El Ayuntamiento de Madrid está estudiando un posible recurso de casación a la anulación por parte de la justicia de la modificación de la ordenanza de terrazas, aprobada el mandato pasado por el equipo de gobierno formado por José Luis Martínez-Almeida y Begoña Villacís, y de momento hace un llamamiento a la "prudencia".
"La recibimos ayer tarde y, por lo tanto, los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Madrid están estudiándola lógicamente, y la están estudiando en detalle para ver si cabe ese posible recurso de casación, que sería el que queda, y a partir de ahí veremos cuál es la situación", ha trasladado Sanz ante los medios de comunicación este miércoles desde el Palacio de Cibeles.
En la misma línea, ha asegurado que "respetan" el pronunciamiento judicial y ha indicado que estudiarán que consecuencias tiene cada una de las decisiones desde el punto de vista técnico y jurídico para tomar "la mejor decisión", y ver si ese recurso de casación es viable.
"De momento yo creo que lo que hay que hacer es sentar las bases jurídicas de cuál es la situación, cuál es la afectación y cuáles serían los siguientes pasos en función de si hay un posible recurso de casación o no lo hay", ha incidido.
El Grupo Parlamentario Socialista en el Ayuntamiento de Madrid está valorando presentar un borrador de Ordenanza de Habitabilidad para regir el espacio público. "Una ordenanza que sirva para regular terrazas, para regular aparcamientos, para regular en definitiva las zonas verdes, bueno, una mirada mucho más integral e inteligente, porque creo que el espacio público se tiene que reordenar", ha planteado la portavoz del PSOE en el Consistorio, Reyes Maroto, en una visita a una parcela de Vallecas junto al secretario general del PSOE-M, Juan Lobato.
La sentencia estima el recurso presentado por la entonces portavoz del PSOE, Mar Espinar, al "no ser conforme a derecho" por "ausencia de justificación de informe sobre el impacto presupuestario y de evaluación estratégica ambiental", unido a que "no contemplaba la realización de un trámite de información pública, en el que los ciudadanos y en particular los vecinos afectados pudiera manifestar lo que su derecho convenga".
Maroto ha cargado contra la "chapuza jurídica" del alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, y "la gestión por la puerta de atrás" que ha tumbado el TSJM. "Estamos muy satisfechos", ha remarcado Maroto, quien ha apuntado que aún no saben si el Consistorio recurrirá la sentencia.
Ha puesto en valor el trabajo de Espinar y el Grupo Municipal el anterior mandato porque "no es fácil ganar al Gobierno del Ayuntamiento de Madrid" que estaba generando "inseguridad jurídica".
"Creo que los hosteleros tienen que preguntar y exigir al Ayuntamiento por qué no se hicieron las cosas bien. Hoy se revierte esta ordenanza como consecuencia de esa chapuza jurídica. Eso es lo que hoy los tribunales han dicho y espero que las cosas se hagan bien", ha exigido.
Maroto ha vinculado este fallo con la "falta de empatía" del alcalde de Madrid con los grupos políticos que no están "participando en el gran proyecto de ciudad" de este mandato, la modificación del Plan General de Ordenación Urbana. "El PSOE representa también a muchos madrileños que nos han votado, creo que tenemos propuestas de ciudad que pueden ser necesarias para incorporar a ese debate", ha reivindicado la portavoz, quien ha incidido en que una cosa es que "no se incorpore alguna propuesta" y otra que la oposición "no esté en ninguna mesa, ningún foro" donde se debata el PGOU.
Cree que la capital tiene un reto en el que su planteamiento de una ordenanza de habitabilidad que apueste por la "convivencia" de vecinos, actividad económica o la movilidad podría "evitar la confrontación" y garantizar que todos "puedan disfrutar la ciudad de forma armónica".
La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, ha planteado al Gobierno municipal una reformulación de la "chapucera" modificación de la ordenanza de terrazas buscando el consenso con vecinos, comerciantes y hosteleros y definiendo las zonas saturadas con todos los actores implicados.
A Más Madrid no les extraña "que la Justicia haya tumbado la reforma de la ordenanza porque era muy poco rigurosa, muy chapucera y además se aprobó sin consenso". Maestre ha precisado que "la norma no abordaba ninguna cuestión fundamental como la necesidad de que haya un espacio público de calidad y accesible, ni garantizaba el descanso vecinal, como tampoco aportaba seguridad jurídica a la hostelería".
Más Madrid tiene claro que lo que la ciudad necesita es "una ordenanza global que regule los desequilibrios generados en muchos barrios y que recoja los cambios que se están produciendo en todas las ciudades europeas", en definitiva, "una norma que garantice la convivencia de las vecinas y vecinos, la actividad económica y también la seguridad vial".
"Por eso lo que reclamamos Almeida es que aproveche la oportunidad para diseñar una nueva ordenanza, que lo haga buscando el acuerdo con los vecinos, con los comerciantes y con los hosteleros y que ordene de verdad el espacio público", ha demandado. Eso pasa por reducir elementos autorizables permanentes o fijos, definir las zonas saturadas con los actores implicados y que no se autoricen elementos de calefacción.
Para la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), el fallo "supone un contundente tirón de orejas al Ayuntamiento que dirige José Luis Martínez-Almeida al subrayar deficiencias de calado". Por ello pide al Ayuntamiento que no la recurra en casación e inicie los trámites para aprobar una nueva norma "que cuente, esta vez sí, con las aportaciones, necesidades y demandas de la vecindad residente y sus asociaciones (...), y no solo del sector hostelero, como la norma actual", ha indicado el presidente de la FRAVM, Quique Villalobos.
Recuerda que en su momento, "el Consistorio ignoró la práctica totalidad de las 66 sugerencias y alegaciones que presentó la FRAVM, así como las registradas por las asociaciones vecinales de los distritos con mayor concentración de terrazas, como Centro, Chamberí, Retiro, Salamanca y Arganzuela".
Además "el equipo de Gobierno local obvió las propuestas que la Federación presentó en la mesa que organizó entonces junto a comerciantes, hosteleros y grupos políticos, un espacio que se demostró completamente inútil como lugar de concertación".
La FRAVM ya solicitó la retirada del proyecto de modificación de la ordenanza, al entender que se había realizado "de forma poco rigurosa y sin la racionalidad necesaria pero, sobre todo, sin atender al interés general de la población". Ahora ve la sentencia "como una oportunidad para reiniciar el proceso y gestar una nueva ordenanza que regule el fenómeno de las terrazas respetando el descanso de la vecindad y su derecho a vivir en su barrio y ciudad".