parte de la familia y, por ello, les destinan un lugar especial para su descanso.
En una jornada como esta, estos nuevos espacios también comienzan a recibir muchas visitas, y se está convirtiendo en tradición acudir el 1 de noviembre a los cementerios de mascotas para recordar a los compañeros animales. La localidad de Arganda del Rey, alberga el único cementerio para mascotas en la Comunidad de Madrid: 'El Último Parque', que funciona desde 1983 y en el que han sido enterrados más de 30.000 animales, principalmente perros y gatos, aunque también se han dado sepultura a jabalíes, serpientes, hámsters e incluso algún mono.
El coste para enterrar una mascota varía entre 300 y 6,000 euros, "dependiendo de los servicios contratados", como explicó a Europa Press Televisión uno de sus propietarios, Rodrigo Díaz-Carazo.
'El Último Parque' ofrece varios servicios, incluyendo entierro, recogida del cuerpo desde el hogar al cementerio e incineración. La elección de la lápida puede influir mucho en el precio, ya que existen distintas opciones para los dueños: tumbas de honor, preferentes, lápidas de obra, columbarios, minifosas y lápidas de granito, mármol o con fotografías enmarcadas de la mascota. La ubicación dentro del cementerio también afecta al coste, pues "el terreno tiene una extensión de tres hectáreas y las áreas más cercanas a la entrada son las de mayor precio", señaló Díaz-Carazo.
En la actualidad hay 8.000 mascotas enterradas
Quienes eligen la incineración también pueden enterrar las urnas con las cenizas junto a un pino, "que crecerá gracias a la vida que le aportan las cenizas de la mascota", añadió el propietario. "Actualmente tenemos unas 8.000 mascotas enterradas", aunque en estas cuatro décadas se han enterrado entre 30,000 y 40,000 animales en total, ya que el cementerio permite pagar una cuota de mantenimiento que los dueños pueden decidir dejar de abonar.
La idea de abrir este cementerio para mascotas surgió de forma casual, según relató Díaz-Carazo. "A mi padre se le murió un perro, y como disponía de este terreno, pensó en enterrarlo aquí como en un cementerio. Con el tiempo, algunos amigos le pidieron hacer lo mismo y el boca a boca hizo el resto", contó. Al principio, "no todos lo veían normal", pero con el tiempo "la idea fue gustando" y finalmente se consolidó como un negocio.
Pasear por este pinar permite sentir el cariño de los dueños hacia sus mascotas. Las dedicatorias sobre la lealtad y amor que estos animales brindaron a sus familias son conmovedoras, al igual que la historia de algunos de ellos, como la de 'Jara', una perra que evitó una tragedia al alertar a su familia de un incendio, salvándoles la vida, o 'Gar-Goris', que defendió a su dueño durante un robo y murió debido a las heridas.
También hay perros enterrados según las costumbres religiosas de sus dueños, como los musulmanes, que colocan la lápida en dirección a la Meca, o algunos asiáticos, que les dejan el comedero con agua y comida. Aunque no pueden revelar nombres, mencionan que aquí están sepultadas las mascotas de futbolistas, actores y cantantes reconocidos en España, e incluso de algún exministro.